Descubren en Egipto los restos de un enorme templo circular dedicado al dios Pelusio
Después de seis años de excavaciones en el yacimiento de Tell el-Farama, ubicado en la antigua ciudad de Pelusium (Pelusio) al norte de la península del Sinaí, una misión arqueológica comandada por el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto ha desenterrado los restos de un singular templo circular.
Una de las grandes particularidades que destacan de este edificio religioso es que estaba dedicado al culto del dios Pelusio, deidad propia de la zona. Durante décadas, Pelusio, antigua ciudad ubicada en extremo nordeste del delta del Nilo, ha sido reconocida principalmente por su importancia militar y comercial.
Sin embargo, este nuevo hallazgo sugiere que la localidad también fue un centro de intercambio cultural y religioso. Las pruebas arqueológicas confirman que el edificio se usó de manera continuada entre el siglo II a.C. y el VI d.C., y que se realizaron modificaciones arquitectónicas limitadas a lo largo de los siglos.
El ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, ha destacado que este hallazgo refuerza el valor arqueológico y la relevancia estratégica del norte del Sinaí, una zona con abundantes yacimiento arqueológicos que todavía no se han estudiado lo suficiente pero que son de gran interés para la investigación histórica. Además, las autoridades han compartido su compromiso de continuar con las excavaciones en la zona para seguir aprendiendo sobre el pasado de este lugar.
Cómo era el templo circular
El doctor Hisham El-Leithy, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, calificó el hallazgo como algo “trascendental”, subrayando que los restos descubiertos presentan un diseño arquitectónico único. El templo combinaba el estilo del antiguo Egipto con influencias helenísticas y romanas.
En el centro de la estructura descubierta encontramos una gran cuenca circular de agua de aproximadamente unos 35 metros de diámetro, algo poco habitual en los templos descubiertos en Egipto. Esta especie de fuente estaba conectada al ramal pelusíaco, la rama más oriental del antiguo Delta del Nilo. Los investigadores creen que esta probablemente se llenaba con agua rica en limo nilótico, el sedimento rico en nutrientes que el Nilo depositaba a su paso, lo que seguro requirió una cuidadosa planificación hidráulica.
Todo esto era una clara alusión a la vinculación simbólica del templo con el dios Pelusio, cuyo nombre deriva de la palabra griega “pelos”, que podemos traducir como “barro” o “arcilla”. Así, se cree que el templo circular encontrado pudo haber simbolizado temas como la fertilidad, la renovación y la regeneración cíclica de la vida.
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