La enésima despedida de Chispa, la perrita que busca una familia definitiva

Chispa espera una familia que se interese por ella

Raquel Sáez

0

Algunos perros lidian con vidas que no se lo ponen precisamente fácil. Muchos vagan por las calles sin nada que echarse a la boca y con los riesgos que comporta merodear por medio de carreteras. A otros los explotan y los abandonan cuando ya no les pueden sacar más rédito. Otros, directamente, son maltratados y arrastran secuelas físicas y mentales buena parte de su vida. 

En esa difícil situación, las asociaciones aportan algo de luz: rescatando, cuidando y recuperando a animales que parecían condenados. Por suerte, muchos de ellos ven como aparece una familia que les da una oportunidad y les saca de las instalaciones donde aguardan lo que, para ellos, es un milagro. 

En el caso de Chispa, esta peluda está teniendo que vivir una situación amarga. No solo la maltrataron y se desentendieron de ella, sino que ha visto como, en los últimos tiempos, los perros con los que convivía han sido adoptados. Así, suma una despedida tras otra. 

Se ha vuelto a quedar solita tras la marcha de sus compis de parcela recientemente adoptados. No entiende por qué nunca le toca a ella su final feliz”, cuentan desde El Refugio - Escuela Marlene, una asociación que trabaja con perros y gatos abandonados o maltratados en Sevilla. 

A Chispa, como a cualquier otro peludo, no le gustan las despedidas: “No lleva nada bien no tener ese compañero a su lado”. Y el mejor remedio para que no tenga que vivir una situación así es encontrar una familia que la adopte y la cuide durante toda su vida. Sin embargo, no es una empresa fácil. 

En busca de un hogar definitivo

Chispa sabe lo que es vivir en una casa. Estuvo en una casa de acogida temporal y ahí pudo descubrir lo divertido que es jugar con una pelota, lo cómodo que es una cama y la tranquilidad que da estar en un hogar. Por desgracia, ese tiempo se acabó y ahora vuelve a estar en el refugio, esperando a que su suerte cambie de manera definitiva. 

Chispa cuando llegó al refugio

Se trata de una perrita senior, de tamaño mediano y de ocho años de edad. Padece leishmania, aunque ya controlada con su medicación diaria. Según detalla esta asociación en sus redes sociales, la peluda es apta con niños pequeños, perros y gatos siempre que estos no sean muy nerviosos. “Ella a su edad busca una vida tranquila”, resumen.

La perra se encuentra actualmente en Sevilla, pero puede viajar a cualquier lugar, siempre que ahí le espere una familia que le cambie la vida y que le de el cariño que nunca ha recibido. Los interesados en adoptarla tienen que mandar un correo de contacto o rellenar el formulario que aparece en las redes sociales de esta organización. 

Etiquetas
stats