La paciencia de Duque, el perro olvidado junto a su hermano en una finca que busca una familia
No vagan por las calles ni se esconden en edificios abandonados, pero hay perros que igualmente lidian con el desamparado, porque solo interesan para vigilar terrenos o fincas. En estos casos, los peludos son utilizados para proteger la propiedad de sus dueños y no se consideran uno más de la familia. Viven apartados, sin socializar con otros canes o con las personas, una situación que a muchos les termina pasando factura.
Algunos de esos perros recalan en protectoras o asociaciones con una misión nada sencilla: recuperar su confianza, darles los cuidados que se merecen y encontrarles una familia de verdad. En esa situación llegó Duque a la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga. Este grandullón no iba solo, sino que fue rescatado junto a su hermano.
Desde esta protectora explican que se sabe poco de su pasado. Sin embargo, por su tamaño y por su situación, tienen sospechas que eran utilizados como guardianes. “Seguramente fueran los típicos perros de finca, con el único objetivo de ser perros guarda”, escriben en una publicación de Instagram, una plataforma con la que intentan darle visibilidad al caso de Duque y también al de su hermano, Koko.
Rescatado junto a su hermano
Los cuidadores cuentan que Duque es un perro totalmente manipulable, dejándose hacer de todo sin ningún problema. Es un macho cruzado de tamaño grande y está deseando descubrir mundo. Demuestra su curiosidad cada vez que sale a pasear. Le gusta y lo hace de “maravilla”, yendo al lado de la persona y sin tirar. Una calma que no todos los peludos tienen, aseguran.
Al peludo le encantan los mimos, hasta el punto que se sienta al lado del personal y no se despega hasta que recibe una buena sesión de caricias, aunque también lo definen como un perro independiente. Esa autonomía la demuestra cuando llega su hermano, con quien le gusta salir a explorar el patio.
Con otros perros tampoco tienen problemas. “Se lleva bien”, aunque prefiere estar con Koko. Es más, a veces, cuando ve a otros perros no les presta mucha atención, detalla la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga.
“Duque es un amor de perro y esperamos que encuentre pronto un hogar que le brinde todo el amor del mundo”, resumen sus cuidadores, que saben que es difícil que llegue una adopción conjunta para los hermanos. Koko también está buscando una familia. En su caso, se trata de un mastín de cinco años sociable con personas y con otros peludos.
El personal de esta protectora intuye que su tamaño será un hándicap para la adopción, pero no pierden la esperanza de que aparezca una familia que valore otras cuestiones, como su comportamiento. Los interesados en Duque y también en su hermano tienen que enviar un mensaje al correo electrónico que aparece en la publicación, aunque advierten de que solo se tramitarán adopciones en la provincia de Málaga.
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