La primera actriz española que logró ser candidata al Oscar lo hizo gracias a esta película estrenada hace 20 años
El estreno de la película Volver en 2006 marcó un hito inolvidable en la historia del cine español, consolidando la alianza entre Pedro Almodóvar y su musa predilecta. Al cumplirse dos décadas de aquel fenómeno, toca recordar un largometraje que no solo triunfó en la taquilla, sino que también devolvió al director manchego su esencia más pura tras proyectos anteriores mucho más oscuros y masculinos. Y que hizo que, por primera vez en la historia de los Premios Oscar, una intérprete española, Penélope Cruz, fuese nominada en la categoría de Mejor Actriz del año. La historia de Raimunda, una mujer coraje que lidia con fantasmas reales y metafóricos en un barrio madrileño y en La Mancha, cautivó al mundo entero por su mezcla única de comedia y drama.
La trama nos sumerge en la vida de tres generaciones de mujeres que logran sobrevivir al viento, al fuego y a la muerte con una vitalidad sin límites ni fronteras geográficas. Raimunda, interpretada magistralmente por Penélope Cruz, es una madre luchadora casada con un hombre en paro y con una hija adolescente que debe enfrentar una crisis familiar profunda. La aparición de su madre Irene, interpretada por Carmen Maura y supuestamente fallecida años atrás en un incendio, desata una serie de situaciones rocambolescas que mezclan lo sobrenatural con la cotidianeidad más absoluta del pueblo. Almodóvar utilizó esta narrativa para rendir un homenaje sincero al eterno femenino, a la solidaridad entre vecinas y a la resiliencia de las raíces culturales españolas.
El impacto más trascendental de la película fue, sin duda, la histórica candidatura de Penélope Cruz al premio Oscar como Mejor Actriz. Este logro llegaba tras otra gran cima conquistada en la meca del cine, como es la de que Javier Bardem hiciese lo propio años antes en la categoría masculina. Aunque finalmente el premio fue para Helen Mirren por su papel en la película La Reina, la nominación de Penélope rompió un techo de cristal fundamental para el desarrollo del cine español. Hollywood se rindió ante una actuación que recordaba a las grandes divas italianas como Sophia Loren, viendo en Penélope a una actriz de dimensiones internacionales extraordinarias.
La relación profesional entre Almodóvar y Penélope alcanzó su madurez absoluta con este proyecto, tras haber colaborado previamente en cintas como Carne trémula y Todo sobre mi madre. Almodóvar supo extraer de ella una interpretación naturalista y poderosa, transformando a la chica de Alcobendas en una mujer del pueblo llano que rezumaba autenticidad y fuerza. Para Penélope Cruz, trabajar con el cineasta manchego siempre fue un sueño personal desde que vio la película Átame durante su adolescencia en Madrid. Esta conexión casi telepática entre director y actriz permitió que en Volver se sintiera como con un traje a medida, logrando que la crítica internacional valorara su talento interpretativo.
Un reencuentro esperado
Otro de los grandes atractivos de Volver fue el esperado reencuentro entre Almodóvar y Carmen Maura tras dieciocho años de distanciamiento profesional y personal muy publicitado. Después de su éxito conjunto en Mujeres al borde de un ataque de nervios, la relación se rompió públicamente, dejando un vacío en el cine español durante casi dos décadas enteras. El regreso de Maura para interpretar a Irene fue el broche de oro a una disputa histórica, generando una expectación mediática sin precedentes antes del estreno oficial. Aunque surgieron algunas tensiones posteriores entre ambos, este trabajo conjunto demostró que la admiración mutua prevalecía sobre los rencores pasados, regalando al público una de las mejores actuaciones de su extensa carrera.
El éxito de la película no se limitó a las nominaciones individuales, ya que arrasó en festivales de gran prestigio como Cannes, donde todo el elenco femenino fue premiado colectivamente. Penélope Cruz, Carmen Maura, Lola Dueñas, Blanca Portillo, Chus Lampreave y Yohana Cobo compartieron un galardón histórico que reconocía la fuerza del grupo actoral. En España, la cinta dominó los Premios Goya, alzándose con cinco estatuillas, incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actriz para la propia Penélope. Además, la Academia Europea de Cine coronó a la intérprete madrileña y otorgó múltiples premios a la producción, consolidando a Volver como uno de los largometrajes más destacados y premiados de toda la década.
Antes de alcanzar este hito, Penélope recorrió un largo camino desde que Bigas Luna la descubriera en la película Jamón, jamón en 1992. Sus inicios en televisión y su posterior salto a Hollywood con películas como Blow o Vanilla Sky le permitieron hacerse un hueco en la meca del cine. Sin embargo, fue su regreso a Europa y su colaboración constante con Almodóvar lo que le otorgó el respeto definitivo de la industria norteamericana. Tras la nominación por Volver, Penélope finalmente lograría su primer Oscar en 2009 gracias a Woody Allen, pero siempre reconoció que Raimunda fue el papel que cambió su destino para siempre.
Veinte años después, Volver sigue siendo la película más taquillera de la filmografía de Almodóvar y un referente estético por su uso magistral del color y la iluminación. La cinta no ha perdido ni un ápice de su fuerza narrativa original, manteniéndose como una obra maestra que apela a lo tradicional y a la rica cultura popular española. El legado de esta historia de mujeres solidarias continúa vivo, recordándonos el momento exacto en que una actriz de Alcobendas se convirtió en una leyenda universal del cine. Hoy celebramos dos décadas de un filme que nos enseñó que siempre se puede volver a los orígenes para triunfar, marcando un antes y un después en nuestra cinematografía.
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