El poder de Roma se impuso sin guerra en la Lusitania: nuevos hallazgos documentan pactos con los pueblos del Tajo

Ese periodo presentó choques armados, traslados forzados y pactos frágiles

Héctor Farrés

0

El paso de una guerra a otra dejó un territorio sin equilibrio claro, con mandos que cambiaban y comunidades obligadas a reaccionar cada poco tiempo. Ese tramo entre la caída de Viriato y el cierre del conflicto sertoriano concentró choques armados, desplazamientos y acuerdos frágiles que no seguían un guion único. La inestabilidad no se limitó a las batallas, también afectó a la vida diaria, a los intercambios y a la forma de ocupar el suelo. Ese clima explica que el periodo haya sido descrito como uno de los más tensos en la periferia de Hispania Ulterior, con una presión continuada sobre las poblaciones locales.

Un trabajo académico puso la lupa en el valle desde otra mirada

Un estudio publicado en la revista Hispania Antigua por Eduardo Sánchez Moreno, investigador de la Universidad Autónoma de Madrid, abordó este periodo desde el valle del Tajo. El trabajo, recogido después por La Brújula Verde, se centró en cómo actuó el ejército romano y cómo respondieron las comunidades indígenas entre 139 y 72 a.C.

El análisis planteó que no existió una línea clara entre vencedores y vencidos, sino una relación cambiante marcada por la negociación, la cohabitación y la amenaza armada. Esa lectura sitúa la mirada en la interacción cotidiana más que en el choque puntual.

Uno de los puntos fuertes del estudio fue la revisión de los tópicos transmitidos por las fuentes grecorromanas. Sánchez Moreno explicó que la imagen de los lusitanos como grupos dedicados al saqueo ha condicionado durante décadas la interpretación histórica. Esa etiqueta redujo su papel político y militar, pese a que la evidencia indica estructuras estables y capacidad de decisión. El autor señaló que estas comunidades actuaron con objetivos claros y con margen para pactar o resistir según el momento.

La cuenca extremeña funcionó como una tierra cohabitada durante años

El trabajo ubicó esa dinámica en la cuenca extremeña del Tajo, un espacio sin frontera definida que funcionó como un espacio de coexistencia. Allí coincidieron romanos, itálicos, lusitanos, vetones y otros grupos desplazados, en una convivencia marcada por la tensión. Hubo enfrentamientos, pero también comercio y acuerdos puntuales. El concepto de tierra media permitió describir ese espacio como un lugar donde nadie tuvo un control absoluto durante décadas.

Romano, itálicos, lusitanos, vetones y otros grupos convivieron entre tensiones, intercambios y acuerdos parciales en un área sin control pleno

El yacimiento de Villasviejas del Tamuja ocupó un lugar importante en la investigación. El poblado mostró una transformación clara entre finales del siglo II y la primera mitad del I a.C., con refuerzos defensivos y cambios en el registro material. La necrópolis de El Romazal I aportó armas, arreos de caballo y objetos itálicos que apuntan a una presencia militar compartida. Según el estudio, ese conjunto encaja con una cohabitación entre vetones y tropas auxiliares, sin sustitución completa de la población local.

Otro elemento clave fue el Bronce de Alcántara, fechado en 104 a.C. El documento recoge la rendición de los seanocos ante el gobernador Lucio Cesio y detalla un acuerdo con entrega de prisioneros y caballos a cambio de conservar tierras y normas propias. El texto muestra una relación de sometimiento, pero también un margen de autonomía vigilada. Ese tipo de pactos refuerza la idea de un dominio construido paso a paso y no solo por la fuerza directa.

El estudio también analizó los desplazamientos de población vinculados a decisiones militares. Las fuentes mencionan traslados forzosos ordenados por mandos romanos y reasentamientos ligados a la guerra sertoriana. En ese conflicto, las comunidades indígenas participaron con estrategias propias, apoyando a Sertorio con tropas y gestos de lealtad. El balance final señala que el valle del Tajo vivió un proceso largo y desigual, donde la presión romana convivió con la capacidad de respuesta local sin un desenlace lineal.

Etiquetas
stats