eldiario.es

Menú

Altaïr recupera su revista

Ha sido un referente para viajeros y curiosos de diferentes culturas del mundo durante un cuarto de siglo

- PUBLICIDAD -
Altaïr recupera su revista.

Foto: Ariel Silva

Hace poco más de un año, la revista Altaïr dejó de editarse. El primer ejemplar había salido en 1991 y pronto se convirtió en un referente para los amantes de los viajes y las diferentes culturas que hay en el mundo. Era muchos más que una revista de viajes. Sus impulsores fueron los propietarios de la librería que lleva el mismo nombre, especializada en libros para viajeros con curiosidad cultural, étnica y social: Pep Bernadas y Albert Padrol.

Con una presentación muy cuidada, fotos y reportajes de calidad, la su desaparición fue un mazazo para sus numerosos fieles seguidores. Mucha gente conservaba toda la colección, desde el primer ejemplar, que apareció con una gran foto de la cara de un pingüino en portada y con artículos dedicados a Islandia, Nueva York, el tren minero de Navarra o el arte africano. Gente que agradecerá el retorno de la revista, ahora en Internet, rebautizada como Altaïr magazine. A la revista se puede acceder ya desde cualquier dispositivo digital conectado a la red.

Altair recupera su revista.

Los responsables de la publicación recuerdan que cuando comunicaron su cierre apelaron al clásico: “No decimos adiós sino hasta pronto”. En este caso es verdad. “Altaïr magazine” propone un amplio repertorio de reportajes, crónicas, historias y ensayos, con el objetivo de “sorprender tanto a quien viaja como a quien indaga en las circunstancias de un territorio, una idea o un concepto determinado”, según anuncian al presentar el nuevo producto. El director de “Altaïr magazine”, Pere Ortín, confía en que en pocos meses vuelva una versión en papel de la publicación, con una periodicidad inferior a la que tenía la revista en su primera etapa pero con muchas más páginas.

Pere Ortín define Altaïr magazine como “un gran contenedor globalo, de cultura viajera y periodismo informado”. Defiende que hay que “cambiar la mirada, el punto de vista, huir de la visión del blanco occidental que se va a mirar a los otros, y dar la palabra a los informadores locales”. El 95% del material del primer número de Altaïr magazine ha sido aportado por autores nativos de los rincones del mundo de los que se habla.

Altaïr recupera su revista.

Foto: Pepe Guevara

La revista nace con una treintena de colaboradores, distribuidos en siete países, y aprovecha las ventajas de la red para incluir además de textos y fotos, audios y vídeos. También facilita el intercambio con los lectores y seguidores a través del bloc.

Parte de sus contenidos son gratuitos y parte son accesibles a través de una suscripción que cuesta 60 euros al año. El apartado en abierto es “Voces”, donde hay crónicas de todo el mundo y a la que se añaden cada mes nueve artículos nuevos. Los suscriptores acceden también a las secciones de “360º”, que analiza un tema monográfico desde todos los ángulos posibles (dedicado a Méjico en este primer número), y “Pasos”, de carácter más literario, que incluye aportaciones de ficción y creación artística.

El primer número de Altaïr magazine es toda una declaración de principios: “Méjico, torbellino de exuberancias”, “Mi última noche en Addis Abeba”, “Pequeñas historias de portugueses”, “La ruta del millón de dólares. Algunos secretos de Utah” o “Un viaje por los derechos de las mujeres en el mundo”.

Los amantes de los viajes y el descubrimiento del mundo con los propios ojos están de enhorabuena.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha