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Entrevista | Ricardo Vercher

"Me piden penas de cinco años de prisión para escarmentar así la protesta social"

Ricardo Vercher, trabajador del metro de Barcelona y sindicalista de CCOO, será juzgado este viernes

La fiscalía acusa a Vercher de un delito de coacciones a un conductor de autobús, que no le reconoce

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Ricardo Vercher es miembro del comité de empresa de Metro de Barcelona, por CCOO

Ricardo Vercher es miembro del comité de empresa de Metro de Barcelona por CCOO Tomeu Ferrer

Ricardo Vercher es un trabajador de Metro de Barcelona. Es también sindicalista de CCOO y conocido miembro del comité de empresa. A Vercher el 14 de noviembre de 2012 le trae malos recuerdos; por culpa de lo que pasó ese día se enfrenta a un juicio en el que el fiscal le pide cinco años de prisión más multa y accesorias. El caso se juzga este viernes. Al juicio, que está previsto que comience a las 11.30 en la Ciutat de la Justícia, tienen previsto asistir los secretarios generales de CCOO de Catalunya, Joan Carles Gallego y de las CCOO de España, Ignacio Fernández Toxo. Los sindicalistas participaran en una concentración una hora antes.

La presencia de los líderes es una muestra clara de que lo que se juzga no tiene que ver con destrozos de material público sino con el ejercicio del derecho de protesta ante iniciativas como una reforma laboral –según declaró en su día el presidente español, Mariano Rajoy– "extremadamente agresiva".

Cuéntenos, ¿qué pasó el 14 de noviembre de 2012?

Pues, que era un día con huelga de Metro, que coincidía también con la huelga general contra la reforma laboral del PP.

¿Como que había huelga de Metro?

Sí, era una huelga que hacíamos porque nos querían quitar la paga de navidad. No sé si recuerdas que nos querían quitar esa paga, coincidiendo con lo que hicieron los funcionarios.

¿Supongo que cuando se hacen huelgas de tipo general, los trabajadores de las grandes empresas se sitúan siempre en las mismas zonas?

Bueno, normalmente, los trabajadores del Metro, como los transportes son una parte importante en el éxito de las huelgas, primero hicimos piquetes informativos en el Metro y luego fuimos a la sede de CCOO, en Via Laietana, de donde salimos a repartir hojas volantes que explicaban los perjuicios que para los trabajadores supondría la reforma laboral. Esto se llama una extensión de piquete.

¿Y fue en aquel momento cuando pasó el incidente por el que le piden tantos años de prisión?

Al parecer, el autobús por el que me imputan la petición de pena, ya había sido detenido hacia las 12 del mediodía en Plaça Catalunya, porque no formaba parte de los servicios mínimos. Según nos dijeron cuando se comunicó al conductor que había huelga, un mando dijo que se llevaba el transporte hacia la cochera.

¿Y tú que estabas haciendo en ese momento

Yo estaba repartiendo la propaganda, y hablando con la gente y gritando consignas: lo que se hace en jornadas como aquella. Cuando llegué a Plaça Urquinaona vi que habían parado un autobús. El vehículo había protagonizado un incidente en plaça Catalunya, lo habían parado y volvió a salir, y la gente estaba un poco alterada.

¿Entonces pasaron los hechos más duros?

Allí había un grupo de cuatro o cinco personas que no eran de nuestra extensión de piquete, porque nosotros no somos ni violentos ni hemos tenido ningún problema de ese tipo. Este segundo grupo fue abucheado por la gente del piquete. Y parece que alguien de ese otro grupito pinchó una rueda del autobús. Entonces se dispersaron. Cuando vi el punzón, lo saqué y luego la tiré a un contenedor. Esto es todo lo que sucedió.

¿Qué pasó para que le acusaran de los hechos?

Pues que en unas imágenes publicadas en la versión digital de un diario de Barcelona se me podía ver con el punzón en la mano. Y he de decir que la información hecha por aquel diario era errónea, porque decía que habíamos querido romper los servicios mínimos, cuando efectivamente el autobús estaba circulando fuera de las horas que la Generalitat estableció para esos servicios.

Ricardo Vercher en la sede de la sección sindical de CCOO en Metro de Barcelona

Ricardo Vercher en la sede de la sección sindical de CCOO en Metro de Barcelona Tomeu Ferrer

A ver, aclaremos, ¿el autobús estaba o no estaba cumpliendo los servicios mínimos?

El juez pidió información a la empresa sobre el caso y la respuesta fue que el vehículo no formaba parte de los servicios mínimos: circulaba fuera de los mínimos establecidos. Hay que decir que quien no cumplió fue Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) que decidió hacer salir el autobús fuera de la franja horaria fijada por la Generalitat.

¿Y que pasó después?

Pues que cuando había pasado tal vez un mes de la huelga general recibí una citación de los Mossos para declarar. Fui, pero me negué a decir nada porque no sabía de qué se me acusaba en concreto. Sí que declaré más tarde ante el juez.

¿Y cómo fue?

También pasó a declarar el conductor del autobús, que dijo, y consta en el sumario, que no me reconocía. Dijo que le habían increpado, pero a mí no me reconoce entre los que lo hicieron. Sin embargo, me piden tres años de prisión por coacciones. Me parece que las penas posibles van de seis meses a tres años, y me piden la máxima. También declaró un representante de la empresa que, efectivamente, dejó claro que el vehículo no estaba haciendo los servicios mínimos. Pero, el informe del fiscal dice claramente que se impidieron los servicios mínimos. Otro elemento que refuerza mi posición es que los servicios mínimos habían terminado a las 11 y los hechos ocurrieron dos horas más tarde.

¿Pero además la petición del fiscal suma dos años más a los tres de la supuesta coacción?

Sí, me piden dos años más por un delito de daños, porque el autobús tenía dos ruedas pinchadas. La empresa en una tasación afirmó que esos eran los desperfectos. Pero ocurre que las imágenes muestran sólo una rueda desinflada, la segunda rueda nadie explica cuál es. En este sentido nuestra sospecha es que la denuncia de la segunda rueda tiene como objetivo que los desperfectos superen una cantidad, que me parece que son 400 euros, y la valoración es curiosamente de 477 euros, para así justificar la petición de delito de daños

¿Estos daños los denuncia TMB?

No, TMB no es parte del juicio, de la denuncia. Todo se inicia a partir de que personal de TMB lleva imágenes en las que se me ve a mí, que soy una persona conocida como miembro comité de empresa de Metro. Es decir, que el único que denuncia es el fiscal. Ni el conductor ni la empresa como tales no han denunciado nada.

A ver, ni TMB, ¿ni el Ayuntamiento han denunciado nada sobre el caso?

No, lo único que ocurre es que TMB envía unas imágenes y son fiscalía y los Mossos los que llevan adelante la acción judicial.

¿Le piden tres años por coaccionar a una persona que afirma que no le ha reconocido y después piden dos años más por el pinchazo de una o dos ruedas valoradas en total en 477 euros?

También me piden otras penas, como la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de duración de la condena, además de 42 meses de multa con un coste de 12 euros por día, que significa una cantidad superior 15.000 euros, y una indemnización al Ayuntamiento de Barcelona, equivalente a los 477 euros en que se han evaluado los destrozos.

¿Y qué le parece la petición?

Creo que es totalmente desproporcionada. Me piden el máximo posible en todos los casos. Porque en ese momento parece que el Gobierno del Estado dio instrucciones fiscalía de ser muy duros con los manifestantes contra la reforma laboral.

¿Considera, pues, que la actuación contra los que protestábamos seguía una estrategia determinada?

Primero creo que el gobierno ha utilizado la fiscalía general del Estado para imputar más de 300 sindicalistas por hechos que no son nada graves. En una huelga general siempre se crean tensiones y estas tensiones en una democracia se gestionan con normalidad. Se ha utilizado, pues, el sistema judicial para intentar amedrentar y para castigar la protesta social. En mi caso me piden 5 años de cárcel, para así escarmentar la protesta social. No tiene ninguna otra explicación.

¿Su caso se parece mucho a otros que se han juzgado y han resultado absueltos los acusados?

Todos tienen en común peticiones de 5, de 8 años, como las que se pedían a Isma y Dani, los estudiantes, y encima a ellos los tuvieron muchos días en prisión preventiva. Al final resultaron absueltos, al igual que ocurrió con los conocidos como los 8 de Airbus.

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