eldiario.es

Menú

Intel·lectuals

La reflexió sobre els intel·lectuals i la seua funció social sempre és profitosa. Espècie a extingir o no, les metamorfosis d’aquesta figura prototípica de les societats modernes ens diuen molt sobre la substància moral de l’entorn en què es desenvolupen les nostres vides, sobre l’abast de les transformacions en curs i sobre l’horitzó d’expectatives que podem albirar. Una societat que nega, proscriu, amaga o menysté els seus intel·lectuals, en el sentit ampli del terme, serà sens dubte una societat mesquina, insuficient, subordinada i d’escassa entitat. La darrera novel·la de Martí Domínguez, L’assassí que estimava els llibres , aporta moltes elements per a reflexionar seriosament sobre aquesta qüestió en un context molt proper. Però el fenomen és general, connecta amb altres experiències contemporànies. No amb totes, alerta! Els canvis generals, la transformació de les societats occidentals, afecta com un corrent de fons el conjunt, però en uns llocs més que no en altres. Entre nosaltres, se superposa a un sediment inquietant de contingut barbàric i d’un antiintel·lectualisme que fa feredat, després de la deserció o la destrucció de les hipotètiques elits civils que podrien haver configurat una societat més acollidora, tolerant i habitable.

El context polític, en qualsevol cas, és determinant. Quaranta anys de dictadura feixista, nacional-catòlica i autoritària, en proporcions variables segons els períodes, no passen sense deixar una petjada profunda. El general Franco i el seu entorn tenien molt present l’experiència de la Dictadura de Primo de Rivera, que fou una espècie de parèntesi comissarial, i volgueren fer un escarment general i reconfigurar -amb sang i terror com a eines primàries- la societat espanyola. Res no havia de ser igual que abans, calia destruir sistemàticament l’obrerisme, les esquerres, el separatisme, els intel·lectuals dissolvents , els fonaments mateixos d’una societat liberal i democràtica.

Seguir leyendo »

La Diputación ingobernable

Las diputaciones son las administraciones de las provincias, y éstas la división territorial de un Estado centralista. España se mueve entre la pulsión centralista y uniformadora de un lado, y la federalista, confederalista e incluso separatista por otro desde que España es España.

Próximas a cumplir 200 años de existencia parece que no haya pasado el tiempo; a pesar de los intentos de control y censura de las redes sociales vía Leyes Mordaza varias, nos encontramos en la era de la participación ciudadana on-line, de la democracia en tiempo real y de la expresión de la opinión sin fronteras, y sin embargo, las diputaciones son las instituciones territoriales más significativas cuyos dirigentes políticos no son elegidos por sufragio universal, libre y directo. Si obviamos las mancomunidades y entes similares, de irregular implantación y menor nivel competencial, son las únicas que adolecen de esa legitimidad. Esta anomalía democrática implica que los políticos y las políticas que las dirigen no tengan que rendir cuentas directamente ante la ciudadanía de sus logros en las siguientes elecciones. Para acabar de comprender la vinculación de las diputaciones con el electorado hemos de señalar que su ámbito competencial es muy irregular a lo largo de la provincia, pues deben centrar sus esfuerzos en los municipios más pequeños y sin embargo, la mayor parte de sus representantes provienen de distritos electorales urbanos y metropolitanos, de tal forma que su reelección está ligada a la suerte electoral de las capitales de provincia y sus hinterlands, y parcialmente desconectada de sus propios aciertos o errores.

Por todo esto, dedicarse a fidelizar electorado en las zonas rurales y en los partidos judiciales donde puede determinarse, por un puñado de votos, el acta de diputado en juego, suele ser un objetivo prioritario. Quizá por ello los episodios de clientelismo, cuando no directamente de corrupción, se asocian fácilmente a estas instituciones: Baltar se definía a sí mismo como un “cacique bueno”, Fabra mostraba a sus nietos “su” aeropuerto, Rus cambiaba subvenciones por fotos en el tradicional “besamanos” en el despacho presidencial, etc., etc.

Seguir leyendo »

La reforma del sistema autonòmic i la política excepcional de Rajoy

El conseller d'Hisenda valencià, Vicent Soler, saluda el ministre Cristóbal Montoro en una reunió del Consell de Política Fiscal i Financera.

Si les regnes de l'Estat estigueren en mans d'un Govern amb vocació reformista i de progrés, aprofitaria l'oportunitat. La  massiva manifestació que aquest dissabte s'ha celebrat a València, convocada per sindicats i empresaris i amb el suport d'un espectre civil i polític del qual només s'ha desmarcat el PP, urgeix a reformar el sistema de finançament autonòmic. I no ho fa perquè als valencians els haja donat per exigir més diners després d'uns anys de corrupció i balafiament protagonitzats per governants de la dreta apartats el 2015, sinó perquè la Comunitat Valenciana és objectivament l'Administració pitjor finançada, per sota de la mitjana en renda i, malgrat això, contribuent al sistema.

Encara que no s'hi hagen assabentat molts opinadors que observen el món armats de preconceptes, sí que ho han fet els experts nomenats pel Consell de Política Fiscal i Financera en emetre el seu informe. El model, caducat fa tres anys, és complicat i poc transparent, genera una distribució desigual, pateix d'un dèficit de responsabilitat fiscal per part de les comunitats autònomes, manca de mecanismes que asseguren un equilibri en el repartiment i es fonamenta en un desequilibri vertical en l'assignació dels recursos públics a favor de l'Estat, que se'n queda la major part, en detriment de les administracions autonòmiques, on es gestionen la majoria dels serveis.

Que la Comunitat Valenciana siga la pitjor parada d'un sistema els vicis del qual s'arrosseguen des dels orígens amb la transferència de competències insuficientment dotades explica que siga la societat valenciana la que alce la veu. Però no invalida el fet que en aquests moments hi ha sobre la taula del Consell de Política Fiscal i Financera un diagnòstic tècnic general molt clar del problema. Un diagnòstic que ve a confirmar que no s'està garantint l'equitat en el finançament dels serveis públics fonamentals, aquells que defineixen l'Estat del benestar i han de convertir en realitats els drets dels ciutadans.

Seguir leyendo »

La reforma del sistema autonómico y la política excepcional de Rajoy

El conseller de Hacienda valenciano, Vicent Soler, y el ministro Cristóbal Montoro se saludan en una reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Si las riendas del Estado estuvieran en manos de un Gobierno con vocación reformista y de progreso, aprovecharía la oportunidad. La  masiva manifestación que este sábado se ha celebrado en Valencia, convocada por sindicatos y empresarios y apoyada por un espectro civil y político del que solo se ha desmarcado el PP, urge a reformar el sistema de financiación autonómica. Y no lo hace porque a los valencianos les haya dado por exigir más dinero después de unos años de corrupción y despilfarro protagonizados por gobernantes de la derecha apeados en 2015, sino porque la Comunidad Valenciana es objetivamente la Administración peor financiada, por debajo de la media en renta y, pese a ello, contribuyente al sistema.

Aunque no se hayan enterado muchos opinadores que observan el mundo armados de preconceptos, sí que lo han hecho los expertos nombrados por el Consejo de Política Fiscal y Financiera al emitir su informe. El modelo, caducado desde hace tres años, es complicado y poco transparente, genera una distribución desigual, adolece de un déficit de responsabilidad fiscal por parte de las comunidades autónomas, carece de mecanismos que aseguren un equilibrio en el reparto y parte de un desequilibrio vertical en la asignación de los recursos públicos a favor del Estado, que se queda la mayor parte, en detrimento de las administraciones autonómicas, donde se gestionan la mayoría de los servicios.

Que la Comunidad Valenciana sea la peor parada de un sistema cuyos vicios se arrastran desde los orígenes con la transferencia de competencias insuficientemente dotadas explica que sea la sociedad valenciana la que levante la voz. Pero no invalida el hecho de que en estos momentos está sobre la mesa del Consejo de Política Fiscal y Financiera un diagnóstico técnico general muy claro del problema. Un diagnóstico que viene a confirmar que no se está garantizando la equidad en la financiación de los servicios públicos fundamentales, aquellos que definen el Estado del bienestar y deben convertir en realidades los derechos de los ciudadanos.

Seguir leyendo »

Plurinacionalidad y solidaridad

Nuestro país se enfrenta a un reto que hasta ahora no ha logrado superar: adecuar su estructura institucional a la extraordinaria diversidad social, lingüística y cultural de los pueblos que lo integran, y hacerlo de modo que las distintas identidades nacionales puedan reconocerse en la expresión política resultante. En un contexto caracterizado por la coexistencia de identidades complejas y complementarias, el modelo federal es el único que puede articular una realidad inequívocamente plurinacional como elemento constitutivo del Estado. Desde una perspectiva federal, la pluralidad nacional no es algo que deba ser “tolerado” para satisfacer las demandas nacionalistas; antes bien, se trata de un valor político fundamental con un potencial enorme en sociedades como la española o la catalana, mucho más heterogéneas y estratificadas de lo que suele admitirse. El Estado autonómico está agotado y sería absurdo prolongar su agonía. Ha cumplido su misión histórica. El reto es construir un nuevo Estado plurinacional que garantice la convivencia democrática, pluralista y solidaria, en un marco institucional estable de carácter federal.

Ahora bien, un Estado plurinacional requiere la existencia de un sistema de financiación que garantice la suficiencia económica de las unidades federadas y les permita ejercer las competencias que les han sido asignadas, sin perjuicio de la solidaridad que necesariamente ha de existir entre ellas. Como podrá imaginar el lector, se trata de un asunto espinoso y delicado que suele provocar debates muy intensos entre los distintos componentes de cualquier federación. Las zonas más ricas suelen quejarse de su excesiva contribución al presupuesto común, mientras las más pobres consideran que reciben demasiado poco. En principio, es un debate saludable que permite ir ajustando el sistema de financiación hasta alcanzar una distribución de los recursos lo más equitativa posible. Lo que no parece tan normal es que los nacionalismos español y catalán utilicen demagógicamente este asunto para enfrentar a la ciudadanía y alimentar el conflicto territorial. Precisamente esto es lo que ha ocurrido estos años.

No es ningún secreto que el actual sistema de financiación autonómico perjudica a los intereses de determinados territorios, como es el caso de Cataluña, Madrid o el País Valenciano. Y que ello se traduce en una menor calidad de los servicios prestados a la población, sin que pueda aducirse ninguna justificación. En lo que respecta a nuestra tierra, suele afirmarse que es la única comunidad autónoma con una renta per cápita inferior a la media que presenta un saldo fiscal negativo, lo que sin duda constituye una anomalía. Igualmente, se critica con razón que las inversiones del Estado son especialmente escasas en la Comunidad Valenciana, como pudimos comprobar durante la tramitación de los últimos Presupuestos Generales del Estado. Todo ello es cierto, pero España se merece un debate a la altura del momento histórico. Afirmar, como algunos han venido haciendo, que la financiación autonómica supone un “expolio” que está “rompiendo España”, no sólo es exagerado, sino que oculta las verdaderas causas de la gravísima crisis social que atraviesa nuestra patria.

Seguir leyendo »

Por qué Giuseppe Grezzi lo está haciendo (muy) bien, aunque a ti no te guste

Una de las cosas más curiosas que te puede pasar si escribes un libro es tropezarte, un buen día, con uno de sus capítulos. En “Encara no és tard”, para ejemplificar la importancia de las interrelaciones humanas a la hora de responder a situaciones de riesgo, hablaba de un experimento llevado a cabo hace unos años en la televisión de Estados Unidos. En él, tras activar la alarma antiincendios en un edificio de oficinas, se comprobaba que la gente tardaba mucho más en salir de su despacho si no veía a nadie hacerlo... ¡incluso cuando se añadía humo!

Cuando leí la reseña del experimento en una revista interna de la universidad de Standford casi no me lo podía creer. ¿Por qué no salía la gente? El coste de levantarse de la silla es mínimo, y el riesgo que se asume no haciendo nada, enorme. Al escribirlo, casi me salía una sonrisa, pensando en cómo de tontos eran esos estadounidenses.

En abril pasado me encontraba de viaje en París (por si alguien se lo pregunta: fui en tren, pese a la infausta conexión entre València y Barcelona). Tras dos horas de cola (y eso que llevábamos entradas compradas con meses de antelación), estábamos a punto de entrar en una exposición de Vermeer. Y de pronto sonó la alarma. Una voz atronadora nos urgía a salir cuanto antes del museo, sin recoger nada de las taquillas. Parecía serio. Al día siguiente habría un atentado, y las semanas anteriores habían sido especialmente movidas en cuanto a actividad antiterrorista. Es decir: todo nos indicaba que debíamos salir de allí cuanto antes. Sin embargo, en la cola nos empezamos a mirar con nerviosismo: ya veíamos los primeros cuadros a lo lejos, y probablemente entraríamos en el siguiente turno. Nadie se movía. Yo, a la tercera vez que sonó la locución por megafonía, me acerqué a un guardia de seguridad y le pregunté qué pasaba. “Nada, seguramente alguien habrá fumado en un váter y ha saltado la alarma”. Al cabo de un par de minutos cesó la alarma, la cola avanzó y disfrutamos de las obras del pintor de Delft.

Seguir leyendo »

De Bonn a València, más actuar y menos hablar

El pasado mes de octubre la Comunitat Valenciana registró una temperatura 2ºC superior a la media de todos los registros históricos. Es decir, nuestra Comunitat ya ha alcanzado el límite que la Cumbre del Clima de París de 2015 estableció como barrera infranqueable para el año 2100. Y todavía quedan 73 años para llegar a esa fecha. Los efectos son bien visibles: la sequía es muy intensa y prolongada y las consecuencias sobre nuestro territorio, la biodiversidad y sectores productivos tan importantes como la agricultura son muy preocupantes.

El que piense que esto tiene también su lado bueno, se equivoca. El hecho de que tengamos más días de sol y calor puede generar a corto plazo pingües beneficios en otro sector clave para nuestra economía como es el turístico, pero, como suele decirse, eso es pan para hoy y hambre para mañana. Un desarrollo insostenible tendrá también, a medio y largo plazo, nefastas consecuencias sobre el turismo: contaminación de los recursos y las reservas naturales, sellado excesivo del territorio litoral, erosión, plagas, temperaturas extremas, desplazamiento de la población local, migraciones... Tal vez por ello este 2017 ha sido declarado por Naciones Unidas Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo.

Acabo de regresar de la 23ª Cumbre del Clima que se ha celebrado esta vez en la ciudad alemana de Bonn y que hoy se clausura. La Cumbre debía realizarse en las Islas Fiyi, pero el hecho de que este pequeño país-archipiélago de Oceanía esté empezando a ser engullido por las aguas del océano Pacífico no facilitaba el encuentro. Los habitantes de Fiyi son plenamente conscientes de lo que supone el Cambio Climático. Algo que no parece tener muy claro el resto del mundo.

Seguir leyendo »

Periodismo cipotudo: el panorama valenciano

Me permito el lujo de coger prestado de Iñigo F. Lomana el término “cipotudo” –entiéndase como ese exceso de testosterona- para hablar del periodismo actual. Concretamente, del valenciano. ¿Tiene razón Maruja Torres cuando asegura que no hay nada más parecido al patriarcado que una reunión de primera en un periódico?

Primero, expondré algunos datos de un análisis propio. Solo el 17,3 por ciento de los directores o delegados de los medios de comunicación valencianos son mujeres. Cuatro de 22. Y eso pese a que el 54 por ciento de los periodistas son mujeres, según datos de la Unió de Periodistes Valencians (UPV). Además, en los debates televisivos y radiofónicos durante la pasada semana, solo el 27 por ciento de los participantes eran tertulianas.

Queda claro, pues, que las mujeres están infrarrepresentadas en la propia organización de los medios. Ahora bien, ¿cómo es el discurso? En los dos periódicos valencianos principales solo hay tres informaciones protagonizadas por mujeres en la portada durante ese periodo: "Un traje como el de pepita Samper” el lunes, “Tirotea a su exmujer cuando recogía su hijo del colegio en Elda” el jueves y “La víctima de Elda denunció a su asesino en tres ocasiones” el viernes. Todo lo demás, Gabriel Echávarri se aferra al cargo, Carles Puigdemont hace y deshace y Donald Trump, con el presidente de China. Hasta la jueza que ha enviado a prisión a Junqueras es la juez para los medios.

Seguir leyendo »

Sobre heridas y fracturas dentro del movimiento antirracista

"El antirracismo blanco en Francia está liderado por hombres blancos mayores de cincuenta años; mientras que el antirracismo político, lo lideran jóvenes racializados menores de 35 años". Así, visibilizando esta ruptura generacional y "racial" dentro del movimiento antirracista francés, Houria Bouteldja, la portavoz del partido político le Parti des Indigènes de la République , abría una de las mesas redondas organizadas por la campaña 12Nsin_racismo el pasado sábado.

En la experiencia de este partido francés, se inspiran buena parte de los y las líderes que impulsaron la histórica manifestación antirracista del domingo 12 de noviembre. Una protesta que, a diferencia de otras con lemas similares, estuvo encabezada por personas pertenecientes a minorías étnicas o, como se denominan ellas mismas, personas "racializadas". Con este término, subrayan el proceso de racialización que sufren a ojos de la mayoría social, pues aunque se haya demostrado científicamente que las "razas" no existen, estas personas siguen siendo vistas por la mayoría, ante todo, como "negros", "moros", "gitanos", etc., con toda la carga racista que ello implica.

Seguir leyendo »

Bonig quiere un barco pirata

Mi Isabel Bonig quiere que le compre un barco pirata para estas navidades. Como todo aquel que haya sido criado en cautividad por un grupo de lermistas, como es mi caso, soy un conductista convencido. Ya saben… si te portas bien galletita, si te portas mal “tenemos que hablar”. Así que decidí imprimir un dibujo de un barco pirata  que me bajé de internet y le dibujé unas casillas donde fuimos poniendo y quitando puntos adhesivos según se comportaba.

La cosa empezó bien. Como mi revoltosa protegida se había portado rematadamente mal en la ultima legislatura, a poco que me riera una gracia, me condenara un caso de corrupción o me votara cualquier tontería por unanimidad, allí que andaba el flojo de un servidor metiendo un orondo punto en la cartulina. Así que, digo yo que animada por la facilidad con la que el menda le andaba regalando puntos, se me despachó con un inicio de legislatura de los de “para comérsela”. Pero la puñetera, tal vez porque soy un facilón, se me ha venido arriba.

Últimamente la tengo con efecto rebote. Ahora le da por que no le gustan los profes del cole. Dice que solo quieren manipularla. Está obsesionada con que los del Parlament de al lado le tienen manía y quieren quitarle no sé qué cosa. Anda todo el día de berrinche. Y la última es que todos sus amiguitos de Les Corts se han apuntado a una excursión por una financiación justa y ella es la única que no quiere ir. Y no se crean que antes de quitarle todos los puñeteros puntitos no he intentado razonar con ella. “A ver Isabel… pero si estabas todo el día con lo de que querías ir a esa excursión”. De lo del Parlament catalán ya ni les cuento. Me he rendido. Nada, que no hay manera. De verdad, estoy desesperado. ¡No sé qué voy hacer con esta criatura! ¿A que al final no le compro el barco?

Seguir leyendo »