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Chinos "ocupan" la web de la Casa Blanca tras el éxito de una de sus peticiones

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Chinos "ocupan" la web de la Casa Blanca tras el éxito de una de sus peticiones

Chinos "ocupan" la web de la Casa Blanca tras el éxito de una de sus peticiones

La web de peticiones de la Casa Blanca, habitual buzón de quejas de la ciudadanía hacia todo tipo de asuntos, recibe esta semana una oleada de solicitudes de ayuda -algunos muy estrambóticas- desde China, a raíz del éxito mediático que ha tenido uno de ellos.

La web (petitions.whitehouse.gov) ha sido "tomada" por los internautas del país con más usuarios de la Red en el mundo, y se ha convertido, durante unos días, en un termómetro de las inquietudes sociales de China, que suelen aparecer reflejadas en sus redes sociales, pero no demasiado en sus medios de comunicación convencionales.

Movidos por el éxito de una de esas peticiones, sobre la extradición de una sospechosa de un célebre crimen cometido en Pekín hace 20 años y que ha logrado más de 130.000 firmas, ahora en la web los chinos piden a Barack Obama cosas tan variadas como que "envíe tropas para liberar China" o que regule cómo se cocina el tofu.

En "chinglish" (inglés con errores gramaticales por influencia del mandarín) o directamente en chino, los ciudadanos del país asiático han decidido usar la web de la Casa Blanca como tablón de anuncios de sus inquietudes y hasta demandan que Washington ayude a cambiar los exigentes exámenes de selectividad (gaokao) en su país.

En la página web también se pide a Obama que se manifieste a favor de las protestas que el pasado fin de semana hubo en la ciudad de Kunming (en el sur de China) contra la construcción de una planta petroquímica, lo que de momento recibe el apoyo de 9.000 internautas que entraron en la web.

O también que "libere Hong Kong", por "la misma razón por la que se declaró la independencia" de EEUU, según se puede ver en la web, aunque esta petición y la de "liberar China" no han tenido demasiados apoyos por el momento (900 y 3.000, respectivamente).

La primera petición procedente de China que atrajo a los medios fue la de que Estados Unidos deporte a una ciudadana china residente en ese país, Sun Wei, a quien los rumores señalan como culpable de un famoso envenenamiento ocurrido hace 18 años en una de las universidades más famosas de Pekín.

Se trata del caso de Zhu Ling, quien quedó discapacitada tras ser envenenada en 1995 con talio en su dormitorio de la Universidad de Tsinghua, un intento de asesinato que según el "juicio popular" -las autoridades no condenaron a nadie- fue obra de Sun, su compañera de cuarto, una joven de una de las familias mejor conectadas políticamente de la ciudad que la envidiaba.

La web en inglés "Offbeat China", que analiza habitualmente las tendencias de la red de internet en el gigante asiático, opina que la súbita aparición de estas peticiones en la web estadounidense refleja una desconfianza de los ciudadanos chinos en su Gobierno, hasta el punto de acudir al de su "gran rival".

"¿Que harías si dudaras de la habilidad de tu propio Gobierno para responder a tus necesidades? Para los siempre cínicos internautas chinos, la respuesta es fácil, apelar a EEUU", reflexionan los redactores de "Offbeat China".

Las demandas chinas en la página de la Casa Blanca también han sido comentadas por diarios oficialistas como "Global Times", que admite que "algunos peticionarios chinos insatisfechos con las autoridades llevan sus casos a misiones de la ONU, embajadas o hasta medios foráneos".

En abril de 2012, sin ir más lejos, uno de los más célebres disidentes chinos, el invidente Chen Guangcheng, escapó de su arresto domiciliario y viajó cientos de kilómetros hasta Pekín para refugiarse en la legación norteamericana, creando una crisis diplomática que se resolvió con la marcha de Chen a EEUU.

Meses antes, un alto cargo comunista local, Wang Lijun, abría la espita del mayor escándalo político de China en 30 años al entrar en un consulado de EEUU y confesar que la esposa de su "jefe", el carismático líder del Partido Comunista en Chongqing Bo Xilai, había asesinado a un empresario británico.

El Gobierno chino alega ante estos casos que presta atención a personas con quejas legales o sociales con instituciones oficiales como la Oficina de Cartas y Peticiones, aunque en ocasiones estos peticionarios son detenidos ilegalmente y maltratados por las autoridades, que les acusan de causar "disturbios sociales".

Antonio Broto

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