eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Ana Botella prohibirá la mendicidad a las puertas de supermercados y hospitales

El borrador de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana no hace referencia a las personas que piden a la salida de la Iglesia

Madrid multará a los clientes de la prostitución callejera y a los proxenetas con 3.000 euros

El Ayuntamiento plantea prohibir a los "gorrillas", las acampadas como la del 15M y los cundas o taxis de la droga

31 Comentarios

- PUBLICIDAD -
La tasa a los bancos beneficiaría a más de un millón de personas sin ingresos

Ana Botella pretende prohibir la mendicida a las puertas de establecimientos educativos, comerciales y hospitales

Ana Botella prohibirá la mendicidad a las puertas de supermercados, centros educativos y hospitales. Así se refleja en el borrador de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana en el Espacio Público de la ciudad de Madrid, que hoy han presentado la delegada madrileña de Familia y Servicios Sociales, Dolores Navarro, y el coordinador del Área, Carlos Martínez Serrano. El texto no hace referencia a la prohibición de la mendicidad a las puertas de las iglesias.

El gobierno de Ana Botella quiere regular en esta ordenanza las conductas que "puedan afectar o alterar la convivencia ciudadana" y para el consistorio eso incluye desde la prostitución y la mendicidad o actividades como la limpieza de parabrisas en los semáforos o los "gorrillas" que cobran por aparcar. "No se prohíbe la mendicidad sino las conductas molestas, coactivas o agresivas que tienen la apariencia de mendicidad y detrás las cuales hay mafias o grupos organizados", ha señalado Navarro.

El artículo 10 del proyecto de ordenanzaa señala que "no se permiten aquellas conductas de mendicidad que representen actitudes coactivas o de acoso u obstaculicen e impidan intencionadamente el libre tránsito de las personas o vehículos". Tampoco estará permitido "el ofrecimiento de bienes o servicios a personas que se encuentren en el interior de vehículos", incluida en este caso la limpieza de los parabrisas de los automóviles. Igualmente, se sancionarán conductas como la venta de pañuelos en los semáforos.

Misma sanción para clientes de prostitución y proxenetas

El Ayuntamiento de Madrid sancionará con multas de hasta 3.000 euros en determinados casos a las personas que soliciten servicios sexuales en la calle, aunque en un primer momento la Policía Municipal solo realizará un apercibimiento de que esa conducta no está permitida. También se multará hasta la misma cantidad a quienes promuevan esta actividad, los proxenetas, mientras que se excluirá de cualquier castigo a quienes ejerzan la prostitución por considerar que en un altísimo porcentaje se trata de personas explotadas.

Sobre la prostitución, el artículo 11 del borrador establece que "no se permite solicitar, negociar o aceptar, directa o indirectamente, servicios sexuales, así como su práctica en el espacio público". Añade que "en especial no se permite la solicitud de servicios sexuales en el espacio público cercano a centros docentes, zonas de juego infantiles y juveniles y accesos a centros comerciales y empresariales".

Dice también que "no se permite las conductas que puedan considerarse coactivas o de acoso a las personas, así como aquellas que promuevan el consumo de prostitución u otras formas de explotación sexual".

Prohíbe acampadas como la del 15M

El texto también hace referencia a la prohibición de las acampadas en la calle, por lo que el consistorio pretende sancionar comportamientos como el que protagonizó el movimiento 15M en 2011. Este supuesto se contempla como una sanción leve de hasta 750 euros.

Por primera vez se prohíbe en una norma la cundas o taxis de la droga y entra en aspectos como el uso de monopatines o la colocación de macetas en alféizares y balcones. También se castigará a quien haga sus "necesidades fisiológicas en el espacio público". La sanción oscilará entre 750 y 1.500 euros.

La ordenanza, que derogará definitivamente la de Policía y Buen Gobierno aprobada en la posguerra (1948), podría estar en vigor en los primeros meses de 2014, según la delegada, que ha asegurado que tratará de obtener el máximo acuerdo político y social para un texto que pretende dar una "respuesta democrática y consensuada a nuevas y antiguas problemáticas".

La nueva normativa prevé un régimen sancionador con multas de hasta 750 euros para las infracciones leves, que se pueden sustituir por servicios a la comunidad a través del voluntariado; de 1.500 para las graves y de 3.000 para las muy graves.

Afectará no solo a los ciudadanos madrileños sino a todos los que estén en la ciudad, a los que les llegarán las correspondientes sanciones porque deberán identificarse ante la Policía Municipal, la "encargada de velar por el cumplimiento de esta ordenanza, de denunciar las conductas que sean contrarias a la misma y de adoptar las demás medidas que procedan".

La delegada ha subrayado que el ayuntamiento no puede ni pretende con esta norma regular la prostitución, que es una actividad "alegal", y que "la ordenanza no califica las conductas como cívicas o incívicas, no realiza juicios morales sobre las conductas, solamente recoge las conductas indeseables que se realizan en el espacio público".

En el artículo 9 se prohíben en el espacio público el "comportamiento discriminatorio" de contenido "xenófobo, racista, sexista y homófobo", tanto "por escrito o de palabra, mediante insultos, burlas, molestias intencionadas, coacción psíquica o física, agresiones u otras conductas vejatorias". "Especialmente -continúa-, cuando se realice contra personas mayores, menores, con alguna discapacidad y, en general, las personas con mayor vulnerabilidad".


- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha