El Govern admite que dos agentes de los Mossos espiaron una asamblea de profesores en Barcelona
Casi 24 horas después y en medio de un revuelo político de envergadura, el Govern ha admitido que dos agentes de los Mossos d'Esquadra se infiltraron en una asamblea de docentes de Barcelona de preparativos para la huelga de la próxima semana.
Los socios de izquierda de, ERC y los Comuns, han exigido el cese del director general de la policía, Josep Lluís Trapero, el número dos en la estructura política del cuerpo por debajo de la consellera de Interior, Núria Parlon. La crisis política queda oficialmente abierta para el Ejecutivo de Salvador Illa.
Tras varias horas sin que Interior ni los Mossos confirmaran ni desmintieran la infiltración, la dirección general de la Policia ha emitido un comunicado con el que ha pretendido “aclarar el marco legal y la finalidad de las actuaciones que han generado debate público en los últimos días”, en velada referencia al espionaje policial de una asamblea docente. Cabe remarcar que la reunión de profesores era para preparar una huelga, un derecho fundamental reconocido en la Constitución.
Según Interior, el espionaje estaría amparado por un artículo del decreto de estructura de la dirección general de la Policia que autoriza a la comisaría general de información a “recoger y tratar información de carácter operativo” sobre “la conflictividad laboral y social” con el objetivo de “valorar amenazas y riesgos”. En el mismo artículo de la norma se incluyen las funciones de recogida de datos sobre extremismos violentos y toda “actividad criminal que suponga una amenaza para el ejercicio colectivo de las libertades”.
“Los Mossos d'Esquadra respetamos y defendemos el derecho de reunión, el derecho de huelga y la libertad sindical como respetamos el resto de derechos individuales y colectivos, y tenemos la obligación legal de garantizarlos todos así como la seguridad pública”, agrega la nota de Interior de este viernes, que tamibén se pone “a disposición” de los grupos parlamentarios para dar cuenta de la actuación policial.
La denuncia de la infiltración en una reunión de profesores este miércoles en el Instituto Pau Claris de Barcelona ha obligado al president Salvador Illa a reaccionar, aunque ha asegurado desconocerla por completo. “No tenía conocimiento de ello, pero tengo confianza en la profesionalidad de los Mossos d’Esquadra”, ha afirmado, para luego añadir que la policía lleva a cabo el trabajo “encomendado” sin dar parte a Presidencia.
La queja de los sindicatos docentes se dirige hacia Interior y también hacia el departamento de Educación. Preguntados por elDiario.es, desde Interior tampoco han detallado si fue una actuación bajo amparo judicial ni si hay investigaciones abiertas vinculadas a la actividad huelguista docente.
Varios partidos políticos de la oposición han salido también al paso de la información para exigir la comparecencia de la consellera Núria Parlon. Junts, ERC Comuns y CUP han manifestado su rechazo por el presunto espionaje y los tres últimos han pedido la dimisión del director de la policía, Josep Lluís Trapero.
“En un país democrático, es inadmisible infiltrar a la policía en reuniones preparatorias de huelgas”, ha afirmado el portavoz adjunto de ERC en la Cámara catalana, Jordi Albert. “Es un hecho de extrema gravedad”, ha añadido, y ha alertado del silencio de Trapero en las últimas horas. “¿Dónde está el director de la policía?”.
El diputado de la CUP Xavier Pellicer ha asegurado que, si el director de la policía estaba al caso del operativo, “debe ser destituido”, y que si no lo estaba, “también”, porque eso demostraría que desconoce qué ocurre en el cuerpo.
Desde los Comuns, el diputado Andrés García Berrio ha exigido una “investigación efectiva” de los hechos, explicaciones urgentes y una rectificación si se confirma que hubo agentes infiltrados. “Infiltrar agentes policiales en una asamblea sindical traspasa todas las líneas rojas”, ha afirmado García Berrio.
Los hechos sucedieron en una asamblea del pasado miércoles en el Institut Pau Claris de Barcelona a la que acudieron un centenar de docentes, según fuentes presentes. A la reunión estaban convocados docentes activistas de la capital catalana, de cara a preparar las movilizaciones previstas para este mayo y junio.
Avanzada la asamblea, algunos docentes sospecharon de la presencia de dos asistentes y les pidieron que se identificaran. En un aparte, les reclamaron sus credenciales como trabajadores del Departamento de Educación, pero no pudieron ofrecerlas. Ambas afirmaron que procedían de un centro educativo de Santa Coloma de Gramenet, pero asistentes a la asamblea comprobaron que no era cierto, tal como aseguran a este diario docentes que lo presenciaron.
Tras el incidente, las dos falsas maestras abandonaron el lugar. Al día siguiente, los cuatro sindicatos que convocan la huelga (USTEC, Professors de Secundària, CGT e Intersindical) acusaron al Departamento de Interior de infiltrar dos agentes de paisano en la asamblea. En un comunicado conjunto, exigieron explicaciones a su consellera, Núria Parlon, y que aclare también desde cuándo llevan a cabo operativos como este. “Reivindicamos que el derecho sindical y de reunión son derechos fundamentales”, reclamaban.
Este caso de presunto espionaje añade tension entre el profesorado y la Generalitat, que mantienen un pulso sobre las condiciones laborales con la convocatoria de numerosas jornadas de huelga este mayo y junio. Por si fuera poco, el malestar docente se ha avivado en los últimos días por otra cuestión vinculada a los Mossos: el plan piloto de desplegar agentes de paisano en algunos centros y que buena parte de la comunidad educativa rechaza.
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