Atentos, ¡el Tanned Tin!
Treinta bandas y dos escenarios. Este es el menú que ofrece el Tanned Tin, el festival de música que se celebra entre el 7 y el 10 de febrero en Castellón. Una edición que parte del eclecticismo con artistas de Mali (Tamikrest), Alemania (SchnAAk), Suecia (Amanda Mair), Italia (Massimo Volume), Japón (Keiji Haino, Maher Shalal Hash Baz...), aparte de la habitual representación anglosajona y española. “He tenido más tiempo para confeccionar el cartel a mi gusto. Y como llevamos en crisis desde la primera edición (1999), nos movemos como peces en el agua en situaciones como la actual. El hecho de no tener un cabeza de cartel claro (nunca lo hemos tenido ni lo buscamos) ayuda a trabajar a gusto”, afirma a este diario Jesús Llorente, director artístico del festival y jefe del sello Acuarela.
Entre las bandas a tener en cuenta en la presente edición, Llorente recomienda a los ya citados Tamikrest, SchnAAk y Maher Shalal Hash Baz, más el japonés Keiji Haino, uno de los guitarristas experimentales más importantes del siglo XX, y el cofundador de Sonic Youth Lee Ranaldo, que realizará dos actuaciones, una en formato acústico y otra con su banda al completo, presentando su último álbum, Between the times & the tides.
El Tanned Tin siempre se ha considerado el festival del invierno, ya que es el primer encuentro musical estatal que se celebra en estas fechas y como dice Llorente, “hemos sido durante años el granero del que se han alimentado eventos mucho más grandes, así como fuente de inspiración para el nacimiento de otros festivales de formato parecido”. Este año, cuando ya se han vendido 250 abonos, reconoce que no han tenido que hacer demasiados esfuerzos con la merma de presupuesto, ya que la principal caída se sufrió el año pasado. “Se sufre y se pierde la fe muchas veces, pero somos un equipo bien avenido y equilibrado, y los artistas también saben adaptarse a lo que podemos ofrecerles”, sostiene Llorente.
En este sentido, habrá que esperar a ver cómo se desarrolla este año la temporada festivalera. El director artístico del Tanned Tin se muestra optimista y avisa a aquellos que sólo han buscado su propio beneficio con la organización de eventos musicales: “Estoy seguro de que muchos festivales que nacieron con la única vocación de hacer negocio van a aprovechar la crisis para bajar en calidad del cartel o en servicios, pero será tan evidente que estarán cavando su propia tumba. Pero en lo que se refiere a los festivales con vocación, digamos, ”artística“ (que no atosigan con mil patrocinadores, con precios razonables y donde se respeta a los músicos y al público) y que no se hayan dedicado a pagar cachés irresponsables van a sobrevivir y aguantar el tipo”.
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