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Sobre este blog

Amnistía Internacional es un movimiento global de más de 7 millones de socios, socias, activistas y simpatizantes que se toman la lucha contra las injusticias como algo personal. Combatimos los abusos contra los derechos humanos de víctimas con nombre y apellido a través de la investigación y el activismo.

Estamos presentes en casi todos los países del mundo, y somos independientes de todo Gobierno, ideología política, interés económico o credo religioso.

¡Libertad para Leonard Peltier!

Cartel que pide la Libertad de Peltier en Detroit.Trumbullplex (Anarchist housing collective) / Detroit, Michigan / March 2009 Por kenny (KARPOV THE WRECKED TRAIN  Uploaded by SaltyBoatr) licencia CC-BY-2.0 via wikimedia

Blanca Hernández Martín

Coordinadora del trabajo sobre Estados Unidos de Amnistía Internacional —

La historia de Leonard Peltier podría ser una historia más, una como tantas otras de presos que languidecen durante décadas en las cárceles de los Estados Unidos con pocas opciones de volver a caminar libres. Y de alguna manera esta sensación es cierta, porque el caso de Peltier, por desgracia, no es único ni extraordinario. La población carcelaria de Estados Unidos es una de las más numerosas del mundo y durante los últimos años hemos conocido numerosos casos de graves condenas tras juicios problemáticos Sin embargo, la historia de Peltier merece ser conocida.

Leonard Peltier es un nativo americano de la etnia Anishinabe-Lakota y miembro del Movimiento Indígena Americano (o AIM, por sus siglas en inglés), grupo activista que defiende los derechos de los indios americanos “tradicionalistas”. Antes de ser condenado a prisión, era uno de sus líderes y como tal había acudido a la Reserva india Pine Ridge para apoyar a otros compañeros que se oponían al gobierno tribal. En aquellos días el clima de confrontación era muy intenso. En los dos años anteriores al incidente en el que murieron los agentes del FBI, más de 60 indios habían sido asesinados en la reserva sin que nadie hubiera respondido ante la justicia. Presuntamente, los asesinatos habían sido cometidos por escuadrones paramilitares vinculados a las autoridades del gobierno tribal. Sin embargo, según el AIM las autoridades no habían hecho nada para proteger a las personas que estaban en riesgo dentro de la reserva.

Aquel fatídico 26 de junio, los agentes Jack Coler y Ronald Williams entraron en la reserva con una orden de detención. Empezaron a perseguir una furgoneta roja y se produjo un tiroteo en el que los agentes recibieron múltiples disparos a bocajarro que les causaron la muerte. En un primer momento, otros dos lideres del AIM fueron acusados de estos crímenes, aunque el jurado los absolvió al no presentarse ningún tipo de prueba que les relacionara con los últimos disparos. El jurado estimó, tras conocer el clima de violencia e intimidación que se vivía en la Reserva, que probablemente actuaron en defensa propia cuando participaron en el tiroteo.

Peltier, que había huido a Canadá tras el incidente, fue extraditado tras estas absoluciones. Una testigo declaró haberle visto disparar a los agentes y durante el juicio se presentaron pruebas balísticas de que había sido el rifle de Peltier el que acabó con sus vidas. Sin embargo, cuando la testigo retiró su declaración y afirmó haber sido presionada por la policía, no se le permitió declarar para la defensa. También se le ocultaron pruebas a la defensa, entre ellas pruebas balísticas que ponían en duda la conexión con el rifle de Leonard Peltier. Cuando sus abogados tuvieron conocimiento de estas pruebas durante la apelación, el gobierno dijo que el jurado había tenido suficientes evidencias además de esa para condenarle, si no por ser el asesino material, sí por haber colaborado y ayudado para que se pudiera cometer y que por tanto no había lugar para cambiar la condena. Cuesta creer que tener todos estos datos no hubiera influido en el resultado del juicio original.

Más allá de si Leonard Peltier es culpable o inocente, como él siempre ha mantenido a lo largo de todos estos años, es desalentador ver como una vez tras otra la Comisión encargada de analizar las peticiones de libertad condicional ha ignorado todos estos detalles preocupantes que ponen en cuestión la total imparcialidad del juicio. Además, existen firmes preocupaciones de que factores políticos de aquel momento, así como las tensas relaciones entre el AIM y el FBI, contribuyeron a la manera en cómo se juzgó este caso.

Peltier pidió salir en libertad condicional por última vez en el año 2009, pero nuevamente le fue denegada. Ya no será hasta el año de su 80 cumpleaños, en 2024, cuando pueda volver a intentarlo. Dado que se han agotado todas las vías legales para recurrir la sentencia, que tendría que esperar una década más para poder pedir la condicional de nuevo y que ya ha pasado casi 40 años en prisión, desde Amnistía Internacional pedimos el indulto para Leonard Peltier ya que creemos que dejarle en libertad sería la mejor manera de defender los intereses de la justicia.

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