Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

Desdeelsur es un espacio de expresión de opinión sobre y desde Andalucía. Un depósito de ideas para compartir y de reflexiones en las que participar

Antonio Maíllo parando drones de Pablo Iglesias

Archivo - El coordinador federal de IU y candidato de Por Andalucía a la Junta, Antonio Maíllo, en una entrevista concedida a Europa Press.

0

Las animadversiones personales, más que las discrepancias políticas, han minado a la izquierda a la izquierda del PSOE desde siempre. Esto fue a mayores desde la aparición de Podemos en 2014.

Esta pelea de egos, más que el contagio del declive internacional de la ideología de izquierda, es la que ha llevado al desencanto a una feligresía voluntariosa en acudir a las urnas y depositar la papeleta de opciones con pocas posibilidades de gobernar, pero con la carga ética de defender a los vulnerables o una justicia social siempre en lontananza. Ni siquiera con el hecho de que esa posibilidad de tocar poder ya sí sea una realidad a través de las coaliciones, como la que gobierna en España y la que gobernó en Andalucía en 2012, la izquierda al PSOE ha conseguido eliminar esa tendencia de cría cuervos, de ponerse a parir unos a otros hasta salir cada uno por su cuenta.

El gran reto de Antonio Maíllo no solo es superar los cinco diputados de la legislatura que termina y evitar que los restos sin cuota parlamentaria de la izquierda dé otra vez la mayoría absoluta al PP de Juan Manuel Moreno, sino conseguir que el pegamento de la candidatura no cristalice y se rompa

El gran reto de Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía en las autonómicas andaluzas como suma de todas las izquierdas alternativas al PSOE, no solo es superar los cinco diputados de la legislatura que termina y evitar que los restos sin cuota parlamentaria de la izquierda dé otra vez la mayoría absoluta al PP de Juan Manuel Moreno; es sobre todo conseguir que el pegamento de la candidatura de unidad que lidera no cristalice y se rompa.

La fragilidad puede depender del resultado del 17M, es cierto, como Maíllo ya conoce de tiempos pasados, pero a mes y a unos días de las urnas, recién estrenado el pacto con Podemos, misiles como el lanzado por su exdirigente Pablo Iglesias invitan a imaginar como misión papal la del carismático profesor de Latín para mantener la paz. Esperemos que con más éxito que León XIV. Podría verse a Iglesias como un agorero cuando advierte de que Podemos hace mala negociación por aceptar solo la cabecera de la lista de Jaén, que no tuvo diputado en 2022. El objetivo de la histriónica manera de Pablo Iglesias es obtener mejores puestos para Podemos en la semana clave de las listas, hacerle el trabajo duro a Ione Belarra, pero las formas también traslucen animadversiones personales. Veremos si son solo apariencias o algo más.

A mí me parece que en sus declaraciones se advierte cierto desencuentro enquistado que ninguno de los dos ha explicado. Iglesias acusa de incongruente a Maíllo por haber alzado la voz contra el Sumar de Yolanda Díaz cuando IU se quedó sin eurodiputado, y ahora no acepta su crítica a que ningún candidato de Podemos esté en puestos de salida. ¿Era necesario ese recordatorio para presionar por las listas?

Hay más, y quizás más doloroso y que probablemente solo quienes conocen la política andaluza advierten: señala abiertamente que es cercano a María Jesús Montero y que por eso el votante de la izquierda alternativa votará a Adelante Andalucía, la otra opción de la izquierda que no se ha unido. Lo doloroso no es su supuesta cercanía a la candidata socialista. En realidad, Maíllo nunca ha sido miembro del Gobierno de Pedro Sánchez, pero sí Pablo Iglesias, que fue su vicepresidente. Tampoco fue miembro del gobierno de coalición PSOE-IU cuando Montero era consejera.

El exdirigente de Podemos toca la herida del pasado de Maíllo: Adelante Andalucía es el nombre de la coalición que Maíllo formó con Teresa Rodríguez, cuando esta abandonó Podemos para las elecciones andaluzas de 2018. Maíllo dejó todos sus cargos y la política en 2019 tras un duro tiempo personal por su enfermedad de cáncer, pero también apenado por la decepción de su alianza con la política gaditana. Como se demostró más tarde, Rodríguez ya tenía in mente construir su propio camino en solitario y tres meses después de la renuncia de Maíllo registró Adelante Andalucía como partido político a su nombre sin conocimiento de IU.

Pablo Iglesias, tan florentino, saca a relucir los nombres de dos mujeres potentes de la izquierda alternativa con las que compartió Podemos, Yolanda Díaz y Teresa Rodríguez, con las que Maíllo ha tenido diferencias. Coincide con Maíllo en esos desencuentros con las dos, pero lo hace para zaherirle

Pablo Iglesias, tan florentino, saca a relucir los nombres de dos mujeres potentes de la izquierda alternativa con las que compartió Podemos, Yolanda Díaz y Teresa Rodríguez, con las que Maíllo ha tenido diferencias. Coincide con Maíllo en esos desencuentros con las dos, pero lo hace para zaherirle y eso podría menoscabar las expectativas del candidato a la Presidencia de la Junta. ¿Celos o advertencia además de presión por las listas? Puede que todas a la vez.

La candidatura de Antonio Maíllo en Andalucía crea expectación en España, ya que su lograda unidad con Podemos es la primera tras el cisma de esta formación con Sumar, también en la confluencia. (Un inciso aquí para recordar que Maíllo recoge en parte lo sembrado por Inma Nieto, que se esforzó y logró la unidad del grupo IU, Podemos y Más País y otros durante toda la legislatura frente a las divisiones nacionales). 

Tanta es la expectación que Pablo Iglesias no se resiste a meter baza, y lo hace con drones además de misiles. Coinciden los exabruptos de Iglesias con que, en sus entrevistas tras el pacto de la noche del viernes santo, Maíllo se vino arriba y suscribió en una entrevista con El País que ese acuerdo indicaba el camino a la unidad nacional, lo llamó “punto de inflexión”. Una frase que en el cuartel general de Podemos ha generado cierto nerviosismo, como un hasta ahí podríamos llegar.

Lo parece cuando el propio Maíllo ha matizado en sus últimas declaraciones advirtiendo de que el acuerdo solo es para Andalucía y Por Andalucía, valga el juego de palabras. Además, recuerda a Pablo Iglesias que el acuerdo está bendecido por el aval de la militancia morada. Maíllo, muy contenido, a lo León XIV, cuando en esta etapa suele usar un lenguaje más atizador.

Si Maíllo logra romper el techo de esa izquierda demostraría el camino a las generales y pondría en un aprieto a la formación de Belarra

Me acordé del desaparecido y entrañable Antonio Romero, y su empeño por conquistar y colocar titulares con frases rimbombantes, con una carcajada cuando oí a Antonio Maíllo decir en TVE que Juan Manuel Moreno “tuvo una flor en el culo” cuando ganó la mayoría absoluta en 2022. Luego explicó por qué: Moreno obtuvo la mayoría absoluta por seis diputados que arañó de restos en provincias, restos de partidos de la izquierda que no obtuvieron el porcentaje necesario para alcanzar el diputado. El objetivo de su candidatura de unidad en Andalucía es evitar que esos restos queden sin diputado de la izquierda alternativa al PSOE, entre ellos Jaén, cuya cabeza de lista será para un miembro de Podemos. Sí, también Maíllo es un poquito florentino. 

Así que sí, los celos también pueden interferir en los logros y la estrategia de unidad de la izquierda, la enésima operación de unidad. Lo de Pablo Iglesias con Maíllo recuerda un poco a lo de Felipe González con Pedro Sánchez. Si Maíllo logra romper el techo de esa izquierda, demostraría el camino a las generales y pondría en un aprieto a la formación de Belarra.  

Andalucía ha sido varias veces el primer escenario, el primer laboratorio. Aquí se ensayó un gobierno de coalición del PSOE con su izquierda alternativa (IU) tras décadas como adversarios; aquí también fue la primera vez que Podemos y Vox estrenaron escaños en un Parlamento en España. También la primera vez que el PP se alió con la ultraderecha (aunque como apoyo solo parlamentario). Veremos si también Maíllo, un experimentado político en superar divisiones y animadversiones personales en la vida y en la política, logra señalar el camino de la izquierda para las elecciones de 2027. Si Pablo Iglesias deja de tirarle misiles y drones, claro. 

Sobre este blog

Desdeelsur es un espacio de expresión de opinión sobre y desde Andalucía. Un depósito de ideas para compartir y de reflexiones en las que participar

Etiquetas
stats