La “chapuza” del Gobierno de Azcón con las ayudas por la dermatosis nodular: deja fuera la principal raza afectada en Aragón

El sector ganadero ha reaccionado con indignación tras publicarse este viernes la orden que establece los baremos de indemnización por el sacrificio obligatorio de animales frente a la dermatosis nodular contagiosa en Aragón. Lo ha hecho al descubrir que la raza autóctona de Aragón, la parda, que es además la que más ha sufrido la enfermedad y por la que tuvieron que sacrificarse 160 reses, no está incluida.

Aunque el Ejecutivo ha pedido disculpas por el error, asegurando que se rectificará, el director ejecutivo de la Asociación de Criadores de Raza Bovina Parda de Montaña (Araparda), José Manuel Macarulla, ha criticado con dureza “la falta de profesionalidad del Departamento”, al que ha definido como un “ejército de mediocres”.  

Maraculla ha anunciado que llevarán la orden al contencioso-administrativo para que resuelva el Tribunal Superior de Justicia de Aragón y ha exigido responsabilidades por este “desastre”. La orden reconoce a la raza limusina, que es francesa, cuando la mayoritaria y autóctona de Aragón es la raza parda de montaña. De los ganaderos que tuvieron que sacrificar su ganado, uno contaba con un 99% de raza parda y el segundo, con un 50%, y son los que, con la presente orden, quedarían fuera de las ayudas.

Según el responsable de Araparda, el pasado 11 de marzo se reunieron en la Consejería de Agricultura, Ganadería y Montes, pero sin el consejero Javier Rincón. En el encuentro con la directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria, Aitziber Lanza, y otros miembros del gabinete del consejero se les propuso que antes de publicar la orden les enviaran un borrador para comprobar si estaba todo correcto, pero les dijeron que “ni lo habían pensado ni lo iban a hacer”: se limitaron a avanzar que se basarían en la resolución de Cataluña con la crisis porcina. “Entonces no entendimos por qué ocultarlo y ahora, ante esta chapuza, no nos quedaría más remedio que reírnos si no fuera porque somos gente seria no dada a las comedias”, recalca. Además, asegura no sorprenderse del todo “porque ya nos imaginábamos que saldría mal, pero semejante desastre….”.

Además, lamenta que el pasado martes el Departamento les pidiera los certificados de los animales inscritos en el libro genealógico de la raza, a lo que accedieron y la documentación fue enviada. De las 135 reses sacrificadas del primer ganadero, se certificaron 100 ejemplares y, del segundo, que sacrificó casi 150, se han certificado 60 vacas autóctonas (en este listado no se incluyen todos los ejemplares porque no entran animales pequeños o cruzados).

Comportamiento “ejemplar”

Maraculla recuerda que ambos ganaderos, que son familias de tercera y cuarta generación, con explotaciones de dimensión notable, han tenido un comportamiento “ejemplar” y no dudaron en tomar las medidas más drásticas pero necesarias para salvar al resto de la población animal del territorio, “lo que ni se ha reconocido ni valorado por el Departamento”. A juicio del director de Araparda, “esto se ha montado para pagar menos”. Además, desconfía del “error inocente”, dado que la raza pirenaica aparece varias veces a lo largo del texto de la orden. Es “un error burdo y grave”, califica.

José Manuel Maraculla también ha recordado que el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Javier Rincón, se reunió al día siguiente de la crisis de Cataluña con los importadores, pero hasta hace pocos días no lo hizo con los ganaderos afectados en Boltaña y cuando se reunió, también con el alcalde de Fiscal, anunció que pagarían 4.200 euros por animal, una cantidad insuficiente, según el sector, al menos en mil euros.

La organización asegura que no va a tolerar que se pague menos y por ello van a recurrir la orden del Gobierno de Aragón pero sin solicitar su suspensión cautelar, ya que lo que pretenden en que los ganaderos cobren “y luego ya habrá tiempo de un juez decida si la cantidad es superior”.

Críticas políticas

Las críticas tampoco se han hecho esperar desde el ámbito político. El diputado socialista Marcel Iglesias ha exigido responsabilidades al Departamento de Agricultura y “una rectificación urgente de la orden de los baremos de indemnización por el sacrificio obligatorio de animales frente a la dermatosis nodular contagiosa para que compense realmente el sacrificio”. Iglesias ha lamentado “la dejadez del Gobierno de Azcón, que no se ha enterado todavía de que la raza afectada es Parda de Montaña y no se ha incluido como tal en la publicación del BOA hoy”.

Iglesias ha señalado que el Gobierno en funciones de Azcón “está a otra cosa y la orden viene a reflejar falta de empatía y de profesionalidad; resulta incomprensible que se equivoquen de raza, no es Pirenaica, es raza Parda de Montaña, y eso que han estado en las explotaciones afectadas”.

El parlamentario indica que en la orden “mantienen la diferencia de valoración con la raza Limusina, una raza que no es autóctona, que es más productiva, pero que es de menor valor para el mantenimiento de las genéticas propias y, sobre todo, que no se han visto afectada en Aragón. Es decir, el Gobierno de Azcón contempla pagar mucha más indemnización por una raza que no se ha visto afectada y no contemplan en la orden la raza de las vacas que se han visto afectadas”. Además, indica que “se debe asimilar la raza Parda a vacas de alto valor genético, de cara a que puedan recibir el valor real de una ganadería extensiva, que es mucho mayor que el mero precio de mercado de los animales”.

Añade a su crítica que en la orden publicada sea un copia y pega de la orden de Cataluña, “no tienen en cuenta la particularidad de Aragón ni de la ganadería extensiva, ya que levantar una explotación de ganadería extensiva no tiene nada que ver con un cebadero, cuesta muchísimos años de trabajo y de selección de los mejores animales. No es de recibo que el trabajo de tantos años de los ganaderos afectados y la apuesta por una raza autóctona como es la vaca Parda de Montaña, no se vea reflejada en esta orden de indemnizaciones como es debido”.