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Artes en vivo para afrontar la nueva normalidad

Acción de la Plataforma en la Plaza del Pilar el pasado mes de junio.

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Confinamiento. Cierre de teatros, cancelación de giras, suspensión indefinida de presentaciones. En los momentos de mayor expectación sobre el anuncio de medidas que paliaran la situación derivada de la pandemia de la COVID-19, el ministro de Cultura concede una rueda de prensa y sus palabras logran algo insólito: unir en su contra a un sector históricamente dividido. Entre toda esta incertidumbre, y con el corazón en un puño, el “mundo de la cultura” da gracias a los ERTES, que les ayudan a sobrevivir. Bueno, a todos menos a aquellos que no están reconocidos oficialmente dentro del gremio (técnicos, asociaciones...) que se han quedado fuera. Y ahora llega la nueva normalidad. No se sabe hasta cuándo. Que permite viajes en avión y terrazas pero no llenar los aforos de los teatros.

Esta es una pequeña radiografía de los “sentimientos” de una de las industrias más castigadas por la crisis sanitaria y el estado de alarma. Un sector que ya está, desgraciadamente, acostumbrado a vivir en la precariedad, pero que no sabe si saldrá de este último batacazo. Tras la anulación de festivales y fiestas populares, limitaciones de público, reorganización de presupuestos públicos y miedo a las contrataciones por una futura oleada del virus que vuelva a confinar a toda la población, artistas y técnicos están luchando por visibilizar las necesidades de una industria que nutre lo que consideran un bien común: la cultura.

Entre las reivindicaciones de colectivos, plataformas, asociaciones y profesionales se encuentran el fomento de la contratación aragonesa o de kilómetro cero, ayudas económicas directas a las compañías para mantener sus estructuras, ausencia de recortes en los presupuestos actuales y una renta básica para los trabajadores y trabajadoras intermitentes. Asimismo, también piden la mediación directa del Gobierno de Aragón ante el Gobierno estatal para el establecimiento de un IVA no superior al 10% en el sector.

A las artes escénicas no les ha quedado otra que reinventarse. Durante estos meses de in pass, han adaptado los espectáculos para que no haya contacto físico entre los participantes, ni se comparta material entre el público, y han modificado números itinerantes de animación para evitar interacciones, entre otras “transformaciones”. Sin embargo, muchas compañías lamentan que no se están produciendo contrataciones por parte de los ayuntamientos. Argumentan que, como no se contemplan medidas concretas para los diferentes tipos de espectáculos participativos y de animación, muchos de los organizadores que ya de por sí tienen miedo a programar, no se están “mojando”.

Y en esta nueva normalidad, ¿qué planes culturales hacemos?

Pese a todas las dificultades que atraviesa el sector, la creatividad y las ganas de seguir trabajando han hecho posible que la agenda cultural aragonesa mantenga algunas de sus citas estivales más señaladas y ofrezca una nueva programación adaptada. Uno de los lugares para conocer esta agenda es la página de Facebook de la Plataforma en Defensa de las artes escéncias, donde se anuncian cada semana los eventos que tendrán lugar en Zaragoza. También en esta misma red social de ARES, la asociación de empresas profesionales productoras de artes escénicas en Aragón (que acaba de lanzar la campaña #AragónVuelveAEscena), se dan a conocer próximas actuaciones.

Entre la programación destaca la que ofrece uno de los espacios de artes escénicas más singulares en Zaragoza, la Casa del Circo, que ha reabierto sus puertas para seguir ofreciendo teatro, danza y circo. De acuerdo a la normativa actual y a la exclusividad de los eventos, el aforo está limitado a 40 personas, por lo que, para poder asistir a cualquier espectáculo, hay que reservar previamente y acudir con mascarilla. Además de ser un punto de creación cultural a nivel profesional, la Casa del Circo también cuenta con instalaciones para la realización de cursos, talleres y formación artística en general.

También regresa este verano el Festival de danza de Trayectos, uno de los proyectos aragoneses más innovadores, que ha sido replicado en otros lugares del mundo y que ya está consolidado en la ciudad. Desde hace 17 años, este festival ofrece de forma gratuita danza contemporánea en espacios urbanos. Para adaptarse a la nueva situación, y tras tener que posponer de junio a agosto las actuaciones, Trayectos ha reducido el número de escenarios y ha eliminado la programación internacional, que ha sido suplida por compañías aragonesas. Del 20 al 23 de agosto, la danza regresará, con todas las medidas higiénico-sanitarias necesarias, a las calles de la capital aragonesa.

Para los cinéfilos, la COVID-19 no ha traído solo malas noticias: regresa el cine al aire libre, en esta ocasión, en el patio del Centro de Historias de Zaragoza. Gran pantalla para disfrutar de dos ciclos organizados por la Filmoteca municipal durante los meses de julio y agosto. El primero proyectará la saga de 'Indiana Jones' y el segundo, cintas aragonesas de reciente creación como 'Planeta 5000', 'Ojos negros' y 'Marcelino, el mejor payaso del mundo'. Además, ofrecerán un programa especial sobre el cineasta Segundo Chomón, con el acompañamiento de música en directo interpretada por Juanjo Javierre. La entrada será libre hasta completar aforo, previa reserva y el uso de mascarilla será también obligatorio.

Y para quienes vivan o viajen a la provincia de Huesca, su Diputación Provincial ha puesto en marcha un nuevo festival de música compuesto por 31 conciertos gratuitos que tendrán lugar en distintos espacios abiertos de las 10 comarcas del Alto Aragón, entre el 25 de julio y el 20 de septiembre. 'Sonna Huesca Sonidos en la Naturaleza' llenará de música lugares emblemáticos y espacios naturales caracterizados por un especial relevancia paisajística o patrimonial, música interpretada mayoritariamente en formato acústico por solos, dúos, tríos o cuartetos, que abarcarán desde el pop español hasta el folclore aragonés. Esta cita huye de la afluencia masiva:  su aforo oscilará entre 50 y 400 personas, en pro de las recomendaciones de las autoridades sanitarias y de la sostenibilidad ambiental.

Es posible disfrutar de artes en vivo sin riesgo de contagio

Para quienes todavía no se sienten seguros a la hora de asistir a lugares concurridos, es importante explicar que tanto el Ministerio de Sanidad como la Comunidad Autónoma de Aragón han regulado cómo deben realizarse los espectáculos públicos y la gestión de los equipamientos culturales con el fin de evitar la propagación del virus. Tal y como indica el Real Decreto-ley 21/2020 sobre las medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19, se deberá siempre respetar  las normas de aforo, asegurarla desinfección, prevención y acondicionamiento de los recintos y garantizar una distancia interpersonal mínima de 1,5 metros. 

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Publicado el
6 de julio de 2020 - 22:54 h

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