Las familias aragonesas reclaman medidas para facilitar la conciliación
Una de las consecuencias directas de la COVID-19 ha sido el cierre de los colegios y el traslado de la actividad escolar a los domicilios familiares. Según FAPAR, esta situación ha dejado al descubierto dos graves problemas: las carencias del sistema educativo y la falta de conciliación real.
El sistema educativo se encuentra con grandes dificultades para hacer frente a la educación a distancia, en cuanto a medios, formación y organización del propio sistema. A este factor hay que sumarle la brecha social y digital que existe en muchos hogares, que no pueden acceder al modelo a distancia, “lo que pone en riesgo el principio básico del derecho fundamental a la educación que es garantizar la igualdad de oportunidades para todo el alumnado”, explican desde las asociaciones de padres y madres.
Para garantizar que la educación a distancia o combinada sea efectiva y accesible para todo el mundo, desde FAPAR reclaman “medidas que garanticen la salud de todos y la continuidad del sistema educativo, con más formación, adaptación tecnológica de las aulas, adaptaciones del currículo, unificación de plataformas y nuevas organizaciones espaciales y temporales”.
Conciliación laboral
Las familias aragonesas aseguran que “no tenemos un sistema de conciliación laboral y social robusto. Cuando los centros educativos se han cerrado, se ha hecho evidente la gran asignatura pendiente, no de nuestra escuela sino de nuestra sociedad: la conciliación”. Es por ello que reclaman un Plan Estatal de Conciliación “que profundice en las medidas de flexibilización en las que la Administración pública ha avanzado, pero también que las incentive y exija a la empresa privada, a la vez que las combine con ayudas a las familias y con la creación de una red de conciliación”.
Consideran que las familias “no podrán soportar” un inicio de curso en las circunstancias actuales, y que la sociedad “necesita que los padres y las madres que trabajan puedan compatibilizar su trabajo con la atención a sus familias en su diversidad. Esto debe ser prioritario para avanzar en la recuperación de nuestro país y en la necesaria modernización de nuestra sociedad que incidirá de manera especial en la igualdad de las mujeres, un terreno en el que se ha ido progresando y que no podemos permitirnos retroceder”.
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