La iniciativa del Ayuntamiento de Teruel que acabó con el 'torico' hecho añicos carecía de la autorización de Patrimonio

Escultura del torico.

Candela Canales


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El pasado sábado, cuando se cumplían 53 años de la recolocación de la escultura, el 'torico' se precipitó desde la columna y se rompió tras la celebración del Congreso Nacional de Toro de Cuerda. A la vista de los daños producidos, la directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, Marisancho Menjón, ha remitido una carta al Ayuntamiento en la que le notifica que las actuaciones realizadas sobre la misma “habrían requerido autorización cultural por parte de la Dirección General de Patrimonio Cultural, previo informe de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Teruel, al generar una afección estructural a este elemento urbano, dado que se ubica en el Conjunto Histórico de Teruel, declarado Conjunto de Interés Cultural”, explican en nota de prensa. 

La plaza del Torico, donde se exhibieron los toros ensogados, fue adornada con las cuerdas típicas de los 23 municipios participantes. Para ello, se colocó una una argolla metálica en la parte superior de la columna que sostiene la figura del 'torico', y de sogas con sus correspondientes sistemas de anclaje sujetas desde ella hacia otros tantos puntos de la Plaza. Al retirarlas, la columna que sostenía la figura del 'torico' se rompió y este cayó al suelo, rompiéndose.

En el siglo XVI, un pequeño toro se convirtió en la imagen de Teruel, ciudad que debe su nombre a “tierra del toro”, según cuenta Vidal Muñoz, cronista oficial de la Ciudad de Teruel. Este 'torico' se sustituyó, así como su emplazamiento, en 1858, pero el simbolismo se mantuvo. La plaza que oficialmente se llama Carlos Castel es conocida por todo el mundo como plaza del 'torico'.

En 1969 el ‘torico’ de Teruel estuvo dos meses fuera de su ubicación, expuesto en el ayuntamiento. El 19 de junio volvió a su lugar y, después de eso, solo se había bajado para limpieza y mantenimiento.

No era de bronce 

La fuente sobre la que se alza el 'torico' se construyó en el siglo XVI. Primero se construyó una de menos altura, también con cuatro columnas de las que aparecen cuatro fuentes de agua y sobre la que se coloca un pequeño toro. “Como no podían pasar los carruajes, en 1858 el Ayuntamiento de Teruel decide trasladarla a su ubicación actual. Es una obra del escultor zaragozano Ponciano Ponzano, que levanta la columna y con cuatro cabezas donde sale el agua, que no son las que hay actualmente. La columna se construye con  siete metros de altura y encima se coloca la escultura del toro. La documentación de la época dice que es de bronce, pero nuestra sorpresa ha sido mayúscula al ver que es de hierro”, explica Vidal Muñoz.

Desde ese momento, la columna y el 'torico' no sufren ningún desperfecto. En febrero de 1938, durante la Guerra Civil, llega el ejército franquista a la ciudad: “la columna aguanta los bombardeos sujeta, y el 'torico' se baja y se coloca en unos tablones. Además, sabemos que la familia Gómez Cordobés lo guarda, una vez terminado el conflicto se vuelve a colocar encima de la columna”, expone Muñoz. 

A partir de ese momento, el 'torico' solo abandona su columna para labores de limpieza o mantenimiento. Excepto en 1969, que permaneció dos meses expuesto en el ayuntamiento mientras se limpiaba y arreglaba la columna. “Se coloca el 19 de junio, misma fecha que se ha caído. A partir de ese momento hay distintos momentos en los que se baja para limpiar, pero nadie habla del material en estos años. En aquellos tiempos todo lo que se sabía era de bronce y cuando cae ahora vemos que era de hierro”, concluye. 

Protegido por la Ley de Patrimonio

Según explica Marisancho Menjón en la carta remitida al Consistorio, el 'torico' dispone de la protección dispensada a cualquier inmueble que se encuentra dentro del Conjunto Histórico de Teruel, en virtud de lo que prescribe la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés. Esta ley, en su artículo 35, regula las autorizaciones culturales y establece que la realización de obras o actividades en los BIC (Bien de Interés Cultural) o en su entorno deben contar, antes de la licencia municipal, con autorización de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural. 

Para los Conjuntos Históricos, además, el artículo 46.1 de la Ley recoge que, cuando no se haya aprobado definitivamente el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico, que es el caso del de Teruel, para otorgar las licencias se precisa una resolución favorable de la Dirección General responsable de Patrimonio Cultural, previo informe de la Comisión Provincial del Patrimonio Cultural. 

Por otra parte, la directora advierte en la carta que las actuaciones necesarias para la restauración de los distintos elementos de la fuente, y cualquier otro daño que hayan podido sufrir otros bienes ubicados en la Plaza, requieren asimismo de autorización cultural.

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