Garrafas y paciencia: los pesticidas y los residuos ganaderos vuelven a dejar a Lierta sin agua potable

Reparto de garrafas de agua en Lierta

Miguel Barluenga


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Por segundo verano consecutivo, los vecinos de la localidad oscense de Lierta, que pertenece al Ayuntamiento de La Sotonera, no cuentan con agua potable. Se ha confirmado de nuevo como no apta para el consumo y la situación no se va a revertir, al menos, hasta otoño. Así, el consistorio se ha visto obligado a repartir garrafas entre sus habitantes –58 censados, una cifra que aumenta en verano–, algo que ya hizo en 2021. El motivo reside en el nivel de contaminación. Las últimas mediciones han superado el límite legal de 50 miligramos por litro (mg/l) de nitratos, y desde la Asociación LiertAgua Potable se ha pedido la intervención del ayuntamiento para poder disponer de agua de boca.

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Durante los meses anteriores, en el depósito de agua que abastece a Lierta se ha mezclado agua de dos procedencias distintas: la de la Fuente Romaldo, con un índice de nitratos constante superior a 100 mg/l, y la que se lleva desde el azud de riego del río Venia, con un nivel sensiblemente menor. El objetivo ha sido que la mezcla resultante tuviese un índice inferior a 50 mg/l. En las últimas semanas, y debido al estiaje que se produce todos los veranos, el agua resulta no apta para el consumo. La última medición arrojaba un resultado de 87 mg/l.

Es una problemática común en otras localidades de la zona a causa de la contaminación de las aguas subterráneas de las captaciones, por el exceso de fertilizantes en los campos o los residuos animales, sobre todo purines de cerdos. Desde la Asociación LiertAgua potable se trabaja para obtener una solución definitiva y se han iniciado las gestiones necesarias para realizar una captación de agua desde el manantial de Brañano con una conducción de una longitud ligeramente superior a un kilómetro.

Esta medida, solicitada por el Ayuntamiento de La Sotonera, depende de la autorización administrativa de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Durante los meses de mayo y junio, y gracias a las mediciones realizadas por los propios vecinos de Lierta, se obtuvieron resultados en concentración de nitratos en el agua de boca que oscilaban entre los 47 y los 69 mg/l.

Las mediciones se han llevado a cabo con un aparato del mismo modelo que el empleado para hacer las mismas por los encargados de la red de vigilancia ciudadana que elaboraron en esta zona de Huesca el informe de Greenpeace ‘Amenaza invisible: la contaminación del agua por nitratos’ presentado el pasado 18 de mayo de 2022. Durante las primeras semanas de mayo los niveles de contaminación por nitratos en el agua de boca de Lierta se encontraban por debajo del límite legal, con resultados de 35 mg/l, e incluso fueron inferiores en el mes de abril.

“Esta situación induce a pensar que deberían aumentar los controles para determinar la potabilidad del agua y dar seguridad a los vecinos sobre la posibilidad de consumirla. Otras conclusión que se extrae es que durante los periodos de menores precipitaciones es posible que aumente la contaminación por nitratos registrada, al disponer de menor aporte de agua desde los cauces naturales y obtenerse más cantidad del acuífero contaminado que mantiene unos resultados constantes de entre 90 y 100 mg/l durante todo el año”, indican desde LiertAgua Potable.

La confirmación de esta conclusión se obtiene de los resultados obtenidos en las fechas donde se realizan tareas de limpieza y mantenimiento del azud y las vías de captación de agua desde el cauce del río Venia. “Los informes de precipitación en los cinco primeros meses del año invitan a ser pesimistas sobre la evolución de la potabilidad del agua en Lierta ya que se han registrado menos lluvias que la media”, añadían las mismas fuentes. En el mes de marzo mantuvieron una reunión en las dependencias de la CHE en Zaragoza, con el comisario de Aguas, Javier San Román. Por parte de la asociación de vecinos asistieron Ana Ferra y Bernardo Más, acompañados de la alcaldesa de La Sotonera, María Isabel Bailo.

El fin de este encuentro era conocer el estado del expediente de autorización de captación de agua en Brañano, que sigue pendiente de los informes previos que la CHE solicitó en junio de 2021. El que corresponde al departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón ya ha sido emitido y recibido en la CHE. En el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) aseguraban no haber recibido la solicitud, y también se buscaba acelerar las reclamaciones a la dirección Técnica y Calidad de las Aguas de la CHE.

La impresión entonces fue que “la resolución favorable de nuestra solicitud” puede estar cerca. Incluso se apuntó la posibilidad de que el ayuntamiento pueda iniciar la canalización hasta Brañano, dejando pendiente la captación pero con toda la conducción hecha; una acción que depende de la valoración que pueda hacer el propio consistorio y que implicaría, como pasos previos, la actualización y valoración del proyecto inicial, la modificación presupuestaria y licitar la obra.

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