La montaña tampoco se libra del calor: varios rescates en el Pirineo aragonés obligan a extremar las precauciones
La montaña tampoco escapa a las altas temperaturas. El calor intenso que estos días afecta a Aragón también está teniendo consecuencias en el Pirineo, donde varias personas han tenido que ser rescatadas tras sufrir problemas físicos relacionados con las elevadas temperaturas. Ante esta situación, Montaña Segura ha reforzado sus recomendaciones para quienes practiquen senderismo o cualquier otra actividad en el medio natural y ha pedido extremar las medidas de autoprotección.
Solo este domingo, la Guardia Civil llevó a cabo varios rescates en el Pirineo aragonés. Entre ellos, el de un senderista de 57 años, vecino de Zaragoza, que sufrió problemas de deshidratación mientras realizaba una ruta en el Ibón de Bernatuara, en Torla, y tuvo que ser evacuado al Hospital de Jaca. Horas más tarde, dos montañeros de 32 y 33 años fueron rescatados en el Collado Coronas, en Benasque, al no poder continuar la marcha debido al agotamiento, aunque no precisaron atención médica.
Estos incidentes se producen en un contexto en el que los episodios de calor extremo son cada vez más frecuentes también en zonas de montaña. Por ello, Montaña Segura recuerda que la combinación de esfuerzo físico y altas temperaturas puede convertir una excursión en una situación de emergencia si no se toman las precauciones adecuadas.
Entre las principales recomendaciones figura adelantar al máximo el inicio de la actividad para finalizar el recorrido antes de las horas centrales del día, cuando el calor alcanza su máxima intensidad. Asimismo, aconseja elegir itinerarios que discurran por zonas boscosas o próximas a ríos, donde la sombra y la presencia de agua ayudan a reducir la sensación térmica.
La entidad insiste también en la importancia de planificar la salida con antelación. Antes de comenzar la ruta es recomendable consultar la previsión meteorológica para conocer las temperaturas previstas y valorar si las condiciones son adecuadas. Si existe cualquier duda, aconseja aplazar la actividad a una jornada más favorable.
La hidratación es otro de los aspectos clave. Montaña Segura recomienda llevar al menos dos litros de agua por persona y beber con frecuencia, sin esperar a tener sensación de sed. Siempre que sea posible, también aconseja portar una bebida con sales minerales para reponer los electrolitos perdidos con el sudor. A ello se suma el uso de crema solar de alta protección, gafas de sol, gorra o sombrero y ropa ligera, transpirable y de colores claros.
En el caso de los menores, la protección debe extremarse con cremas de máxima protección y prendas que cubran la mayor parte del cuerpo. Además, recomienda optar por alimentos ligeros y ricos en agua, como frutas frescas, y no olvidar el chubasquero, ya que las altas temperaturas también pueden favorecer la aparición de tormentas.
Durante toda la actividad, la entidad subraya la importancia de vigilar el estado físico de todos los integrantes del grupo, especialmente de los niños y de las personas con menor experiencia en montaña. Ante síntomas de cansancio o malestar, recomienda no dejar sola a la persona afectada y valorar la posibilidad de dar media vuelta antes de comprometer la seguridad del grupo.
Montaña Segura recuerda, además, que un golpe de calor puede manifestarse con fiebre, pulso acelerado, debilidad, mareos, fatiga, náuseas, vómitos, dolor de cabeza o confusión. En caso de detectar varios de estos síntomas, aconseja trasladar a la persona afectada a un lugar sombreado, refrescar su cuerpo con paños húmedos o ventilación y avisar de inmediato al teléfono de emergencias 112.
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