La familia de un niño al que llamaron “negro de mierda” en Zaragoza denuncia que el árbitro no paró el partido de fútbol
La familia de un jugador de 12 años de la UD Balsas Picarral ha denunciado un presunto insulto racista ocurrido el pasado domingo, 8 de marzo, durante un partido de liga de 1ª infantil contra el Utebo FC en el campo de fútbol del club zaragozano. Según su relato, el menor comunicó al árbitro que un jugador rival, de 13 años, le había llamado “hijo de puta, negro de mierda”, pero el encuentro continuó sin que el colegiado lo detuviera.
El incidente se produjo en la segunda parte del partido. Tras una jugada en la que el jugador del Balsas Picarral robó el balón a un rival, este le habría dirigido el insulto. El propio menor se acercó entonces al árbitro para informar de lo ocurrido. “Le dije al árbitro que el jugador rival me había insultado, tras una jugada en la que le robé el balón, llamándome hijo de puta y negro de mierda, última vez que me lo haces”, relató el jugador afectado. Según explicó, el árbitro respondió que no había escuchado nada y le indicó que continuara el juego. “El árbitro me dijo que no había oído nada, que siguiera el juego”, añadió.
Tras esa respuesta, según relata su madre, el jugador pidió el cambio al entrenador y abandonó el campo llorando. Cuando el técnico del Balsas Picarral conoció lo sucedido, salió del banquillo para pedir al árbitro que detuviera el encuentro y aclarara lo ocurrido, aunque el partido continuó. En ese momento se produjeron también algunos incidentes en las gradas que se resolvieron a los pocos minutos. El entrenador del Utebo FC retiró del campo al jugador que presuntamente había proferido el insulto.
Una vez finalizado el partido, miembros del club y el entrenador hablaron con el árbitro, quien les explicó que no había escuchado el insulto, aunque aseguró que reflejaría lo ocurrido en el acta. Según Patricia, familiar del jugador del Balsas Picarral, el documento recoge lo que el menor explicó al colegiado, aunque sostiene que incluye una imprecisión. “En el acta no dice la verdad, dice que paró el partido pero nunca lo paró”, afirma.
La familia intentó también hablar con el árbitro al término del encuentro para pedir explicaciones sobre por qué no se detuvo el juego. “Creemos que el jugador ha actuado de forma correcta y que el árbitro debería haber aplicado el protocolo antirracista, pero no fue así”, explica la madre del menor. “Le preguntamos también qué debería haber hecho un niño de 12 años ante tal situación”, añade. Según su versión, el colegiado se negó a hablar con ellos y no les dio ninguna explicación.
La madre del jugador se ha puesto en contacto con la Federación Aragonesa de Fútbol, desde donde le trasladaron que las reclamaciones deben presentarse a través del club y que, sin pruebas gráficas, es difícil actuar, aunque será el Comité de Competición quien analice el caso. Preguntados por este medio, la federación explica que, si el árbitro no escucha los insultos “no puede detener el encuentro”. “No tiene pruebas, si lo escucha actúa con el protocolo de violencia y para el partido o expulsa al jugador, pero no fue así”, añade.
Por su parte, la UD Balsas Picarral tiene previsto remitir a la federación un vídeo del partido junto con el acta arbitral para que el Comité de Competición pueda evaluar lo sucedido. Desde el club aseguran que han mostrado “todo el apoyo al jugador y a su familia” y que presentarán una reclamación formal.
Denuncia ante la Policía
La familia, además, ha decidido presentar una denuncia a título particular ante la Policía. “Probablemente el jugador del Utebo FC no piense lo que ha expresado y recurrió al insulto fácil, pero no voy a tolerar que mi hijo, de 12 años, tenga que irse de un partido por un insulto que además es delito”, sostiene la madre. “Mi hijo actuó de una manera correcta y el árbitro no le intentó ayudar o buscar una explicación a lo sucedido. Al final, la víctima es el perjudicado”, añade.
La familia asegura que esperaba una disculpa por parte del jugador que presuntamente realizó el insulto o del árbitro, algo que finalmente no se produjo. “Queremos que estos hechos no vuelvan a repetirse. Se están normalizando este tipo de situaciones, y si el árbitro no lo para, alguien tendrá que hacerlo antes que el incidente llegue a mayores”, explican.
En este sentido, la madre del menor insiste en la necesidad de aplicar los protocolos previstos para este tipo de situaciones. “Pedimos a los árbitros que ante una situación de este tipo, apliquen el protocolo correspondiente y no dejen a la presunta víctima impotente ante esta situación”, afirma. “Somos conscientes de que no es fácil percatarse de todo lo que ocurre en el campo, pero cuando te avisan de esta manera, te advierten jugadores de ambos equipos que lo han escuchado y que ha sido así, como mínimo, tengan la deferencia de parar momentáneamente el partido para intentar aclarar lo sucedido”.
La familia espera ahora la decisión del Comité de Competición de la Federación Aragonesa de Fútbol. “Estaremos pendientes de lo que el comité decida. Entre lo sucedido en Cariñena este domingo, lo sucedido en nuestro partido y seguro que en otros campos más, hay que dar un golpe en la mesa para parar este tipo de situaciones de manera contundente”, concluye la madre.
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