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El Gobierno de Cantabria deniega el permiso ambiental para hacer un aeródromo privado en Santiurde de Toranzo

Olga Agüero

2 de febrero de 2026 20:45 h

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La Dirección General de Medio Ambiente de la Consejería de Fomento del Gobierno de Cantabria ha denegado el permiso ambiental para construir un aeródromo privado en La Lera, a la orilla del río Pas,en el municipio de Santiurde de Toranzo, que venía tramitándose desde hace tres años.

El informe desfavorable consultado por elDiario.es concluye que su ejecución se considera “ambientalmente inviable” porque la ubicación propuesta para la instalación se sitúa sobre zona inundable, no garantiza la recogida adecuada de los posibles vertidos accidentales y “existen efectos negativos significativos” sobre especies de fauna catalogadas como amenazadas y sus hábitats, “que no pueden ser prevenidos, corregidos o compensados con suficientes garantías con las medidas propuestas”, argumenta el documento.

El promotor del proyecto es Eduardo Fernández Pérez ya había presentado a los vecinos el proyecto, una infraestructura que pretendía utilizarse como base de aeronaves para actividades de ocio, deportivas y puntualmente transporte sanitario y lucha contra incendios.

El aeródromo proyectaba una pista de 700 metros de longitud y 15 metros de anchura con un pavimento de hierba compactada y la construcción de una plataforma de estacionamiento de aeronaves de 2.630 metros cuadrados, hangares modulares que ocuparían una superficie de 4.125 metros cuadrados, un edificio de servicios de 3.000 metros y una zona destinada al abastecimiento.

La previsión era que hubiese tres operaciones al día, con un máximo diario de 20. Teniendo en cuenta que la mayoría de las operaciones se realizarían los fines de semana y considerando el número medio de días al año que, por cuestiones meteorológicas, es posible realizar la actividad, el promotor estimaba 750 operaciones al año.

La tramitación ha sido larga y ha encontrado más obstáculos que la negativa ambiental del Gobierno de Cantabria. La Confederación Hidrográfica del Cantábrico tampoco consideró justificado el aeródromo por estar situado en una zona inundable y porque la masa de agua afectada del río Pas y la masa de agua subterránea denominada Puerto del Escudo están consideradas Zona de Especial Conservación.

Por su parte, la Oficina Española de Cambio Climático del MITERD coincide en que el emplazamiento del proyecto se encuentra muy próximo al cauce del río Pas, “lo que podría afectar negativamente a su capacidad de adaptación frente a los impactos del cambio climático”.

En cambio, si obtuvo informe favorable de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Histórico, que una vez analizado el informe de impacto arqueológico del proyecto, realizado por el arqueólogo Javier Marcos, estimó que no afectaba al patrimonio arqueológico.

Tres posibles ubicaciones

A la hora de promover el aeródromo se valoraron tres lugares del entorno para instalar esta infraestructura. La primera alternativa fue recuperar el antiguo aeródromo abandonado con un hangar en Ontaneda, que se descartó porque la construcción de las piscinas reducía la longitud de la pista.

Una segunda opción fue Corvera, en la margen derecha del río con una pista asfaltada de 700 m de longitud. Sin embargo, el promotor acabó por decidirse por Villasevil, al otro lado del río en la margen izquierda sobre tierra compactada, también de 700 metros de longitud, por ser la pista de tierra y supuestamente ocasionar menor ruido a la población.