Las Lagunas de Ruidera, más cerca de estrenar un nuevo plan de uso y gestión tras 30 años de espera
El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera está un paso más cerca de tener su Plan de Uso y Gestión.
Este jueves, la junta rectora del parque ubicado entre las provincias de Ciudad Real y Albacete ha dado si visto bueno al nuevo Plan de Uso y Gestión, que continuará su tramitación.
Así lo ha dado a conocer el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, Agustín Espinosa quien ha explicado que “este nuevo plan actualiza el anterior de 1995 después de tres procesos participativos logrando llegar a un modelo de gestión de mayor consenso que compagina la conservación con la regulación de otras actividades culturales turísticas deportivas y recreativas”.
En este sentido, Espinosa ha destacado que la norma supone “flexibilizar normativa para adaptarse a las necesidades actuales de particulares y empresas”, tales como eliminación de gestiones burocráticas, uso de nuevos materiales de construcción, instalación de placas solares, mejoras y ampliación de empresas turísticas. Al mismo tiempo “permite nuevas actividades y regula de forma puntual aspectos con el fin de incidir en la mejora de la calidad para el visitante a la vez que mantiene la conservación ambiental de las lagunas”, ha señalado, según ha informado la Junta por nota de prensa.
Más de 30 años sin renovarse
El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, declarado como tal en 1979 y con casi 4.000 hectáreas, es un complejo único en Europa por una de sus características principales: está formado por represas naturales llamadas 'barreras tobáceas' debido a la precipitación de carbonatos. Abarca los términos municipales de Ruidera, en Ciudad Real, y de Ossa de Montiel, en Albacete.
Este parque natural es una joya hidrográfica en pleno corazón de la Mancha, pero su actual Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) data de 1995. Es decir, lleva más de 30 años sin renovarse.
Aunque se han ido aprobando medidas concretas para su protección, principalmente en limitaciones de aforo y circulación de vehículos en verano, conservación de la biodiversidad, baño y actividades recreativas, queda pendiente que se apruebe el nuevo plan de dirección de este Parque Natural. El último intento fue en 2021, pero nunca llegó a aprobarse.
La adaptación al cambio climático, la accesibilidad, la eliminación de ruinas y la autorización de instalaciones de energía de autoconsumo son algunas de las principales novedades que recoge este documento.
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