El Bocyl publica el cese del jefe de Traumatología del Hospital de Medina del Campo “por pérdida de confianza”
La Consejería de Sanidad no aceptó la dimisión del jefe de Unidad de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital de Medina del Campo, José Ángel Sanz Martín, sino que lo cesó. Así lo publica este martes el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCYL), que recoge la propuesta de remoción el pasado 8 de junio por “pérdida de confianza”. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, se refirió la pasada semana a las “dimisiones” que se han producido en el centro medinense a consecuencia de la denuncia de 26 trabajadores del hospital sobre presuntos abusos sexuales a menores sedadas por parte un traumatólogo que falleció el mismo día en que se le comunicó su baja. Tanto el Gobierno autonómico, a través de una información reservada, como la Fiscalía, investigan los hechos y en concreto, tratan de aclarar si se silenciaron las alertas que dieron los trabajadores.
Tal y como publicó elDiario.es, a Sanidad le constaba al menos una denuncia anónima notificada mediante el sistema Sisnot en 2019 y en la que una enfermera relataba como el médico había abusado de una niña durante una operación.
Contra la resolución, que pone fin a la vía administrativa, el interesado puede interponer recurso Contencioso-Administrativo ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, en el plazo de dos meses a contar desde el día siguiente a su publicación. Igualmente, con carácter previo y potestativo, podrá interponerse recurso de reposición en el plazo de un mes.
El cese es efectivo desde su publicación, si bien se produjo de facto la semana pasada, cuando la Gerencia de Salud comunicó a Sanz la decisión.
Hasta el momento cinco mandos del hospital han dimitido o cesado en sus funciones, entre ellos el que fuera gerente del hospital.
En el escrito de denuncia, que se registró el pasado 1 de junio si bien Sanidad no tomó decisiones hasta el día 4, los trabajadores quirófano y reanimación explicaban que las exploraciones que realizaba el médico “antes y después” de las intervenciones quirúrgicas “en pacientes femeninas y sobre todo jóvenes, incluso niñas” eran “completamente libidinosas y abusivas” y que atentaban contra su intimidad “creando un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo”. Así, precisaban que se extralimitaba “practicando habitualmente tocamientos sin ningún motivo clínico, en sus órganos mamarios” y sospechaban también que “ginecológicos” y “sin guantes” en “pacientes anestesiadas” o con raquianestesia (de cintura para abajo), algo que hacía “debajo de una sábana”. Los firmantes aseguraron ser testigos de algunos de estos hechos y que no deseaban ser “cómplices” e incurrir en un delito de omisión. Además, precisaban que tanto el jefe de Traumatología como el coordinador del Bloque Quirúrgico habían sido informados de los hechos sin obtener ningún resultado.