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La Universidad de Valladolid aprueba aulas masificadas para el próximo curso, que justifica “pensando en los alumnos”

Alba Camazón

Valladolid —

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El Consejo de Gobierno de la Universidad de Valladolid ha aprobado este viernes la ampliación de grupos hasta 120 alumnos con la fase 1 del Plan de ordenación docente (POD), que pretende “racionalizar” los recursos, según el rector, Antonio Largo Cabrerizo. La primera fase —“transitoria”, han insistido desde el equipo rectoral— ha sido aprobada con 22 apoyos, cinco votos en contra y cuatro abstenciones.

Hasta ahora, bastaba con tener más de 107 alumnos matriculados para hacer dos grupos (que, según cada carrera, podían ser matutinos, vespertinos o ambos). Sin embargo, para el curso 2024-2025 este número se amplía a 120 alumnos, por lo que aquellas asignaturas que tienen un número de alumnos entre 107 y 119 podrían pasar de dos grupos a uno solo. Y para que hubiera dos grupos de estudiantes, los matriculados deberían ser entre 120 y 206.

La Universidad de Valladolid se ha propuesto cumplir con la reducción de horas docentes de algunos grupos de profesores que establece la LOSU el próximo curso a pesar de la moratoria que tiene previsto dar el Ministerio de Universidades hasta el curso 2027/2028. Es la única universidad de Castilla y León que ha apostado por esta ampliación de las clases magistrales y los laboratorios. Por ejemplo, para configurar dos laboratorios, el número máximo de alumnos deberá ser de 77 en lugar de 71. De esa manera, habría unos pocos alumnos más en los laboratorios que hasta ahora.

El rector ha asegurado que el objetivo es “tener profesores” el 1 de septiembre y que esta masificación de las aulas se ha hecho “pensando en los alumnos”. Largo Cabrerizo ha agradecido la “generosidad” de los centros y ha insistido en que un año y un mes después de la entrada en vigor de la LOSU todavía no tiene “certezas”.

“El POD es seguramente mejorable, pero nos da una esperanza de poder tener un comienzo de curso que atienda las necesidades de los estudiantes”, ha garantizado el rector, que se ha comprometido a elaborar un POD que “guste más” en cuanto tengan más recursos económicos como las contrataciones que ha prometido el Gobierno de España. El plan Integra contempla la contratación de 4.200 nuevos docentes para todas las universidades españolas.

La vicerrectora de Ordenación Académica de la UVa, María Teresa Parra, ha asegurado que se “aliviarán las restricciones” en cuanto se materialicen las medidas anunciadas por el Gobierno de España. También ha considerado que la configuración de los grupos puede “evolucionar” durante el próximo curso.

“El POD es transitorio porque en septiembre empezamos con el POD y se puede ir modificando para el segundo cuatrimestre o al ritmo que considere el departamento”, ha afirmado la vicerrectora, que ha insistido en que los tamaños de los grupos no varían en demasía. “Cuando miro asignaturas que puedan tener más de 100 alumnos, resulta que solo afecta a cuatro asignaturas de las 4.400 que tenemos en Ciencias Sociales, cuatro de Arquitectura y dos de Medicina”, ha manifestado.

Algunos miembros del Consejo de Gobierno han mostrado su rechazo a este POD. Valentín Cardeñoso, uno de los representantes por el claustro del PDI, ha asegurado que la adaptación a la LOSU se puede hacer “de varias formas”, pero esta “aumenta el tamaño de los grupos” y genera “un impacto directo en el alumnado e indirecto en los profesores”. “Reducimos el número de grupos para que los estudiantes vengan de más en más”, ha criticado Cardeñoso, que ha propuesto mantener los grupos como en este curso y, si no llegaran esos fondos prometidos, reducir a mitad de curso los grupos y no al revés como ha aprobado el Consejo de Gobierno universitario.

Carlos Alberola López, como uno de los representantes de los decanos y centros, ha defendido que las facultades han trabajado en el POD pero “no de manera entusiasta”. También ha preguntado si la Universidad no tenía “margen financiero” para proceder de otra manera, a lo que ha contestado de manera negativa el vicerrector de Profesorado, Javier de Frutos, quien ha advertido que podrían “tocar las dedicaciones” de algunas figuras docentes si no llegan las plazas del plan Integra ni salen adelante las modificaciones de la LOSU que incluye el Proyecto de Ley de enseñanzas artísticas superiores.

Desde el comité de empresa del personal docente e investigador laboral, Ana María Negro Macho, que cree que este POD va a afectar “de forma muy directa” a la calidad que tengan especialmente los alumnos que están matriculados en Ciencias Sociales y Humanidades.