La portada de mañana
Acceder
Feijóo no encuentra su discurso fuera de la recesión económica que anunció
La conciencia de clase o cómo un koala encuentra su eucalipto
A falta de terrorismo, ¿lo inventamos? Por Elisa Beni

Aragonès reivindica el acuerdo sobre el delito de sedición pero avisa que harán falta más cambios

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès.

Arturo Puente


4

El president de la Generalitat, Pere Aragonès, ha celebrado este viernes el acuerdo con el Gobierno central para reformar el Código Penal y eliminar el delito de sedición. Según ha considerado, los cambios suponen “un paso adelante en la vía de la desjudicializción” y ha reivindicado que se trata de un cambio “necesario” para “poner fin a la represión del independentismo y devolver el conflicto con el Estado al terreno de la política”. El jefe del Ejecutivo catalán ha añadido, sin embargo, que deberán hacerse más cambios legales para conseguir la completa desjudicialización, unas modificaciones que no ha descartado conseguir durante el trámite parlamentario.

“Quedan cuestiones abiertas”, ha dicho Aragonès, que ha indicado que el acuerdo puede “completarse” en las próximas semanas. Desde el Govern la voluntad es que la reforma también incluya cambios en el delito de malversación, lo que podría tener un traslado directo en las penas de inhabilitación que aún cumplen los líderes indultados.

Aragonès ha querido dejar claro que, pese que la reforma introduce un nuevo delito de desórdenes agravados como reemplazo del de sedición, este último tipo penal quedará borrado de la ley. “Es importante porque con la derogación de la sedición es más difícil perseguir el independentismo”, ha apuntado. Además, ha avanzado que el acuerdo alcanzado no aumenta las penas tampoco por delitos de desórdenes, que con su máximo agravante se reducen de un máximo de seis años de prisión a cinco.

Pese al tono triunfalista, el jefe del Ejecutivo catalán ha reconocido que esta reforma no resuelve por sí misma la situación judicial de algunos de los líderes que están a la espera de juicio, como la propia secretaria general de ERC, Marta Rovira. “Para nosotros lo que pasó en octubre de 2017 no es delito, pero conocemos como es la cúpula judicial española, escorada hacia el conservadurismo y el nacionalismo español”, ha asegurado.

El president ha reivindicado además la autoría del acuerdo y ha enmarcado la reforma del Código Penal en el diálogo entre gobiernos. “La mesa de negociación empieza a dar frutos”, ha aplaudido, “el acuerdo es una muestra que perseverar en tus objetivos da frutos, por eso seguiremos utilizando toda la fuerza de la democracia para que la ciudadanía pueda volver a votar”.

El jefe del Govern ha evitado referirse a la situación política que queda entre los partidos tras esta modificación. Preguntado sobre si el acuerdo aplanaba el camino presupuestario en el Congreso y en el Parlament, Aragonès ha asegurado que el pacto alcanzado está por encima de la relación entre formaciones políticas. “Este acuerdo no es un acuerdo de partidos, no va de siglas ni de alianzas parlamentarias coyunturales. Es un acuerdo para poner fin a la represión”, ha zanjado.

Marta Rovira: “Con esta reforma no podría volver a Catalunya con garantías”

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha considerado la reforma como “una buena noticia para el conjunto del independentismo”. Desde Suiza, donde se afincó huyendo de la justicia española al ser acusada de sedición, ha afirmado: “Apoyaremos todas aquellas reformas que dificulten la aplicación arbitraria del Código Penal o que sea perjudicial para la pluralidad y la disidencia política”. 

Sin embargo, sobre su caso particular, no se ha mostrado tan optimista. “En mi caso personal, solo con esta reforma hoy no podría volver a Catalunya con garantías”. Con todo, la dirigente republicana sería de las más beneficiadas de este cambio, puesto que ella solo está acusada de sedición y no de malversación, que también incluye pena de cárcel.

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats