Catalunya queda fuera de las pruebas PISA por un error en la muestra de los exámenes
Catalunya se ha quedado fuera de los resultados PISA de 2025 por culpa de una incidencia técnica. Un error al seleccionar los alumnos que debían llevar a cabo el examen, y cuyas causas la Generalitat no ha aclarado todavía, ha llevado a los organizadores, la OCDE, a comunicar que las competencias demostradas por el alumnado catalán de 15 años no se podrán comparar esta vez con las de otras comunidades autónomas ni con las de evaluaciones anteriores.
Lo que ocurrió es que la muestra de las pruebas realizadas entre el 31 de marzo y el 16 de mayo de 2025 tuvo un índice de exención –la tasa de alumnos que quedan fuera por diversas razones– del 23,2%, exageradamente por encima del máximo del 5% recomendado por la OCDE. En concreto, 591 alumnos de los más de 2.000 seleccionados para hacer la prueba quedaron exentos: dee estos, 6 lo fueron por discapacidad física, 493 por discapacidad cognitiva, conductual o emocional, y 92 por dominio insuficiente de la lengua.
Educación ha abierto diligencias para aclarar por qué ocurrió esto. De momento, no ha ofrecido detalles de quién y por qué decidió que estos alumnos de distintos centros (en total, 51 institutos) no hicieran las pruebas.
De esta forma, Catalunya aparecerá en el informe estatal de PISA, pero con una acotación técnica respecto al resto de territorios. Donde no aparecerá será en el anexo del informe de la OCDE en el que se hace un resumen de las comunidades del Estado. El Ministerio de Educación fue alertado en marzo de esta incidencia y se lo comunicó a la Agencia de Evaluación y Prospectiva.
Según han explicado fuentes de ambas administraciones, el Ministerio de Educación es el encargado de enviar el listado de centros con alumnado nacido en 2009 que previamente le han hecho llegar las comunidades autónomas, dejando fuera los de educación especial. Una empresa contratada por la OCDE se encarga de hacer una selección aleatoria y determina qué centros deben realizar las pruebas en España. Esta información se devuelve a las comunidades autónomas y son estas las que informan a los centros educativos que han sido seleccionados. En Catalunya se seleccionaron 51 centros.
Una vez escogidos estos, se realiza la selección de los alumnos. En este caso, los centros comunican al Ministerio el listado de alumnos nacidos en 2009, indicando si tienen necesidades educativas especiales. La Administración estatal envía todo el censo nacional y la OCDE trabaja con otra empresa y realiza la muestra aleatoria del alumnado. Posteriormente, es en el momento de la aplicación de las pruebas cuando los centros deciden, aplicando los criterios de la OCDE y con el conocimiento que tienen de los alumnos, qué estudiantes quedan excluidos de la prueba.
Así, en Catalunya se determinó que el censo de alumnos que debía realizar las pruebas era de 2.545, pero los centros excluyeron a 591 alumnos. En este punto, fuentes de ambas administraciones han indicado que no se realizó una validación previa de las exenciones que se habían aplicado, lo que hizo que la tasa alcanzara el 23,2% de media y no se cumpliera la recomendación de la OCDE.
Desde la conselleria que dirige Esther Niubó han explicado también que la realización de las pruebas PISA coincidió en el tiempo con las pruebas de final de etapa en la ESO, que se realizaron los días 10 y 11 de abril. Los criterios de exención de unas y otras pruebas son diferentes, ya que en las de final de etapa sí quedan excluidos todos los alumnos con necesidades educativas especiales, mientras que en el caso de las pruebas de la OCDE se determina que debe hacerse una valoración individual y tener estas necesidades no implica la exención automática.
Por otra parte, desde Educación han informado también de que, en el momento en que se realizaron las pruebas PISA, el sistema se encontraba en un proceso de transición, debido al cambio del Consejo Superior de Evaluación a la nueva Agencia de Evaluación y Prospectiva.La consecuencia de esta alteración en la muestra ha hecho que esta pierda representatividad y que no permita la comparación, según han indicado las mismas fuentes. Han añadido que estas incidencias ya se habían producido anteriormente en otros países.
Ante estos hechos, el Departamento ha abierto un proceso de diligencias informativas que continúa abierto y a través del cual Educación confía en conocer por qué y cómo tuvo lugar la incidencia.
En paralelo, y para evitar que vuelva a repetirse, el Govern ha creado una Comisión de Coordinación de Pruebas y Estudios de Evaluación con el fin de llevar a cabo una supervisión exhaustiva de las muestras de las pruebas de evaluación en toda Cataluña antes de su aplicación. El Diario Oficial de la Generalitat (DOGC) publica este viernes la creación de esta comisión, que será un órgano colegiado de carácter técnico, integrado en el Departamento y adscrito a la Secretaría de Mejora Educativa. La comisión estará integrada por una presidencia y seis vocalías que impulsarán y elaborarán protocolos específicos de aplicación y de control para cada tipo de prueba.
Desde el Departamento han insistido en que se trata de un hecho “aislado”, ya que en las pruebas de evaluación realizadas este año —evaluación general del sistema, PIRLS y las pruebas catalanas de evaluación de final de etapa— no se ha repetido esta incidencia.
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