Catalunya permitirá que los bares y restaurantes abran hasta las 21.30 horas desde el próximo lunes

Un hombre en el Mercado de la Boquería, en Barcelona.

El Govern catalán ha aprobado este jueves el plan de desescalada que flexibiliza varias de las restricciones impuestas en el marco del estado de alarma. Tal como ya avanzó este diario, el comité que decide las medidas para hacer frente a la pandemia de la COVID-19 atenuará las medidas a partir del próximo lunes 23, cuando permitirá reabrir tanto los bares y restaurantes, con diferentes aforos en interiores y en las terrazas, como los espacios culturales, y todo ello hasta las 21.30 horas. Este será el primer paso de un plan de cuatro tramos que se desarrollará a lo largo de los próximos dos meses, durante los que se irán levantando las restricciones.

La reapertura parcial de la hostelería es la principal novedad acordada este jueves, que rebaja el rigor de las restricciones sobre las que más presión había por parte de los sectores económicos. Aunque en un principio el borrador del Departamento de Salud optaba por establecer unos horarios para la restauración mucho más reducidos, finalmente el Govern ha cedido a las presiones del sector y les permitirá abrir durante prácticamente todo el día, desde las 6 de la mañana hasta las 21.30 de la noche. En cuanto a los aforos, en los interiores de los restaurantes y bares se permitirá llegar al 30% de la capacidad, mientras que las terrazas se podrán llenar al 100% –otra concesión respecto al planteamiento inicial, del 30%– con el único límite de que haya como máximo cuatro personas por mesa y una separación suficiente entre ellas.

En el ámbito de la cultura, el plan de desescalada permitirá reabrir cines, teatros y salas de conciertos, que tendrán una limitación del 50% del aforo además de las medidas sanitarias de higiene y separación entre espectadores que ya se establecieron para la anterior reapertura. Los equipamientos deportivos al aire libre también retoman la actividad con un aforo del 50%, mientras que los que son en espacios cerrados, como los gimnasios o salas deportivas, se les impone un límite del 30% de su capacidad y la prohibición de utilizar los vestuarios.

En paralelo, por el momento las autoridades sanitarias han optado por mantener otras restricciones, como es el toque de queda nocturno, que en Catalunya se extiende entre las 22.00 a 6.00 de la mañana, o los confinamientos territoriales, tanto por lo que respecta al cierre continuado de las fronteras catalanas como el cierre perimetral de todos los municipios durante el fin de semana. También se mantienen las prohibiciones de hacer encuentros privados con más de seis personas que no formen parte del grupo burbuja.

Estas serán las principales líneas durante el primer tramo del plan de desescalada, que debe durar, en principio, 15 días. A partir de entonces, el Govern ha asegurado que habrá unos criterios epidemiológicos "públicos y conocidos por todos" que, si se cumplen, permitirán pasar de tramo. Como mínimo, se tendrá en cuenta que la velocidad de transmisión del virus (la RT) sea inferior a 0,9 y que el número de ingresados en hospitales siga disminuyendo.

A partir del 21 diciembre, sin confinamientos perimetrales

Las novedades de la fase 2, que empezaría el 7 de diciembre, tienen que ver principalmente con el aumento de los aforos, que pasan en el interior de los locales hosteleros del 30 al 50%. El de los cines, teatros y salas de conciertos pasarán de 50 al 70%; el de los comercios, del 30 al 50%; y podrán abrir los centros comerciales (al 30%, excepto zonas comunes). En cuanto a los confinamientos municipales de fin de semana, pasarán a ser comarcales.

El Govern calcula que la fase 3 llegue hacia el 21 de diciembre, es decir, justo antes de Navidad. Durante este periodo se permitirán las reuniones entre dos grupos burbuja y de hasta 10 personas, y ya no estarán activos ni los cierres perimetrales de los municipios ni el del conjunto de Catalunya. Durante las fechas navideñas sí habrá, en cambio, toque de queda nocturno.

Desde el Ejecutivo apuntan que todas las medidas futuras están vinculadas a la mejora de los indicadores epidemiológicos y que pueden cambiar si la evolución no acompaña, aunque han asegurado que los tramos durarán, como mínimo, 15 días. Además, aunque en principio las medidas son iguales para toda Catalunya, dejan la puerta abierta a que puedan aplicarse medidas territorializadas si algunas zonas tienen una evolución especialmente lenta o incluso un empeoramiento de las cifras.

"La situación sanitaria es todavía grave, mucho". Pero después de muchos esfuerzos estamos en disposición de flexibilizar las medidas", ha asegurado el vicepresident Pere Aragonès, que ha comparecido en rueda de prensa junto a la consellera de la Presidència, Meritxell Budó. "Este no es un plan para recuperar la normalidad como el de junio pasado", ha subrayado Aragonès, quien ha asegurado que la última desescalada se hizo demasiado deprisa. "Este es un plan para volver a reactivar de forma progresiva algunos sectores sociales y económicos, pero la normalidad no llegará aún", ha asegurado.

A partir de la fase 4, habrá pocas novedades respecto a la anterior. La principal, en materia educativa: los estudiantes de Bachillerato y FP podrán volver a la presencialidad 100%. No se prevé lo mismo para los universitarios, que seguirán con las clases a distancia a excepción de las prácticas y los seminarios.

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19 de noviembre de 2020 - 13:51 h

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