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Cómo nos afecta tener genes neandertales

Foto: Paul Hudson.

Darío Pescador

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Hace 50.000 años no estábamos solos en este planeta, había otros seres humanos, de una especie diferente, llamados neandertales. Los neandertales se extinguieron poco después, pero desde hace muy poco sabemos que nos dejaron una herencia. A ellos les debemos la capacidad de sobrevivir al invierno, pero también la propensión a engordar y tener depresión, la adicción al tabaco y las verrugas, entre otras cosas. 

En 2005 se comprobó que los humanos actuales tienen genes neandertales, lo que demuestra que hubo mezcla entre las dos especies. También se encontraron genes de los denisovanos, otra especie humana que se extinguió alrededor de la misma época que los neandertales. 

Es posible que tengas entre un uno y un cinco por ciento de neandertal, pero ¿qué hacen estos genes de nuestros parientes en nuestro organismo? Curiosamente, hace miles de años estos genes nos ayudaron, aunque hoy nos perjudiquen.

Hace unos 70.000 años, los humanos modernos (Homo sapiens) empezaron a emigrar de África, pero cuando llegaron a Eurasia descubrieron que no estaban solos. Los neandertales llevaban cientos de miles de años viviendo en la región y sus cuerpos estaban bien adaptados al duro clima. La mezcla con ellos ayudó a los recién llegados a adaptarse al frío y también a luchar contra determinados virus. Por su parte, los genes denisovanos nos ayudaron a adaptarnos a la pobreza de oxígeno en zonas de alta montaña. 

Pero no todo ha salido bien. De los neandertales heredamos genes que facilitan quemar las grasas como combustible, lo que vino bien en su día para adaptarse al invierno acumulando más grasa, pero hoy en día nos causa propensión a la obesidad. 

También se ha comprobado que los genes neandertales y denisovanos están detrás de otras enfermedades. Los genes denisovanos pueden aumentar el riesgo de padecer aterosclerosis y otras enfermedades cardiovasculares, mientras que los genes neandertales influyen en el riesgo de padecer depresión y trastorno bipolar. Por ejemplo, la gravedad de la infección por covid-19 varía según las personas, y se ha comprobado que esta variación está asociada a la presencia de genes neandertales que hacen que la enfermedad sea más grave. 

El virus del papiloma humano (VPH), responsable de las verrugas, es una de las infecciones más comunes en el mundo. La mayoría de los humanos se exponen a los VPH y se curan, mientras que en unos pocos casos desafortunados la infección persiste y puede provocar cáncer de cuello uterino, por ejemplo. La diferencia en estos casos también podría venir de nuestros genes neandertales. Estos mismos genes, en un sorprendente descubrimiento, podrían estar relacionados con la susceptibilidad de algunas personas para hacerse adictas al tabaco

Todo esto podría considerarse como una venganza de los neandertales a través de los milenios. Al fin y al cabo, los científicos suponen que los Homo sapiens probablemente transmitieron a los neandertales cosas como úlceras de estómago, tenias y tuberculosis. Se cree que estas enfermedades pudieron debilitar a la población neandertal y, en parte, provocar su extinción.

* Darío Pescador es editor y director de la revista Quo y autor del libro Tu mejor yo publicado por Oberon.

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