Las batallas sindicales más allá de la subida de salarios: menos jornada, conciliar mejor y control de la IA
El mercado laboral está en máximos de empleo, el paro en mínimos de hace 18 años y el trabajo temporal se ha desplomado tras la reforma laboral. Pero todavía “hay mucho por hacer”, reivindican los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT, que han presentado esta semana sus propuestas para renovar el gran pacto de negociación colectiva con la patronal, el AENC. La prioridad es dar un tirón al alza a los salarios, con subidas de entre el 4% y el 7% al año hasta 2028, pero además incluyen una larga lista de iniciativas, entre las que destacan una apuesta por reducir la jornada laboral, conciliar mejor y más control de la Inteligencia Artificial (IA).
La reducción de la jornada laboral fue una de las apuestas del Ministerio de Trabajo para la legislatura, que PP, Vox y Junts tumbaron sin dar siquiera oportunidad a tramitarse en el Congreso. “La frase más reiterada de la patronal era que la reducción del tiempo de trabajo la querían llevar a la negociación colectiva. Aquí estamos, es el AENC”, destacó hace unos días Pepe Álvarez, secretario general de UGT.
Avanzar a las 32 horas a la semana
CCOO y UGT plantean que los convenios colectivos contemplen que “de manera continuada y gradual la jornada laboral anual en los convenios colectivos se vaya consolidando inicialmente en las 37,5 horas semanales, posteriormente en las 35 horas semanales y finalmente en las 32 horas semanales”.
Las organizaciones sindicales apuntan que “la reducción de jornada es una medida de mejora de la calidad del empleo y que favorece el impulso de la creación de empleo”, por lo que instan al Gobierno a que se establezcan ayudas para los sectores de actividad y las empresas que reduzcan la jornada para alcanzar ese objetivo de las 37,5 horas semanales.
Evitar las horas extraordinarias
Las dos organizaciones de trabajadores comparten el objetivo de “evitar la realización de horas extraordinaria”, por una cuestión de salud de las plantillas, así como porque “el alargamiento sistemático de la jornada ordinaria resulta contrario a cualquier impulso en la corresponsabilidad en los cuidados y afecta negativamente al factor de la productividad”.
CCOO y UGT confían en que el refuerzo del registro horario aflore muchas horas extra, a la vez que ayude a eliminar gran parte de las que hoy se realizan de manera irregular, ya sea por su excesivo número o porque no se paguen ni se compensen.
Si tienen que realizarse, los sindicatos apuestan por regular en los convenios colectivos que las horas extra se paguen más caras que las ordinarias, “por su carácter excepcional, de mayor esfuerzo y de afectación a la conciliación, la seguridad y la salud de las personas trabajadoras”.
Mejorar la conciliación y corresponsabilidad
Vinculado a la reducción de la jornada laboral, los sindicatos también plantean varias medidas de flexibilidad horaria para facilitar la conciliación de la vida laboral y personal. “Es un compromiso de las partes fomentar a través de la negociación colectiva medidas de regulación del tiempo de trabajo más adaptadas a las necesidades de la conciliación personal y laboral, que fomenten la corresponsabilidad entre mujeres y hombres y garantizando una gestión colectiva de esas necesidades individuales”, recoge el documento de propuestas.
Entre ellas, CCOO y UGT plantean la flexibilidad en el horario de entrada y de salida siempre que sea posible, la jornada intensiva una parte del año o algún día a la semana, el teletrabajo, fomentar la adaptación de la jornada antes que la reducción horaria para cuidados de hijos (algo que merma mucho los ingresos de las mujeres) y la voluntariedad y la compensación del trabajo en domingos y festivos, entre otras.
Vigilancia de la IA por la parte trabajadora
Las centrales sindicales exigen “garantizar que la organización del trabajo, con medios que tienen que ver con la inteligencia artificial (IA), tiene las garantías y la certificación adecuada de seguridad”. Que tanto su diseño como implantación en la empresa respetan la dignidad y el resto de los derechos humanos fundamentales de las personas trabajadoras.
Para ello, CCOO y UGT reclaman establecer mecanismos de participación dentro de las empresas en las que tenga presencia la parte trabajadora (la representación legal de la plantilla) y que vigile el diseño, la implantación y la evaluación de los sistemas de IA que afecten a las relaciones laborales.
Más condiciones al trabajo a tiempo parcial
Los sindicatos recuerdan que el trabajo a tiempo parcial es involuntario en muchos casos y supone una merma de los ingresos de las personas trabajadoras. Y, en especial, de las mujeres, que son las que tienen el 72% de estos contratos en España.
Por ello, CCOO y UGT proponen que en la negociación de los convenios y acuerdos en empresas se tengan en cuenta varias medidas para limitar o condicionar estos contratos, de manera que se evite “la discriminación indirecta por razón de sexo”.
Así, se propone la regulación de una jornada mínima de trabajo diaria y semanal, más transparencia en el pacto de horas complementarias con la empresa, que estas se paguen como horas extraordinarias y consolidar las horas complementarias del año en una ampliación voluntaria del contrato de trabajo a tiempo parcial, entre otras.
Mejorar la salud de la plantilla y foco en el suicidio
Los sindicatos mayoritarios reclaman que la negociación colectiva priorice también mejorar la salud de las plantillas y la prevención de los riesgos a los que se enfrenta, en un contexto de gran aumento de las bajas médicas de los trabajadores. Los líderes sindicales Unai Sordo (CCOO) y Pepe Álvarez (UGT) advirtieron de que no van a entrar en el marco del “absentismo” que denuncian las empresas, pero sí ponen el acento en varias medidas para mejorar la salud de las plantillas.
Por ejemplo, plantean crear la figura del Delegado Sectorial en Prevención de Riesgos Laborales en los convenios colectivos, una figura que consideran clave para evitar los accidentes en las empresas más pequeñas, donde se concentran la mayoría de siniestros y víctimas mortales.
También, un contexto de un gran aumento de las bajas por salud mental y con España como un país a la cabeza en la UE de trabajadores estresados o con depresión por el trabajo, los sindicatos reclaman que las empresas garanticen la prevención de los riesgos psicosociales, y que en esta también contemplen “protocolos contra el suicidio, con líneas de ayuda psicológica inmediata, campañas de sensibilización y procedimientos de seguridad en los casos en los que haya riesgo de suicidio que incluyan el seguimiento de la persona en riesgo”.
Catástrofes climáticas
Los sindicatos también señalan como prioridad que las empresas y los sectores acuerden medidas preventivas y protocolos de actuación ante posibles catástrofes climáticas, cada vez más frecuentes en nuestro país.
Entre ellas, se subrayan los episodios de calor extremo, que provocan cada verano cada vez más muertes y accidentes. “Se deberían establecer lista de tareas en riesgo y regular lugares de descanso como refugio”, proponen los sindicatos.
Delegados de igualdad en las empresas
CCOO y UGT proponen que, además de seguir avanzando en los planes de igualdad en las empresas (obligatorios a partir de 50 trabajadores), “la figura de la delegada o delegado de Igualdad se convierte en un pilar fundamental para garantizar que las políticas de igualdad no solo existan en el papel, sino que se apliquen de manera efectiva en la práctica diaria”.
Así, los sindicatos consideran necesario “crear la figura de la delegada o delegado de igualdad, así como el comité de igualdad en todos los centros de trabajo, que serán los representantes legales de los trabajadores y trabajadoras en materia de igualdad, contra la violencia de género y el acoso discriminatorio”.
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