Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

¿Quién se ha comido a la clase media?

Una imagen del vídeo de presentación de Europesadilla, de Aleix Saló.

Yorokobu

Sergio C. Fanjul —

Europa (y eso que llamamos Occidente en general), de la que tan orgullosos nos sentimos ahora, no siempre fue el centro del universo. Durante miles de años, Europa fue el extrarradio, una zona bárbara alejada de los grandes centros de progreso: civilizaciones como la mesopotámica, la egipcia o la china. Desde ahí parte Aleix Saló, en su nuevo libro 'Europesadilla. Alguien se ha comido a la clase media' para llegar a este extremo del tiempo en que la Europa actual, la Unión Europea, la Eurozona, parecen tener las costuras tirantes y un futuro incierto.

“Creo que era imprescindible poner el asunto en un contexto histórico y plantearse por qué surge la identidad europea, cuál es el rasgo común. En un principio lo importante no era lo que éramos sino lo que no éramos, y antiguamente no éramos musulmanes ni orientales. Empezamos a ser Europa por la religión, aunque ahora esto cree controversia”, explica el autor. “La Unión Europea se concibió de arriba hacia abajo, fue un proyecto ideado por políticos y luego se vendió el espíritu europeo entre la población”.

Después de 'Españistán' y 'Simiocracia','Simiocracia' en este tercer volumen, Saló explica (más que en cómic, en una especie de ensayo ilustrado) los vericuetos de la actualidad, sin perder un ápice de rigor y con una amplia documentación: “La base de los últimos libros es una base de cultura general, de enciclopedia, de ensayos generalistas y también de algunas cosas más concretas. El último está bastante influido por 'Por qué fracasan los países' (Deusto) de Robinson y Acemoglu. Habla de las élites extractivas, un concepto que ya se está volviendo algo mainstream, que explica por qué países que cumplen todas las condiciones para ser solventes entran en depresión debido a círculos de poder herméticos que lo único que buscan es perpetuarse en el poder”.

Además, en 'Europesadilla' utiliza referentes de las películas de terror de los años 60 para hablar de Europa, como ese Frankenstein de la Eurozona, un monstruo desequilibrado de países con economías y políticas económicas diferentes o los vampiros ibéricos que... bueno, se pueden imaginar quiénes son.

“He querido hacer paralelismos con los dramas de algunos países del llamado Tercer Mundo en los 70 y 80 que entraban en espirales de endeudamiento porque tenían élites políticas parasitarias”, explica Saló.

“En España tenemos unas élites que quieren perpetuarse en el poder y colocar a su red de contactos, incluso familiares, en la administración: fíjate, desde el comienzo de la crisis la Administración ha crecido, no por funcionarios, sino porque los políticos han colocado a dedo a sus contactos que no podían sobrevivir en el sector privado”.

Aunque la cosa no se restringe a España, lo cierto es que todo el tinglado europeo se ha montado bastante mal. “No se trata tanto del proyecto sino sobre cómo se ha gestionado”, dice el autor. “La Unión Europea ha permitido un salto adelante inédito, y el PIB en España ha crecido desde los años 60. El problema del euro es que no nos ha permitido maniobrar para salir de la recesión: con él no se pueden aplicar las políticas que los países independientes solían seguir en estos casos, como devaluar la moneda para favorecer las exportaciones, poner en marcha la máquina de imprimir dinero, etc.”.

Dice el principio de Hanlon que no se debe atribuir a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez, y Saló lo utiliza en algún lugar para decir que no está tan claro que la crisis sea un malvado plan para dominar el mundo: “Por supuesto que en algunos casos ha habido maldad, pero pretendía posicionarme frente a la idea de que existe un plan orquestado desde oscuros despachos del poder económico para crear esta situación. Yo creo más en algo así como la teoría del caos, los políticos muchas veces tratan de esconder sus culpas y achacarlo todo a la conocida letanía de que están maniatados ante el poder de los mercados, pero también tienen su responsabilidad”.

Y en España, mucha: “Cualquier sistema, en este caso, el capitalismo, se adapta a las particularidades de cada país. España ha pervertido el capitalismo y el mercado global, y lo ha convertido en una práctica típicamente española, la de los oligopolios, el sistema de privilegios auspiciado por la política. Aquí se premia a los contactos y los privilegios antes que al mérito”.

¿Qué nos depara, pues, el futuro? “Europa es disfuncional, resulta muy torpe a la hora de tomar decisiones. Necesita grandes cambios, no se puede desarrollar a largo plazo. En un mundo ideal, la solución sería la integración completa, más Europa. Pero en el futuro creo que nos toca seguir recorriendo este tortuoso camino”.

Un camino tortuoso en el que se ven algunas luces: “Los escraches son un tema interesante e inédito en España. Después del estallido de la reivindicación del 15M, que no se materializó en unos objetivos, la PAH tiene el mérito de haber conseguido enfocarse en unos objetivos concretos, llevar a cabo un plan definido, tener relevancia en los medios, hacerse entender y tener una figura relevante como la de Ada Colau”.

¿Llegará el estallido social, sea eso lo que sea? “Hay gente que habla de revolución, pero las revoluciones no suelen ocurrir por situaciones de crisis o hambre. Ocurren cuando una clase en ascenso se encuentra con un techo que le impide progresar, como fue el caso de la burguesía en la Revolución Francesa. El caso de España es diferente: aunque pueda haber creciente agitación social, no existe esta clase ascendente, y la mayoría de la población todavía tiene mucho que perder para embarcarse en una aventura como esa”.

Saló (Ripollet, 1983) saltó a la fama con su libro 'Españistán' (una parodia de 'El Señor de los Anillos' en la que un cani en paro trata de deshacerse de su hipoteca) y sobre todo por el vídeo que lo acompañaba y que se hizo viral en la redes sociales. Desde entonces saca un vídeo con cada nuevo libro, pero más que explicar o promocionar la obra, los vídeos tratan temas complementarios.

“Es un formato que he ido puliendo”, dice, “una cosa que no sé si podría llamarse book trailer, porque no destripa el contenido del libro, sino que lo complementa y lo extiende por las redes sociales”.

Lo cierto es que sus libros han hecho que muchos se acerquen a la turbulenta actualidad de una forma en la que no se hubieran acercado: “La actualidad es hoy en día tan densa y acelerada que el problema no es que falte formación sino tiempo para informarse. Por eso yo creo poder ayudar con mis libros no tanto a poner sobre el tablero ideas nuevas sino a hacer una síntesis, una explicación de lo que está pasando, que sea fácil de entender y divertida”. Y lo consigue.

Etiquetas
stats