La seguridad de la discoteca Mítika donde un portero mató a un joven estaba subcontratada a una empresa de “reparación de vehículos”
Una de las derivadas del crimen de la discoteca Mítika, en el que se investiga a un portero del local de ocio nocturno del centro comercial Dendaraba de Vitoria por golpear y matar a un cliente, el joven Kerman Villate, es el expediente administrativo abierto contra la empresa contratada por el establecimiento para los controles de acceso y seguridad, del grupo Le Basque. Ya era conocido que la filial de esta compañía presente en el local (Le Basque Services) no tenía habilitación, como tampoco la tenía el investigado por el homicidio. Pero nuevos datos apuntan ahora a que en la noche de autos, de febrero de 2025, llegó a estar trabajando como “coordinador” de ese operativo una persona ajena a la compañía y que le facturaba desde otra mercantil dedicada al “mantenimiento y reparación de toda clase de vehículos a motor”, según el Registro Mercantil.
La unidad de Seguridad Privada de la Ertzaintza requirió al director de Le Basque -un grupo que tiene otras actividades para eventos, desde seguridad hasta servicio de ambulancias- que aclarara el papel de ese “coordinador”. Y fue ahí cuando, por escrito, la empresa admitió que se operaba mediante una subcontrata. Este material ha sido incorporado hace unos días al sumario judicial del caso, que sigue abierto en el Tribunal de Instancia de Vitoria.
Las conclusiones de la Ertzaintza son claras y señalan que no solamente Le Basque Services no tenía autorización como empresa de seguridad, sino que desde luego tampoco estaba habilitada la compañía del sector automovilístico, llamada Basaldea 84. En todo caso, el propio portero subcontratado asumió, en su declaración, que él tenía la misión de “coordinar” al equipo de control en Mítika y manifestó que trabajaba “para una empresa de seguridad de nombre Le Basque Team” y que “por ser el más veterano” solía actuar como “responsable del dispositivo de seguridad”.
Desde Le Basque explican que son un grupo con diferentes ramas. Indican que la empresa contratada por Mítika era Le Basque Services y que en ningún caso hacían labores de seguridad, sino simplemente de control de accesos. Este tipo de trabajos, según exponen, no precisan de habilitación administrativa especial. Es su principal línea de defensa. Recuerdan las fuentes consultadas que Le Basque sí tiene otra filial de seguridad, llamada Le Basque Security, y que no sería para ellos un problema ofrecer ese servicio en caso de haber sido necesario.
Se da la circunstancia de que, según datos policiales, tanto Le Basque como los dos porteros, el investigado y el “coordinador” de seguridad, tienen abundantes antecedentes por agresiones. En su mayoría son de la propia Mítika, pero hay algunos otros casos en diferentes locales de ocio nocturno de Vitoria. Los precedentes rondan la veintena e incluyen “patadas”, “puñetazos” y otras agresiones. Aquí se pueden leer algunos de ellos.
Según la Ertzaintza, no hay dudas de que Mítika contrató un servicio de “seguridad” con una empresa no autorizada y que, a su vez, subcontrató parte del trabajo a otra mercantil que tampoco lo estaba. Se añade, asimismo, que el personal carecía de las habilitaciones que garanticen en su desempeño “los principios básicos de legalidad, integridad, dignidad” y “correción en el otrato con los ciudadanos”.
Las actuaciones tras el crimen de Mítika siguen dos vías. En la judicial, descartada ya la posibilidad de que el caso sea juzgado como “asesinato” a pesar del empeño de los abogados de la familia de la víctima, se apura la fase de instrucción. Formalmente, el plazo se ha terminado y la segunda responsable de la investigación, la magistrada Marta Escudero, no ha concedido ninguna prórroga adicional. Ahora se están recibiendo documentos ya solicitados previamente.
Por otro lado, en la vía administrativa el Departamento de Seguridad ha propuesto una sanción a la empresa gestora de Mítika (30.000 euros), a Le Basque (40.000 euros) y a cada uno de los porteros presentes en la noche de autos (6.001 euros) por las irregularidades detectadas. El propio consejero, Bingen Zupiria, agradeció la labor de la familia de Villate para destapar las irregularidades en el ocio nocturno. “Nos han hecho ver a todos que, efectivamente, hay una normativa que había que ajustar y endurecer”, señaló en Radio Vitoria. Le Basque, por el contrario, confía aún en que sus alegaciones sean atendidas pero, de lo contrario, adelantan que recurrirán a la vía contencioso-administrativa.
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