Una investigación apunta a que la oculta Biblioteca de Barcarrota era de un hidalgo portugués
El libro 'La biblioteca oculta de Barcarrota y el hidalgo portugués Fernão Brandão', fruto de la investigación llevada a cabo por el profesor Pedro Martín Baños, apunta a que el 'ocultador' de los libros emparedados y hallados hace más de 30 años en una vivienda de esta población pacense, fue este hidalgo portugués, perseguido por la Inquisición en su país.
El libro lo publica la Universidad de Extremadura, a partir de una investigación financiada con dos proyectos de investigación del Ministerio de Ciencia, innovación y Universidades, con sede en el Seminario de Estudios sobre el Renacimiento de la Universidad Autónoma de Barcelona.
El trabajo estudia la conocida 'Biblioteca oculta de Barcarrota' un conjunto de libros de gran valor histórico y literario (10 volúmenes y un manuscrito) encontrados en 1992 ocultos tras una pared en una casa, que datan del siglo XVI y eran considerados heterodoxos, prohibidos y mágicos.
La UEX destaca que junto a esos libros se halló también una “hermosa y rarísima” nómina-amuleto de papel, que llevaba inscrita una dedicatoria con un nombre, un lugar y una fecha: Fernão Brandão, de Évora; Roma, 23 de abril de 1551.
La hipótesis defendida en este trabajo es que el ocultador de los libros emparedados fue el hidalgo portugués Fernão Brandão, perseguido por la Inquisición en su país, que debió de pasar primero algún tiempo en Roma y recaló luego en Barcarrota.
Esta obra de investigación ofrece además una descripción bibliográfica de la Biblioteca de Barcarrota, pero sobre todo una exploración detallada de las diversas facetas de su heterodoxia múltiple y diversa de todos los volúmenes, incluido también el amuleto y que resultaron comprometedores para su dueño.
El autor de este libro ha pretendido probar que el emparedamiento no fue un acto apresurado ni arbitrario y que en cada pieza pueden advertirse una o varias razones concretas que la convertían en sospechosa.
Destaca que todo responde a una coyuntura histórica muy específica, entre finales de 1559 y principios de 1560, tras la publicación del índice de libros prohibidos del inquisidor Valdés.
Por ello, incide en que se presenta “como un inmejorable estudio que ayuda a entender en profundidad el impacto de la censura inquisitorial en la segunda mitad del siglo XVI”.
La conocida como Biblioteca de Barcarrota fue hallada en 1992, emparedada durante la reforma de una vivienda en esta localidad pacense.
El conjunto, dado a conocer públicamente en 1995 tras su adquisición por la Junta de Extremadura, está compuesto por diez libros y un manuscrito del siglo XVI, entre ellos una edición del 'Lazarillo de Tormes' impresa en 1554.
Las obras, fechadas entre 1525 y 1554, incluyen textos en castellano, italiano, portugués, latín, griego, hebreo y francés, muchos de ellos prohibidos en los índices inquisitoriales.
Entre los títulos figura 'Precationes Biblicae', impreso en Lyon en 1528, un compendio de plegarias y oraciones bíblicas publicado recientemente en edición facsímil.
Hasta la fecha, ocho de los volúmenes han sido editados en este formato.
0