Gallardo no tomará posesión como diputado extremeño y dejará de estar aforado en el caso del hermano de Sánchez
El exlíder del PSOE en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, ha anunciado por sorpresa su decisión de no tomar el acta en la Asamblea regional para “preservar la dignidad y recuperar la serenidad”. Lo ha hecho público en su perfil de la red social X donde ha colgado un comunicado. Gallardo fue candidato en las pasadas elecciones autonómicas del 21 de diciembre, en las que el PSOE sacó el peor resultado de su historia.
Tras aquel batacazo electoral, Gallardo presentó su dimisión como secretario general del partido en Extremadura. Su renuncia ahora al acta de diputado supone que perderá al condición de aforado.
Gallardo está imputado en el caso de la supuesta contratación irregular de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, en la Diputación de Badajoz, de la que Gallardo fue presidente. El juicio está previsto que se celebre entre el 28 de mayo y el 4 de junio en la Audiencia Provincial pacense.
En concreto, está acusado de prevaricación y tráfico de influencias y junto a él se sentarán en el banquillo David Sánchez y nueve personas, principalmente cargos vinculados al PSOE, que participaron en la contratación del músico en 2017.
El pseudosindicato Manos Limpias ha liderado la acusación popular, que pide tres años de cárcel para el exlíder socialista y el hermano de Pedro Sánchez. Durante la instrucción, formaron también parte de la acusación Hazte Oír, Abogados Cristianos, Liberum, Vox y el PP. Ahora, la Audiencia Provincial de Badajoz ha acordado desunir la hasta ahora acusación popular, como habían solicitado los letrados de las distintas asociaciones y formaciones políticas, porque considera que la necesidad de garantizar el buen orden del proceso y de evitar dilaciones indebidas “ya no constituye un interés de primer orden” y no existe escollo jurídico alguno para ejercitar la labor de las acusaciones de forma individualizada.
Por su parte, la Fiscalía y las defensas en el proceso de David Sánchez reclaman la absolución.
Miguel Ángel Gallardo ha comunicado su renuncia este miércoles a la comisión gestora del PSOE de Extremadura, constituida tras su dimisión, y en las redes sociales ha asegurado: “Ha sido un honor servir y compartir tantos años de compromiso, esfuerzo y aprendizaje junto a tantas personas maravillosas. Pero hoy doy un paso al lado para preservar mi dignidad y recuperar la serenidad que me permita seguir adelante con la conciencia tranquila”.
El exlíder socialista ha explicado en el comunicado que su decisión no es “fruto de un arrebato ni de una circunstancia puntual”, pero lo cierto es que su cambio de opinión ha sido una sopresa. El pasado 22 de diciembre, cuando anunció su dimisión como secretario general del PSOE tras perder 108.000 votos y obtener 18 diputados (diez menos) defendió su intención de recoger su acta como diputado porque “otra cosa sería traicionar la confianza de las 136.000 personas que nos votaron porque les dije que trabajaría desde el Gobierno o desde la oposición”, dijo. Ahora, “tras un tiempo de reflexión”, asegura que su decisión es la “correcta en este momento”.
Además, niega de forma explícita que su intención haya sido nunca utilizar el cargo público para obtener un “aforamiento” o cualquier tipo de “privilegio” jurídico ante el juicio que tiene pendiente. “Con esta decisión quiero acallar definitivamente los bulos y desinformaciones que me situaban en el Senado y cortar de raíz los rumores sobre un supuesto aforamiento buscado o deseado por mi parte”, recoge el texto publicado en las redes sociales. Gallardo pide ahora “celeridad judicial” y manifista su “confianza” en la justicia.
El comunicado concluye asegurando que no es adiós definitivo de la política activa, sino “un punto y aparte”: “Siempre he estado a disposición de mi partido y siempre podrá contar conmigo”.
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