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Reconstrucción del bombardeo de una escuela en Irán, la peor masacre en la ofensiva de EEUU e Israel

Una mujer muestra durante el funeral un retrato de dos de las niñas fallecidas en el bombardeo de la escuela de Minab, en Irán.

Tess McClure / Deepa Parent

4 de marzo de 2026 17:59 h

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Por encima de los murales en tonos pastel, decorados con imágenes de árboles, pinceles, lápices de colores y microscopios, se alza una columna de humo negro. Las ventanas de la escuela han estallado por la onda expansiva; los cristales cubren el suelo y las cortinas, desgarradas, cuelgan de los marcos como banderas rotas.

Junto a una pared quemada yacen esparcidos los restos de un patio de recreo: un tobogán de plástico rojo, un montón de sillas infantiles. Sobre una estantería volcada, un par de sandalias de plástico rosa, cuidadosamente colocadas, ahora cubiertas por el polvo de la explosión.

El misil impactó en plena sesión matutina. En Irán, la semana escolar transcurre de sábado a jueves, de modo que cuando los bombardeos estadounidenses e israelíes comenzaron hacia las 10 horas del sábado, las clases ya habían empezado. Entre las 10:00 y las 10:45, un proyectil alcanzó de lleno la escuela Shajareh Tayyebeh, en Minab, al sur del país: el edificio de hormigón quedó reducido a escombros y decenas de niñas de entre siete y 12 años murieron bajo los restos del derrumbe.

Las imágenes, difundidas por la oficina de prensa exterior de Irán, muestran la destrucción en el interior de la escuela de niñas.

Las fotografías y los vídeos verificados del lugar, que The Guardian ha decidido no publicar por la crudeza de su contenido, muestran los cuerpos de las niñas parcialmente sepultados entre los escombros. En uno de los videos se ve cómo rescatan de entre las ruinas el brazo amputado de una niña muy pequeña.

Entre los restos aparecen mochilas de colores, manchadas de sangre y cubiertas de polvo de hormigón. Una niña viste un vestido verde con parches de cuadros vichy en los bolsillos y el cuello; su figura queda parcialmente oculta bajo una bolsa negra para cadáveres. Se escuchan gritos de fondo.

Un hombre, descompuesto por la angustia, permanece de pie entre las ruinas de la escuela. Agita libros de texto y cuadernos de ejercicios mientras, a su alrededor, los equipos de rescate remueven los escombros con las manos como única herramienta.

“Estos son los libros de las niñas que están bajo estas ruinas”, grita. “Se puede ver su sangre en las páginas. Son civiles, no militares. Esto era una escuela. Habían venido a aprender”, recrimina.

Hasta 168 personas murieron en el ataque y 95 resultaron heridas, según los medios estatales iraníes, cifras que The Guardian no ha podido verificar de forma independiente.

El periodismo independiente está severamente restringido en Irán y buena parte del país continúa afectada por apagones de internet. Ante estas limitaciones, el diario ha recurrido a vídeos verificados, imágenes geolocalizadas, fotografías por satélite y entrevistas para reconstruir con mayor detalle el bombardeo de la escuela de niñas de Minab. Se trata del episodio con mayor número de víctimas mortales desde el inicio de la ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel. La Unesco ha señalado que representa “una grave violación de la protección que el derecho internacional humanitario otorga a las escuelas”.

Imagen distribuida por la oficina de prensa extranjera de Irán del entierro de las niñas asesinadas.

The Guardian ha cotejado vídeos del lugar con imágenes de satélite para confirmar la ubicación de la escuela primaria. La escuela Shajareh Tayyebeh estaba situada junto a un conjunto de edificios que forman los cuarteles y edificios de apoyo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) local. El complejo situado junto a la escuela incluye una clínica médica y una farmacia, que tiene un letrero con el logotipo del IRGC y en el que se lee “Comando Médico de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica”.

También hay lo que parece ser un gimnasio o sala de conciertos, que lleva la inscripción “Complejo Cultural Seyyed al-Shohada de la Guardia Revolucionaria”. La ubicación de la escuela ha sido verificada asimismo por investigadores de Osint (inteligencia de fuentes abiertas), la red estudiantil iraní y el servicio independiente de verificación en farsi Factnameh.

Teherán

N

100 m

Minab

Escuela

atacada

Farmacia y clínica

del mando naval de la

Guardia Revolucionaria

Complejo cultural

de la Guardia

Revolucionaria

de Irán

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Revolucionaria

Complejo cultural

de la Guardia

Revolucionaria

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Sin embargo, no hay indicios de que la escuela fuese un edificio de uso militar: el edificio de aulas y el patio están separados del resto del recinto de la Guardia Revolucionaria y en algunas imágenes de satélite se pueden ver los coloridos murales de sus paredes.

Según ha explicado a The Guardian Shiva Amelirad, representante en Canadá del Consejo Coordinador de Asociaciones Sindicales de Docentes Iraníes, una red de sindicatos de docentes de Irán, la escuela no estaba reservada exclusivamente a las hijas de familias militares. También matriculaba a muchas niñas de la comunidad local, en particular a aquellas que no podían pagar las tasas de las escuelas privadas. Amelirad señala que como la matrícula era más baja que en muchos otros centros privados, y debido a la elevada masificación de las escuelas públicas, muchas familias corrientes se habían visto obligadas a matricular a sus hijas en este centro.

Los primeros vídeos grabados tras el bombardeo muestran una densa columna de humo elevándose desde al menos uno de los edificios cercanos.

Estos son los libros de las niñas que están bajo estas ruinas. Se puede ver su sangre en las páginas. Son civiles, no militares. Esto era una escuela. Habían venido a aprender

Testigo

La ubicación de la escuela, el humo cercano y el momento del bombardeo —en la primera ronda de ataques de las fuerzas estadounidenses e israelíes— dan credibilidad a la afirmación de que la escuela fue alcanzada como parte de una serie de ataques de Estados Unidos e Israel sobre el complejo de la Guardia Revolucionaria o sus alrededores. El Ejército estadounidense ha afirmado que está “investigando” el bombardeo.

El capitán Tim Hawkins, portavoz del Mando Central de Estados Unidos, ha señalado que Estados Unidos es “consciente de los informes sobre daños a civiles como consecuencia de las operaciones militares en curso. Nos tomamos estos informes muy en serio y los estamos investigando”. Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha indicado que el Departamento de Guerra “investigará si se tratara de un ataque de EEUU” y ha asegurado que Estados Unidos “no atacaría deliberadamente una escuela”.

Imagen del lugar del bombardeo el 28 de febrero del colegio femeniino de Minab, al sur de irán.

Las autoridades iraníes comenzaron a ordenar el cierre de las escuelas poco después de que comenzara el ataque estadounidense-israelí a las 9.40 de la mañana. No está claro si la bomba alcanzó la escuela antes de que llegaran esas advertencias a Minab, o justo después, sin que los padres tuvieran tiempo de reaccionar. Amelirad, del Consejo de Docentes, dice que les habían informado de que “el tiempo transcurrido entre el anuncio del cierre de la escuela y el momento de la explosión fue muy breve”, por lo que “las familias aún no habían llegado a recoger a sus hijas”.

Aún no está claro cuántos de los fallecidos eran profesores o personal escolar, aunque Isna (la agencia de noticias estudiantil iraní afiliada al Estado) ha informado de que el director de la escuela se encontraba entre los fallecidos. Según la organización de derechos humanos Hengaw, la sesión matutina de la escuela solía contar con 170 niñas. Un funcionario local dijo a AP que entre las víctimas del ataque del sábado había estudiantes, padres y personal escolar.

Amelirad ha explicado a The Guardian que el número de muertos desbordó la morgue local y ha afirmado que “debido a la capacidad limitada de la morgue del hospital se han utilizado vehículos refrigerados para almacenar los cadáveres de las víctimas”.

Captura del video de los momentos posteriores al bombardeo en la ciudad de Minab (Irán).

La desinformación en Internet comenzó poco después del ataque. Algunas cuentas de redes sociales afirmaron que las imágenes de la escuela eran antiguas y habían sido grabadas en Pakistán, una afirmación que ha sido desmentida. Varias cuentas de X también difundieron afirmaciones virales de que la escuela había sido alcanzada por un misil de la Guardia Revolucionaria que falló, pero las fotografías del fallo que presentan como prueba fueron tomadas a unos 1.600 km de Minab, en la ciudad de Zanjan.

La guerra liderada por Estados Unidos contra Irán ya ha causado un elevado número de víctimas civiles. Medios locales elevan la cifra a 1.045 personas asesinadas en los cinco primeros días de guerra.

La Unesco ha pedido a todas las partes en un comunicado que protejan las escuelas, los estudiantes y los profesores. “La muerte de alumnos en un lugar dedicado a la enseñanza representa una grave violación de la protección que el derecho internacional humanitario otorga a las escuelas. Los ataques contra centros educativos ponen en riesgo a estudiantes y docentes y debilitan el derecho a la educación”, censura.

Para Minab, una ciudad relativamente pequeña junto al mar de Omán, cuya economía depende sobre todo de la agricultura —en particular del cultivo de dátiles y cítricos—, la pérdida de más de un centenar de niñas es un golpe devastador. “Entre las víctimas había niñas de [muchas] familias diferentes”, explica Amelirad: “Y en algunos casos, más de una niña de una misma familia”.

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