La segunda universidad privada de Extremadura fractura al CES: oposición frontal de sindicatos, jóvenes y universidad pública
La oferta universitaria en Extremadura es aún pública en su totalidad, pero eso va a cambiar muy pronto. PP y Vox aprobaron el pasado octubre la puesta en marcha de Uninde, que ultima su desembarco en Badajoz, y al mismo tiempo, se encuentran en tramitación otros tres centros privados en la región. El más adelantado es el proyecto del Grupo Plantea, denominado Universidad Abierta de Extremadura-ONEX, con una oferta de grados y másteres 100% online.
En septiembre recibió luz verde de la Conferencia General de Política Universitaria, aunque de forma condicionada, y esta semana superará un trámite más cuando se haga oficial el dictamen del Consejo Económico y Social (CES) de Extremadura, que se ha aprobado en pleno por un solo voto.
Según ha podido saber elDiario.es Extremadura, el posicionamiento del CES es “duro” ante la llegada de otra universidad privada a la comunidad, pero no con la suficiente contundencia que seis integrantes del pleno han considerado necesaria debido a la calidad del proyecto, su “poco” valor añadido y la “competencia” que supondrá para la Universidad de Extremadura. Todos ellos van a incorporar un voto particular al dictamen, por lo que hasta finales de semana no se dará traslado a la Consejería de Educación para que continúe la tramitación. Hay que tener en cuenta que este informe es preceptivo pero no tiene carácter vinculante, a pesar de que refleja la opinión de los agentes sociales y económicos de la comunidad.
Expendeduría de títulos
En concreto, son UGT, CCOO, la Universidad de Extremadura, el Consejo de la Juventud de Extremadura, el Tercer Sector y el representante de la economía social los integrantes que han anunciado un voto particular al dictamen.
UGT ya ha registrado su voto contrario al proyecto del grupo Planeta, que cuenta con Segundo Píriz, que fue rector de la Universidad de Extremadura durante dos legislaturas. A juicio de UGT, este tipo de macroproyectos no persiguen el interés general de la región, sino “un beneficio particular” amparándose bajo el prestigioso marchamo de la palabra “universidad”. Además, al ser formación 100% digital, el sindicato considera que no tendrá un impacto real en la fijación de la población ni contribuirá a crear un ecosistema investigador extremeño, funcionando más como “expendedurías de títulos” de carácter global que como motores de desarrollo regional.
UGT ha valorado que iniciativas como la Universidad Abierta “transforman un derecho fundamental en un negocio, favorecen la segregación social, debilitan el sistema universitario público y no aportan una innovación real a la oferta educativa de la región”. Por ello, ha reclamado una Ley de Universidades de Extremadura, “que establezca condiciones mínimas de calidad, exigencias claras y garantías suficientes para impedir una competencia desleal en perjuicio de la Universidad Pública”.
“A la Universidad Abierta le sobra el complemento de Extremadura, pues se trata de un proyecto ajeno a la región y a su futuro”, han afirmado desde UGT.
Un peligro para la educación pública
Para CCOO, el dictamen del Consejo Económico y Social “no deja totalmente establecido que el interés general de Extremadura exige priorizar el fortalecimiento del sistema universitario público y evitar decisiones que puedan incrementar la competencia por un alumnado cada vez más reducido”. Por ello, propone que la política universitaria de la Junta se oriente “a consolidar y poner en valor la Universidad de Extremadura como instrumento esencial para el progreso económico, la cohesión territorial y la igualdad de oportunidades de la ciudadanía extremeña”.
Este sindicato considera que no hay una “oportunidad real” para la implantación de una institución universitaria de carácter privado en Extremadura. “La documentación incorporada al expediente no acredita la existencia de una demanda social en Extremadura que justifique la creación de una nueva universidad privada”. De hecho, CCOO ha desvelado que el dictamen de CES pone de manifiesto que el informe de necesidad y oportunidad “no realiza un análisis riguroso de las necesidades formativas de la comunidad autónoma ni identifica las carencias del actual sistema universitario que esta universidad venga a resolver”.
La Universidad de Extremadura también ha mostrado su preocupación por el “escaso” impacto territorial de un modelo que va a ser íntegramente virtual, y, en este sentido, CCOO cree que no va a generar empleo estable ni cualificado de forma significativa. Además, denuncia que la expansión continuada de universidades privadas en España coincide con un progresivo debilitamiento financiero del sistema universitario público. Antes de favorecer la incorporación de nuevas universidades privadas, la administración debería garantizar una financiación suficiente, estable y previsible para la universidad pública, reforzando su capacidad docente, investigadora y de transferencia del conocimiento.
Titulaciones que ya existen
El Consejo de la Juventud de Extremadura (CJEx), el máximo órgano de representación de los jóvenes extremeños, también ha rechazado el dictamen y ha registrado ya su voto particular. Su presidenta, Lidia Solana, ha remarcado que la posición del CJEx es “clara y firme” en defensa de una universidad pública “accesible, inclusiva y de calidad” y, sin embargo, la oferta de Planeta “coincide con titulaciones que ya existen en nuestro sistema público”.
Solana también ha explicado las dudas del Consejo de la Juventud sobre la necesidad de esta nueva universidad 100% online, que, además, no acredita que su oferta académica “responda a las necesidades formativas del tejido empresarial”. Además, “las prácticas se harán fuera de Extremadura, con lo que se favorece la fuga de talento”, ha destacado.
Ahora el proyecto debe pasar por el Consejo de Estado y volver a la Junta de Extremadura, para que el Gobierno regional lo remita a la Asamblea, que será la que tenga la última palabra. Además de Uninde y la Universidad Abierta de Extremadura, esperan su turno para desembarcar en la comunidad la Universidad Europea de Extremadura, de la Iniciativa Educativa Extremadura, y la Universidad CEU Núñez de Balboa, promovida por la Fundación Universitaria San Pablo CEU.
La aprobación de Uninde, el primero proyecto privado en la comunidad, estuvo rodeada de polémica porque la Junta de Extremadura se empeñó en llevar el proyecto a la Asamblea poco antes del adelanto electoral ordenado por María Guardiola, sin haber completado la tramitación e incluso con un informe negativo de sus servicios jurídicos. El Ejecutivo regional no informó de los últimos consejos de gobierno en los que se trató la iniciativa, incluyendo uno que fue extraordinario y, además, se elevó al Parlamento por lectura única, es decir, sin dar la posibilidad a los grupos políticos de debatir sobre este centro universitario privado, ni presentar enmiendas ni escuchar la opinión y propuestas de la sociedad civil y especialistas en la comisión parlamentaria.
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