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Prohibido fotografiar sin permiso el “lado oscuro” de Mosul tras la expulsión de ISIS

Dos de los periodistas detenidos este martes cuando informaban desde la ciudad antigua de Mosul.

Javier Biosca Azcoiti

Aún hay cráneos, restos de cadáveres e incluso artefactos explosivos camuflados entre los escombros de las construcciones de la ciudad antigua de Mosul que no resistieron la batalla contra ISIS. Un año y medio después de que la ciudad expulsase a los terroristas, la reconstrucción es lenta, las ruinas siguen en su sitio, los servicios no llegan y la población vive en la pobreza. El gobernador de la provincia, Noufal al Akub, no quiere que nada de esto se sepa y ha impuesto un sistema de permisos que prohíbe entrar en la ciudad antigua a cualquier periodista y fotógrafo sin autorización.

El lunes, Akub se reunió con varios periodistas para anunciar el nuevo sistema. “Los medios deben ser parciales y rigurosos”, señaló. “La medida no pretende limitar o abusar de los medios, está dirigido a aquellos que solo se centran en el lado oscuro con falta de profesionalidad y que transmiten una imagen negativa de Mosul. Se centra en aquellos que incitan contra el gobierno local”, añadió. El gobernador informó también que las restricciones se aplican sobre organizaciones internacionales que operan en la ciudad para evitar el robo de “patrimonio cultural y el sabotaje”.

Un día después, la policía ya había detenido a tres periodistas de la cadena de televisión iraquí Al Mawsleya. “El jefe de policía ha pedido a los periodistas firmar un compromiso de no grabar de nuevo en la ciudad antigua de Mosul a cambio de su liberación”, informó la cadena de televisión en redes sociales. Los periodistas fueron puestos en libertad horas después, según informó Mosul Eye, pero el incidente refleja la difícil situación en la primera ciudad que cayó bajo el control de los terroristas en 2014.

“¿Acaso es un crimen para el gobernador mostrar el sufrimiento de la ciudad antigua de Mosul y hacer oír las voces de su gente?”, denunció la cadena. “Esto es una muestra de la inestabilidad y el desastre que hay en Mosul”.

La medida del gobernador y la detención de los periodistas se produce tan solo unos días después de la invitación del Parlamento nacional a un residente de la ciudad para informar a los representantes políticos sobre la situación en Mosul. Temblando de nervios y lágrimas y vestido de chándal, Ahmad Ibrahim Muhammad hizo un llamamiento a la sociedad. “Mosul está herida y su herida es muy profunda”, lamentó. “Que vengan y lo vean, que fotografíen los servicios inútiles y que vengan las organizaciones a grabar lo que está ocurriendo”. El gobernador Akub parece que captó el mensaje, pero no precisamente para cumplirlo.

“El que tiene construye y el que no tiene vive de la ayuda. La gente nos ayuda con la comida”, contó Ahmad Ibrahim ante los diputados. Ibrahim trabajaba como carpintero en el negocio de otra persona, pero tras su llegada, ISIS se llevó todos los materiales y la maquinaria porque el dueño era cristiano.

“Un tercera parte de nuestra producción es de y sobre la ciudad vieja porque eso es lo que la audiencia quiere escuchar. No me puedo arriesgar a que detengan a mis empleados”, denunció en Twitter Rasha al Aqeedi, editora del medio Irfaa Sawtak (levanta la voz). “Lo que diferencia a Irfaa Sawtak de sus competidores es que comparte lo bueno y lo malo. Hay huérfanos viviendo en casas en ruinas en la ciudad antigua con un clima helador. No me importan los restaurantes Burger Joints de los barrios lujosos de Bagdad”.

Ali al Baroodi, residente en Mosul, sostiene que el veto a los periodistas no es “nada nuevo”. “Yo sigo recibiendo preguntas en los puestos de control cada vez que voy. En los controles siempre piden permiso para hacer fotos y vídeos. El gobernador quiere esconder la corrupción y su fracaso. Los proyectos van muy despacio y la sanidad está en una situación vergonzosa”, explica.

Sin embargo, un fotógrafo de la ciudad que prefiere mantenerse en el anonimato por seguridad defiende la polémica medida: “Hay algunas personas y medios que muestran una mala imagen de Mosul. Tenemos que controlar los medios. Vivimos en un país en reconstrucción. El Gobierno tiene que conocer muy bien a la gente y a los medios que entran en la ciudad antigua”.

“Familias que volvieron hace poco se vuelven a ir”

Mosul Eye, el blog iniciado por Omar Mohamed para relatar día a día la ocupación de ISIS en la ciudad desde el año 2014, también ha denunciado lo ocurrido con los periodistas: “Lo que este gobernador está haciendo realmente es exactamente el mismo tipo de ataque que sufrió Mosul antes de la llegada de ISIS. Está desilusionando a la población, especialmente a los jóvenes. La gente está cada vez más abatida. Familias que volvieron hace poco a Mosul se han vuelto a ir. Los empresarios también han empezado a salir de la ciudad”.

Omar Mohamed permaneció en Mosul bajo el control de ISIS escondido bajo una identidad falsa hasta diciembre de 2015 porque cuenta que estaban muy cerca de identificarle. “Si ISIS descubría la identidad de Mosul Eye, no solo me matarían a mí. No quería que matasen a mi familia por mi culpa. Yo sabía desde el principio a lo que me exponía haciendo esto y estaba dispuesto a aceptar la muerte, pero no que le pasase algo a mi familia”, contó Omar Mohamed en una entrevista con eldiario.es.

“La sensación general entre la población de Mosul es que están siendo castigados de forma colectiva”, ha afirmado Mosul Eye en Twitter. “Hemos recibido informaciones sobre grupos afiliados de ISIS intentando crear caos en la ciudad antigua”, ha añadido.

600 dólares por tonelada de chatarra

“El gobernador está jugando al mismo juego que jugó ISIS antes de la caída de la ciudad. Nadie en la ciudad puede construir, abrir o crear negocios sin pagarle a él y a sus afiliados”, denuncia Mosul Eye. “Está controlando la venta de chatarra de los edificios destruidos. La mayoría de las empresas que compran la chatarra son de Kurdistán. 630 dólares por tonelada de chatarra de acero en buen estado y 210 dólares si es salvable. Hablamos de más de 10 millones de toneladas de escombros, según estimaciones de la ONU”.

Aqeedi denuncia también que el gobernador está beneficiándose de la ayuda internacional a la reconstrucción: “Las burocracias fracasadas de las organizaciones humanitarias como la ONU han fortalecido a Akub y sumado millones de dólares a sus bolsillos. Todos los proyectos pasan por su entorno”.

“¿Debe caer Mosul otra vez en manos de la insurgencia para que nos demos cuenta?”, señala Aqeedi denunciando el olvido y la oscuridad informativa que sufre la ciudad un año y medio después de derrotar a los terroristas.

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