El hijo de la periodista Daphne Caruana, tras la absolución del acusado de su asesinato: “Malta es un Estado mafioso”
En cuestión de un mes se cumplen nueve años del asesinato de la periodista Daphne Caruana Galizia. Este caso sacudió la historia reciente de Malta y, para muchos, estos últimos días el país ha vuelto a la casilla de salida tras la absolución del acusado de ordenar su asesinato, el magnate Yorgen Fenech. Tras 55 días de un juicio que centró la atención del país, y pese a la multitud de elementos presentados que apuntaban a lo que para muchos observadores era su clara culpabilidad, este multimillonario maltés salió por las puertas de los juzgados de La Valletta sin cargos y en libertad el pasado 2 de septiembre. Todo ello, ante la consternación de los familiares de la reportera asesinada y de gran parte de la opinión pública maltesa, que vieron con estupor cómo el jurado popular se decantó por la absolución de Fenech por ocho votos a favor y sólo uno en contra.
La situación desató un nuevo terremoto político, y casi una década después del ataque bomba que hizo estallar el coche de la periodista el 16 de octubre de 2017, la Justicia sigue sin ser capaz de dictaminar quién fue el autor intelectual del atentado de la periodista para emitir una condena definitoria. Ahora, la Fiscalía General busca presentar un recurso para anular el fallo y pedir la repetición del juicio, una posición que apoya la familia de la reportera y su hijo Matthew Caruana Galizia, la primera persona que llegó a la escena del crimen cuando el coche de su madre explotó, y una de las voces que se movilizó de forma más activa estos años para pedir que se hiciera justicia y se persiguiera hasta el último responsable de orquestar el asesinato de su progenitora.
El malestar se elevó unos días después de la absolución, cuando el diario Times of Malta publicó más de tres horas de grabaciones de los interrogatorios policiales a Fenech en 2019, reproducidas también en el juicio. En estas, el magnate afirmó que dio luz verde al plan de asesinato a la periodista, un complot que intentó parar al cabo de tres días. Sus revelaciones muestran su implicación directa, creen observadores y críticos, lo que hace más incomprensible la absolución del jurado, que no dijo por qué tomó tal decisión al no estar obligado a ello.
Según Matthew Caruana, otro elemento que prueba la responsabilidad de Fenech fue que él mismo solicitó el indulto presidencial tras su arresto en 2019. “Lo pidió tres veces”, una información que es pública, destaca. Para Corinne Vella, hermana de Daphne Caruana, la culpabilidad del magnate es clara: “Daphne fue asesinada en un clima de impunidad vigente. Si el recurso de la Fiscalía prospera, reavivará la esperanza de acabar con la impunidad de su asesinato”, concluye Vella, expectante ante la apelación para reabrir el proceso judicial.
El veredicto, “un fracaso deliberado”
“Este fallo es pura maldad. El jurado vio las pruebas, escuchó la confesión de Fenech sobre su complicidad y aun así no lo condenó. Fue un fracaso deliberado”, dice el hijo de la reportera en una entrevista con elDiario.es, mientras espera que se consiga repetir el juicio como única vía para lograr justicia para su madre.
Con este juicio estaba en juego el futuro del país. En los últimos años rescatamos a nuestra nación del abismo en que cayó. Hubo reformas y se logró que el Estado asumiera responsabilidad para enjuiciar los responsables del asesinato de mi madre. Fue un gran logro, pero este fallo volvió a hundir a Malta en el vacío
Aún en shock por el fallo reciente, y tras estar todo el verano asistiendo día tras día al proceso judicial contra Fenech, Matthew Caruana sigue trabajando para que el caso no quede en un callejón sin salida. En los últimos años, se condenó a tres sicarios que perpetraron el asesinato, y a dos proveedores de la bomba del atentado. Ya este verano, cuando la familia veía cerca la posibilidad de condenar a Fenech como la persona que ordenó el crimen en un juicio que esperaba de hace años, la absolución sorpresiva del jurado popular fue un revés inesperado.
“Cuando asesinaron a mi madre, Malta era un Estado mafioso. Tras pasar una década, incluso después de varias oportunidades de cambiar, sigue siéndolo. Un Estado creado para garantizar impunidad a los asesinos no tiene otra definición”, alega Matthew Caruana. “La defensa hizo todo lo posible para manipular al jurado y garantizar un juicio injusto”, remarca el hijo de la reportera sobre este órgano formado por nueve integrantes, todos ciudadanos comunes elegidos por sorteo, quiénes tuvieron la última palabra para determinar la absolución como parte de un modelo propio del sistema maltés usado para delitos graves en el Tribunal de lo Penal.
Una pesadilla que no acaba
Desde el asesinato de su madre, la vida de Matthew cambió para siempre. “Me despierto cada día en una pesadilla, y cada día espero que se acabe. Siempre fui una persona reservada, sólo asumí un papel público por mi madre. Quiero justicia para volver a mi vida de antes”, remarca el mayor de los tres hijos de la periodista.
Para él, el proceso judicial de este verano, conocido como El juicio del siglo, “fue una experiencia horrible de principio a fin”, no solo por el resultado final, sino por toda la revisión de los hechos en torno al crimen que le llevó “a revivir el trauma” en los 55 días de audiencias, donde compareció a su vez como testigo clave del caso.
“Con este juicio estaba en juego el futuro del país. En los últimos años, rescatamos a nuestra nación del abismo en que cayó. Hubo reformas y se logró que el Estado asumiera responsabilidad para enjuiciar los responsables del asesinato de mi madre. Fue un gran logro, pero este fallo volvió a hundir a Malta en el vacío”, lamenta el hijo de la reportera, nacida en 1964 y asesinada a los 53 años. Ahora, los ojos de la familia están puestos en los próximos pasos de la Fiscalía General. “Esperamos que el recurso del fiscal lleve a un nuevo juicio, aunque queda mucho por arreglar en el sistema judicial. Está totalmente destrozado y es ineficaz”, lamenta Caruana.
Pese a las numerosas pruebas, Fenech no sólo fue declarado inocente de ser el autor intelectual del asesinato, sino que ni siquiera fue declarado culpable de complicidad en el complot de asesinato
Él lleva años de lucha para esclarecer quién tuvo responsabilidades en el ataque a su madre. También hizo una larga defensa de la libertad de prensa en el país y presionó para que hubiera una investigación que en 2021 culpabilizó al Estado maltés por no prevenir la muerte de la reportera, al concluir que en Malta había “un ambiente de impunidad” que llevó al “colapso del Estado de derecho”. Tras procesos previos como la condena de los sicarios, se esperaba que este fuera el último paso contra el principal acusado de perpetrar el crimen, pero la absolución lo ha cambiado todo: “Es como si se volviera al punto de partida”, denuncia su hijo.
“Si no se hace justicia en este caso, será muy difícil que la haya en otros”, dice, indicando cómo el precedente de esta absolución puede llevar a otros reporteros a ser más vulnerables en Malta. En un país acechado por múltiples tramas de corrupción estos últimos años, sus periodistas navegan a menudo por aguas pantanosas.
Otra señal peligrosa para el periodismo
La absolución a Fenech “supone un duro golpe no sólo para la familia de la víctima, sino también para grupos de periodistas, ONG de libertad de prensa y activistas anticorrupción, quiénes consideran este caso como decisivo en la lucha para defender la libertad de prensa y la Justicia en Europa y el resto del mundo”, alertaron la Federación Internacional de Periodistas (IFJ) y la Federación Europea de Periodistas (EFJ) en un comunicado. “La sentencia equivale a denegar justicia no sólo a la familia de Daphne, sino también a cientos de miles de periodistas de todo el mundo que sufren las consecuencias de la impunidad generalizada”.
Tras la absolución, el ambiente en Malta se tensionó. “Hay rabia y confusión, pero también resignación, como si ya se esperara que esto pudiera pasar. No creía que Fenech pudiera salir libre, pero en Malta todo el mundo se conoce. En mi opinión, los miembros del jurado fueron corruptos o tuvieron miedo de represalias”, comenta a elDiario.es Nick, un ciudadano maltés de mediana de edad que prefiere que no se publique su identidad real.
El primer ministro maltés, el laborista Robert Abela, quedó “atónito” tras conocer el veredicto, cancelando su asistencia a la inauguración de un hotel en la turística isla para reunirse de urgencia con sus asesores, ya que nunca imaginó la situación en la que se encuentra Malta, relató el diario local Malta Today.
El exjefe de Gobierno Joseph Muscat, también del Partido Laborista, se expresó abiertamente en esta línea el martes. Aseguró estar “perplejo” por el veredicto, e instó a realizar investigaciones inmediatas si deben hacerse. Muscat, quién era primer ministro cuando la reportera fue asesinada, dimitió en 2020 por los lazos con el complot de asesinato de su jefe de gabinete, Keith Schembri. En el juicio, la defensa de Fenech acusó al que fue hombre de confianza del exmandatario como mandante real del crimen, aunque Schembri lo niega y la Policía no tiene pruebas que apunten a que él diera la orden.
Cautela en el Gobierno
Según la prensa local, ante el escenario de incertidumbre actual, el Gobierno maltés pretende actuar con cautela, consciente de que cualquier reacción apresurada podría dificultarle una situación ya de por sí muy compleja, debido a los viejos y estrechos vínculos de Schembri con el laborismo maltés, hasta hoy la fuerza gobernante.
“Pese a las numerosas pruebas, Fenech no sólo fue declarado inocente de ser el autor intelectual del asesinato, sino que ni siquiera fue declarado culpable de complicidad en el complot de asesinato”, escribe Karl Azzopardi, editor de la sección digital de Malta Today, que cuenta cómo la absolución añade presión al Ejecutivo de Abela. Según agrega, las consecuencias de la decisión del jurado pueden ser el “mayor desafío” para el mandatario.
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