El presidente del Supremo de EEUU permite, por el momento, que Trump siga con las obras del salón de baile
El presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos, John Roberts, ha autorizado que Donald Trump siga con las obras del Salón de Baile en la Casa Blanca, después de que numerosos tribunales inferiores ordenaran paralizar el proyecto. En un escueto escrito, Roberts ha justificado su decisión como una manera de dar más tiempo al tribunal para que pueda sopesar la petición de emergencia que el presidente estadounidense llevó a su mesa.
La decisión provisional del Supremo llega justo cuando este viernes expiraba el plazo que el tribunal de apelaciones había dado a la administración para que detuviera las obras. El juez había concluido a principios de este mes que la anexión de los 8.000 metros cuadrados que va a ocupar el Salón de Baile requiere la aprobación del Congreso para poder continuar con el proyecto. Se estima que el faraónico edificio cueste unos 400 millones de dólares.
Recientemente, Trump también reveló sus planes de construir un gran “búnker” militar debajo del salón de baile, el cual prevé que esté listo para 2028, el año de las próximas elecciones presidenciales.
El pasado octubre, unilateralmente, Trump demolió buena parte de la sección oriental del ala este de la Casa Blanca. En esta área, donde hasta entonces se encontraban las oficinas de la primera dama y un cine, es donde el magnate quiere erigir su salón de baile, el cual se proyecta como un amplio espacio de estilo versallesco, con arañas doradas colgadas del techo.
Desde el inicio, la destrucción del ala Este ha despertado críticas por parte de la oposición y el propio Fondo Nacional para la Preservación Histórica, ya que la residencia presidencial también es considerada como patrimonio histórico de todos los estadounidenses.
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