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La hija de una antigua jefa de Gobierno de Cachemira pide ayuda internacional: “Temo por mi vida”

Cientos de detenciones y toque de queda en Cachemira.

Rebecca Ratcliffe / Michael Safi

La hija de uno de los políticos más importantes de Cachemira ha lanzado una petición a la comunidad internacional para que actúe ante las drásticas medidas que ha adoptado el gobierno indio contra millones de cachemires, a los que “está encerrando como animales” y tratando como “carne de cañón”.

En conversación con The Guardian desde su arresto domiciliario y en claro desafío a la prohibición de comunicarse decretada por sus captores indios, Iltija Mufti, hija de quien fuera jefa de Gobierno de Cachemira, Mehbooba Mufti, afirmó que un grupo de hasta 25 hombres armados rodea su casa y mantiene todas las entradas cerradas desde hace una semana.

Nadie les informó de los fundamentos jurídicos del arresto, según explicó Mufti, pero sí les han hecho saber que sus conversaciones con periodistas y críticos con la política india en Cachemira han molestado al gobierno de Nueva Delhi. No le permiten contactar con un abogado ni recibir visitas.

Su madre fue puesta bajo arresto domiciliario horas antes de que el gobierno indio hiciera público, el cinco de agosto, que retiraba el estatuto especial de Cachemira. Es posible que ahora esté en algún centro de detención no convencional. Habría hasta 500 personas detenidas, según estimaciones, cuyos arrestos se habrían producido con la intención de evitar disturbios.

Mufti temía que hablar con los medios provocara que la llevaran a prisión. Sin embargo, había tomado la decisión de pedir que se adopten medidas concretas ante una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

“Me han dicho con bastante claridad: nos vamos a encargar de que tu voz no se oiga fuera y, si lo haces, prepárate para asumir las consecuencias”, explicó Mufti desde su casa. “Las consecuencias serán una detención indefinida sin derecho ni acceso a un abogado. Temo por mi vida. No estoy segura porque no confío en este Gobierno. La manera en que han ido incluso contra cargos electos asusta mucho”, agregó. 

Su madre defiende un futuro en común con la India, una idea a la que a día de hoy muchas personas en Cachemira no dan ninguna credibilidad. 

La decisión de Nueva Delhi priva a las disputadas Jammu y Cachemira de su autonomía, su constitución, su bandera y las leyes que han impedido que los extranjeros compren terrenos. También dividirá al estado en dos. Muchos cachemires creen que estos cambios son una amenaza existencial y que la realidad demográfica del único estado de mayoría musulmana de la India podría modificarse.

El viernes, el Secretario Jefe de Jammu y Cachemira, BVR Subrahmanyam, máxima autoridad del gobierno indio en el territorio declaró que se habían producido “algunas detenciones preventivas” y que todo había sucedido “de acuerdo con la ley”. Anunció también que se suavizarán las restricciones sobre las comunicaciones por teléfono fijo en cuestión de días. No especificó cuándo se reanudará el servicio de telefonía móvil, que ha sido suspendido, al igual que la conexión a Internet.

Millones de habitantes llevan desconectadas desde el pasado cinco de agosto en un gesto sin precedentes. Un trabajador de Naciones Unidas calificó las medidas de draconianas. Y se teme por los habitantes más vulnerables de Cachemira. Mufti afirmó que las fuerzas de seguridad estaban tratando al ciudadano de a pie como “carne de cañón”. “Libérenlos, déjenlos ir”, exigió. Además, no hay suministros médicos y es probable que la comida se termine pronto. 

Cachemira es un volcán a punto de estallar, agregó. “Se palpa el odio… siento que el día que se levante el toque de queda todo ese odio va a derramarse por las calles de Cachemira”, advirtió y añadió que “la gente está muy enfadada”. “Están furiosos por la forma en que la que se les ha despojado de sus derechos… y para echarle leña al fuego, los han atado como si fueran animales. Pero no son animales, son seres humanos”, añadió. 

El bloqueo a las comunicaciones ha debilitado al conjunto de la población. “No sólo han masacrado y dividido el estado en dos, nos han privado de nuestra dignidad”, declaró Mufti. El Secretario Jefe de Jammu y Cachemira, BVR Subrahmanyam afirmó que eb 12 de los 22 distritos del estado la actividad transcurría con normalidad pese a algunas restricciones nocturnas en cinco de ellos. Sin embargo, el bloqueo de las comunicaciones hace imposible verificarlo de manera independiente.

También añadió que durante los próximos días se levantarán las prohibiciones y que algunas escuelas abrirán después del fin de semana. Los impedimientos en los traslados terminarán después de que se evalúen las diferentes áreas. 

El jueves Mufti mandó un mensaje al Ministro de Interior de India, Amit Shah, preguntando por la justificación legal de su detención. “¿Es delito explicar el dolor, tormento e indignidad a los que nos han sometido?”, escribió. Fuera de la casa, según Mufti, frente a la puerta principal, hay un vehículo militar. “Cada vez que salgo al jardín para tomar el aire, hay un hombre que nos intercepta con un walkie-talkie y les informa de que hemos salido”. Tres o cuatro agentes, mujeres, que cree tienen la misión de atraparla si trata de huir, también están presentes.

Hace más de 11 días que su madre está detenida. “La echo mucho de menos. A veces sueño con ella y nos imagino en tiempos mejores”, contó. India ya no puede definirse como la mayor democracia del mundo: “No tras lo que los cachemires han tenido que soportar estas dos semanas”, concluyó.

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