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Trump reclasifica como sustancia menos peligrosa la marihuana medicinal autorizada por los estados

Un activista a favor del cannabis sostiene un cigarrillo de marihuana durante una manifestación en Capitol Hill el 24 de abril de 2017 en Washington, D.C.

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
23 de abril de 2026 16:26 h

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El fiscal general en funciones del presidente de EEUU, Donald Trump, ha firmado este jueves una orden por la que se reclasifica la marihuana medicinal autorizada por los estados como sustancia menos peligrosa, un cambio de política que llevaban mucho tiempo reclamando los defensores de esta planta, quienes afirmaban que el cannabis nunca debería haber sido tratado como la heroína por el Gobierno federal.

La orden firmada por Todd Blanche no legaliza la marihuana para uso médico o recreativo según la ley federal. Pero sí cambia la forma en que se regula, trasladando la marihuana medicinal autorizada de la Lista I —reservada para drogas sin uso médico y con alto potencial de abuso— a la Lista III, menos estrictamente regulada, informa AP.

La orden también otorga a los operadores de marihuana medicinal autorizados una importante desgravación fiscal y suaviza algunas barreras a la investigación sobre el cannabis. La Administración Trump, además, ha afirmado estar impulsando el proceso para reclasificar la marihuana de forma más amplia.

Trump ordenó a su Administración en diciembre que trabajara lo más rápido posible para reclasificar la marihuana. Y este sábado, mientras el presidente republicano firmaba una orden ejecutiva no relacionada sobre sustancias psicodélicas, pareció expresar su frustración por el hecho de que el proceso estuviera tardando tanto.

Blanche ha afirmado que el Departamento de Justicia está “cumpliendo la promesa del presidente Trump” de extender el acceso de los estadounidenses a las opciones de tratamiento médico.

“Esta medida de reclasificación permite investigar la seguridad y la eficacia de esta sustancia, lo que en última instancia proporcionará a los pacientes una mejor atención y a los médicos información más fiable”, ha declarado en un comunicado.

Qué supone la orden

La medida de Blanche legitima en gran medida los programas de marihuana medicinal en los 40 estados que los han adoptado. Establece un sistema acelerado para que los productores y distribuidores de marihuana medicinal con licencia estatal se registren en la Administración para el Control de Drogas de EEUU, informa AP.

La orden deja claro que los investigadores del cannabis no serán sancionados por obtener marihuana con licencia estatal o productos derivados de la marihuana para su uso en su trabajo, y otorga a las empresas de marihuana medicinal con licencia estatal una ventaja al permitirles, por primera vez, deducir los gastos de negocio en sus impuestos federales.

Cualquier medicamento derivado de la marihuana aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) se incluye de forma similar en la Lista III, según se indica.

La orden supone un importante cambio de política para el Gobierno federal de EEUU, que ha mantenido su prohibición de la marihuana —que se remonta a la Ley del Impuesto sobre la Marihuana de 1937— a pesar de que casi todos los estados han aprobado el consumo de cannabis de alguna forma.

Dos docenas de estados, además de Washington DC, han autorizado el consumo recreativo de marihuana por parte de adultos; 40 cuentan con sistemas de marihuana medicinal, y otros ocho permiten el cannabis con bajo contenido en THC o el aceite de CBD para uso médico. Solo Idaho y Kansas prohíben la marihuana de forma total.

La regulación de la marihuana medicinal ha avanzado mucho desde que California se convirtiera en el primer estado en adoptarla en 1996, escribió Blanche.

“Hoy en día, la gran mayoría de los estados mantienen marcos normativos integrales que regulan el cultivo, el procesamiento, la distribución y la dispensación de marihuana con fines médicos”, afirma Blanche: “En su conjunto, demuestran una capacidad sostenida para alcanzar los objetivos de interés público... incluyendo la protección de la salud y la seguridad públicas y la prevención del desvío de sustancias controladas hacia canales ilícitos”.

El presidente de la Asociación Americana de Comercio de Cannabis y Cáñamo, Michael Bronstein, lo calificó como “el avance federal más significativo en la política del cannabis en más de 50 años”.

“Esta medida reconoce lo que los estadounidenses saben desde hace tiempo: el cannabis es medicina”, afirmó en una declaración escrita recogida por AP.

Antecedentes para reclasificar la marihuana

El Departamento de Justicia bajo el mandato de Joe Biden, demócrata, había propuesto reclasificar la marihuana, lo que suscitó cerca de 43.000 comentarios públicos formales. La DEA aún se encontraba en el proceso de revisión cuando Trump sucedió a Biden. Y Trump ordenó que dicho proceso avanzara tan rápido como fuera legalmente posible.

La orden de Blanche elude el proceso de revisión basándose en una disposición de la ley federal que permite al fiscal general determinar la clasificación adecuada para las drogas que Estados Unidos debe regular en virtud de un tratado internacional.

Aún falta por decidir estaba claro cómo podría afectar la orden a las operaciones en los estados donde las tiendas de marihuana recreativa con licencia también venden a pacientes médicos. En el estado de Washington, que en 2012 se convirtió en uno de los primeros estados en legalizar el consumo de marihuana por parte de adultos, 302 de las 460 tiendas con licencia cuentan con autorizaciones que les permiten vender productos de cannabis libres de impuestos a pacientes registrados.

Muchos republicanos se oponen a la flexibilización de las restricciones sobre la marihuana. Más de 20 senadores republicanos, varios de ellos firmes aliados de Trump, firmaron el año pasado una carta en la que instaban al presidente a mantener las normas actuales, informa AP.

Trump ha convertido su cruzada contra otras drogas, especialmente el fentanilo, en un elemento destacado de su segundo mandato, ordenando ataques militares estadounidenses contra supuestas narcolanchas venezolanas y de otros países que, según insiste la Administración, transportan drogas. Firmó otra orden ejecutiva en la que declaraba el fentanilo arma de destrucción masiva.

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