Utopías 49. ¡Basta ya!
Los y las que peinamos canas conocemos esta expresión. Nació a raíz del secuestro y asesinato por ETA del concejal Miguel Ángel Blanco. Aquella acción criminal desbordó los límites sociales y supuso un antes y un después en el posicionamiento de la sociedad en general contra ETA. Hasta aquel verano de 1997 fueron muchos los crímenes de la banda tererrorista, pero la confusión de la mayoría social, el miedo de muchos y los insignificantes resultados de la lucha oficial contra ese crimen organizado, hicieron que la mayoría de españoles tuviéramos una actitud pasiva. Con el crimen de Miguel Ángel Blanco, los españoles reaccionamos en todo el territorio y especialmente en el País Vasco, en Euskadi.
Empezamos a salir a las calles de forma masiva. El único grito que se escuchaba en aquellas concentraciones era el de “¡Basta ya!”.
Espero y deseo que en el verano de este 2026 la mayoría de los españoles gritemos otro “¡Basta ya!”. Dejemos el conformismo, el mirar hacia otro lado, las diferencias entre unos y otros y nos centremos en lo que nos une y nos hace más iguales. ¡Basta ya! a la especulación y el enriquecimiento fácil a costa de la vivienda. ¡Basta ya! a la inactividad en materia de medidas para frenar el cambio climático y de recortes presupuestarios para limpiar nuestros montes, bosques y campos, reduciendo así el riesgo de incendios forestales que nos están quemando el alma. ¡Basta ya! a tantas verdades a medias en materia de educación y sanidad y ¡Basta ya! a tantos crimenes machistas a tantas mujeres y niños asesinados por unos cuantos bestias descerebrados. ¡BASTA YA!
Tanto las personas mayores como los jóvenes adultos que aún pensamos que servimos para algo más, que para hablar del tiempo y que creemos que esto no puede seguir así, pero no lo decimos porque es mejor no hablar de política para no reñir, tenemos que tomar medidas sociales, conjuntas y pacíficas, tenemos que fijarnos en lo que nos une. Y esa unión está en el no a los incendios forestales, no a los asesinatos de mujeres y niños, no a las pisos turísticos que podrian ser viviendas a precios asequibles tanto para la venta, como para el alquiler, (y me fijo fundamentalmente en las que son propiedad de bancos y grandes fondos de inversión); no a la proliferación de centros de educación privados sostenidos con fondos públicos y no a la sanidad privada, también costeada con fondos públicos y que busca el negocio tanto sanitario como educativo, en vez de la extensión del derecho a la educación y a la sanidad al que todas las personas tenemos derecho.
A partir de ahora mismo y en lo que de mí depende, voy a adoptar medidas en las prioridades que he citado. Me voy a fijar detenidamente en si a partir de octubre, las cuadrillas que ahora vigilan nuestros montes mantienen sus trabajos o, por el contrario, se les despide porque ha pasado la temporada de riesgo de incendios. Voy a protestar más todavía, o más alto, por todo lo relacionado con las prioridades citadas y que evidentemente se incumplen.
Ya sé que no se va a firmar ningún Pacto de Estado contra nada… Nuestros políticos no están por la labor. Prefieren los insultos de barra de bar. Qué le vamos hacer, si no les da para más. Tienen el mismo derecho a la vida que tengo yo y que tienen ustedes. Solo nos queda ignorarles, porque “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio” e intentar mejorar este mundo en que vivimos.
A partir de ahora, como vivo en una calle con árboles que no dan sombra, me dedicaré a poner macetas con plantas aromáticas tipo: lavanda, hierba buena, tomillo… También pondré algún que otro captus, para que los perros no defequen y se meen en el tronco y para que las personas tipo animales, no hagan lo mismo que las mascotas. Iré poco a poco, pero iré.
Cuando en el otoño salga a pasear por el campo haré lo mismo, limpiaré lo que esté a mi alcance y repararé lo que pueda, seré el “grano que no hace granero, pero ayuda al compañero»”.
A partir de ahora, acudiré a plenos, sesiones y actos abiertos al público en el que pueda decir alto y claro lo que pienso, en el que el ¡Basta ya! sea el resumen de estas reivindicaciones. Pediré las explicaciones que sean necesarias y a las que creo que tengo derecho. Seré una ciudadana activa y por supuesto, pacífica.
Los datos me avalan:
- 170.000 hectáreas calcinadas, seis veces más que el total del año pasado. Y el verano no ha terminado.
- La Rioja gasta menos en sanidad que la mayoría del país y que todas las comunidades vecinas.1.878 euros por habitante en 2024, según datos del Ministerio de Sanidad que establece la media nacional en 2.084 euros.
- En educación, el presupuesto total de La Rioja fue de 403 millones de euros, casi un 10% más que en 2023 y el 32% de esos 403 millones fue a parar a la enseñanza privada concertada.
- En cuánto a violencia de género, violencia machista, el Ministerio de Igualdad y las comunidades autónomas acordaron en abril de este año la distribución de casi 180 millones de euros a la lucha contra la violencia de género y en el marco del Pacto de Estado contra este tipo de violencia machista. A La Rioja le han correspondido tres millones treinta y dos mil euros. Habrá que hacer un seguimiento para ver como se invierte ese dinero. Lo que ya es seguro es que en lo que va de año 31 mujeres y tres niños han sido asesinados.
Para mí y espero y deseo que para ustedes también, ha llegado la hora del ¡BASTA YA!
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