El segundo policía que participó en la muerte de Abderrahim en Torrejón de Ardoz pasa a estar imputado
Casi un año después de los hechos, el agente de Policía Municipal de Madrid retirado que participó en la intervención que terminó con la vida de Abderrahim Akkouh en Torrejón de Ardoz ha pasado de testigo a investigado en el proceso judicial que intenta dirimir las responsabilidades de lo sucedido. Tal y como viene reclamando la familia de la víctima desde un principio, este hombre que responde a las siglas de P. A. P. C. tendrá que testificar el próximo 9 de junio ante el juzgado de instrucción número 4 de la localidad torrejonera.
“Nunca fue un mero testigo. Con su acción, evitó que Abderrahim se pudiera defender de la asfixia que le acabó matando”, defiende Rubén Vaquero, abogado de la familia Akkouh. Sucedió el 17 de junio de 2025. Este agente retirado junto a J. J. T. C., agente en activo del mismo cuerpo policial e investigado desde un primer momento en la causa, persiguieron a Abderrahim hasta que consiguieron inmovilizarlo. Mientras el segundo le practicaba la técnica conocida como “mataleón”, el ahora también investigado intentó inmovilizar sus piernas y se encaró con los viandantes que alertaban de la violencia de la maniobra e intentaban grabar la escena. Las diversas autopsias realizadas recogen que Abderrahim perdió la vida por una “muerte violenta por homicidio”.
Ese es el motivo principal por el que la magistrada del juzgado de Torrejón que indaga sobre los hechos ha citado a P. A. P. C. como investigado. “A la vista de lo hasta ahora practicado y el informe médico forense de autopsia, que considera entre las concausas del fallecimiento la inmovilización (con compresión torácica y presa cervical) y posición en decúbito prono del fallecido”, recoge el auto, al que ha tenido acceso elDiario.es.
Vaquero explica que el agente retirado podría haber incurrido en un delito recogido en el artículo 139 del Código Penal, referente a un homicidio con alevosía por indefensión. “Ahí se parte de que los atacantes son siempre más de uno, como sucede en esta ocasión”, apunta.
Una nueva declaración como investigado
Los vídeos aportados a la causa y grabados por los testigos evidencian cómo P. A. P. C. intentó en todo momento sujetar a Abderrahim, que yacía boca abajo en el suelo, mientras J. J. T. C. le estrangulaba hasta la muerte. Por otro lado, un vídeo publicado por elDiario.es muestra cómo este mismo policía municipal jubilado dijo “mereces que te mueras ahora mismo, cabrón”, ante la presencia de sus compañeros de Policía Nacional, una vez Abderrahim ya había dejado de respirar. “Esto nos da una visión bastante clarividente de cuál es su participación e intención directa, que no era otra que arrebatarle la vida”, añade el letrado.
Tanto el abogado como la familia Akkouh no se explicaban cómo P. A. P. C. formaba parte de la investigación judicial como testigo y no investigado: “Este señor no era un vecino que vio lo que sucedía desde un balcón. Era evidente que se le debía procesar”, comenta Vaquero. De esta forma, el próximo 9 de junio P. A. P. C. se enfrentará a cuestiones diferentes a las que el abogado pudo realizar en su primera declaración como testigo. “Esperamos que no responda a nuestras preguntas, pero nosotros intentaremos evidenciar su participación real en los hechos”, agrega.
En aquella declaración como testigo, el ahora investigado llegó a aseverar que le habían golpeado en la cabeza, cuando en los vídeos aparece él cayéndose y dándose contra un bolardo de la calle. “También dijo que no habían bebido nada, y las pruebas posteriores objetivaron ingesta de alcohol. Es algo muy curioso que intentaremos desentrañar”, precisa el mismo Vaquero. Aquella noche, ambos agentes venían de celebrar la jubilación de P. A. P. C.
“Era desesperante que no estuviera investigado ya, porque los vídeos son demoledores. Aquí nadie puede decir que este hombre no participa de los hechos”, reitera el abogado. Desde su punto de vista, P. A. P. C. podría ser un coautor o cooperador necesario, cuyas figuras tienen la misma relevancia penal. Aún a la espera de sus declaraciones durante la fase de instrucción en la que se encuentra el caso, Vaquero adelanta que para ambos pedirá una pena de asesinato de unos 15 años de prisión. “Si participan los dos, pasamos de un homicidio doloso a un homicidio alevoso, lo que es un asesinato y lo que nosotros hemos defendido desde el principio”, desarrolla.
Por el momento, el único investigado sobre el que pesan medidas cautelares es J. J. T. C., quien cada 15 días tiene que firmar en los juzgados. Para el nuevo investigado, la acusación las reclamará a la magistrada según lo que declare.
Una lucha por la justicia
La imputación de P. A. P. C. da aliento a la lucha de la familia Akkouh por hacer justicia y limpiar el nombre de Abderrahim, víctima de infundios, según su hermana Chaimae. “Cuando le he dado la noticia a mis padres ha sido una bomba de esperanza”, afirma. Esto les hace ver que siguen “el camino correcto” para condenar al policía retirado como responsable de la muerte de Abderrahim. “Este policía participó de lo sucedido y no hizo nada para salvarle la vida. Al contrario. Se sentó sobre las piernas de mi hermano para que no se pudiera mover y defender de la asfixia”, sostiene.
Chaimae recalca que lo sucedido “no fue un accidente, sino un asesinato puro y duro”. Por otro lado, ambos agentes son vecinos de Torrejón de Ardoz, aunque desarrollaran sus funciones policiales en la capital, lo que provoca cierto temor a la familia: “Nos andamos con algo de cuidado porque no sabemos si nos cruzamos por la calle con estas personas diariamente, porque no sabemos quiénes son”.
La hermana del Abderrahim ya trabaja para recordarle cuando se cumpla un año de su muerte. Una manifestación recorrerá las calles de Torrejón de Ardoz el próximo 20 de junio y son varias las charlas que la familia prepara para seguir dando a conocer lo sucedido. “Queremos que a estas personas se les condene como se merecen y que se limpie el nombre de mi hermano”, concluye.
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