El alumnado de la Casa Árabe de Madrid intenta parar su desalojo el 1 de septiembre y convoca una nueva protesta
El tira y afloja entre el Ayuntamiento de Madrid y la Casa Árabe ha echo saltar las alarmas este verano. Finalmente, si todo va según las previsiones del área municipal de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, será el próximo 1 de septiembre cuando la entidad pública (que promueve relaciones entre España y el mundo árabe) deberá desalojar el edificio en el que tiene instalada su sede, en las antiguas Escuelas Aguirre de la calle Alcalá, en la confluencia con O'Donnell. Para tratar de impedirlo, el alumnado de la actual institución ha llamado a concentrarse el próximo martes frente al inmueble, coincidiendo con la orden de expulsión.
Las instalaciones de las Escuelas Aguirre albergan la sede principal de la Casa Árabe en la capital desde marzo de 2008, después de ejecutar una importante remodelación en el interior. Su cesión fue concebida para fortalecer los vínculos culturales e institucionales asociadas a esta región en Madrid, pero el propio alcalde José Luis Martínez-Almeida ya avanzó que su ayuntamiento iba a recuperar la posesión del edificio y este no podrá mantener su uso actual.
Este mismo miércoles el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, ha reconocido que el consistorio ya sopesa un plan alternativo por si finalmente no pueden ejecutar el desalojo. “Esperamos que se produzca en el plazo determinado pero en todo caso, antes del día 1, mañana o pasado, daremos cuenta también de la planificación para el eventual caso de que no se produzca”, ha indicado Carabante en declaraciones a los medios, al ser preguntado por esta cuestión en la cuenta atrás para la fecha tope.
Por su parte, la protesta de los estudiantes de Casa Árabe se ha convocado a partir de las siete de la tarde del primer día de septiembre, junto a los jardines de la sede. El objetivo será mostrar su rechazo al desalojo de la sede bajo el lema “Casa Árabe no se toca”. El alumnado ha pedido al alcalde que reconsidere su decisión, asegurando que no todo pasa por su desalojo definitivo de Escuelas Aguirre y reprochando, asimismo, que el plazo ofrecido por el Ayuntamiento resulta insuficiente para reorganizar la actividad antes de abandonar el edificio.
El Gobierno municipal sostiene que la medida responde al estado de conservación del edificio y al incumplimiento del contrato de concesión, así como a la necesidad de acometer obras de rehabilitación y regeneración en el inmueble. Pero, además de encontrarse con el rechazo de alumnos y simpatizantes, también los grupos de la oposición en Cibeles han cuestionado a Almeida.
Más Madrid y PSOE le acusan de utilizar el estado de las instalaciones y los informes sobre la gestión de Casa Árabe durante su etapa con Irene Lozano (exdiputada con el PSOE) como argumento para justificar una decisión que, a su juicio, es política mientras que el PP sostiene que esta recuperación de la propiedad es “legal, legítima y de absoluta responsabilidad”, aludiendo a que la exdirectora de la institución ya había planteado en 2024 cerrar la sede de Escuelas Aguirre y operar solo desde Córdoba.
Mañana o pasado daremos cuenta también de la planificación alternativa, para el eventual caso de que no se produzca el desalojo
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