El falso guardia civil que estafó 135.000 euros: fingía ser un agente corrupto y prometía hacer favores a sus víctimas
Contactaba a sus víctimas por Facebook presentándose como guardia civil, forjaba con ellas un vínculo emocional y luego les prometía interceder en su favor en subastas judiciales, haciéndoles creer que lograría viviendas o vehículos a su nombre si antes le entragan miles de euros en efectivo. Es español, tiene 53 años y ha sido detenido por estafar más de 135.000 euros en total a tres mujeres distintas, ante las que fingía ser un agente corrupto y con mano para modificar el resultado de las subastas, según han confirmado fuentes policiales a Somos Madrid.
La Policía Nacional detuvo el pasado 10 de agosto a este hombre en la estación de Chamartín-Clara Campoamor, después del menos dos años desde que cometió el primer delito similar del que se tiene constancia. La investigación se inició tras una denuncia presentada el 29 de agosto de 2024, en la que la denunciante manifestó haber mantenido una relación con un individuo que aseguraba ser agente de la Guardia Civil. El hombre le ofreció la posibilidad de acceder a una vivienda en subasta judicial, solicitándole para ello 45.000 euros en efectivo y llegando a identificarse hasta en tres ocasiones como un agente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
En cada uno de los episodios denunciados, el autor utilizó la atribución de funciones públicas para generar un contexto de confianza, reforzar la apariencia de legitimidad y facilitar la entrega patrimonial por parte de las víctimas. Ante cada una de sus víctimas exhibió símbolos, emblemas y referencias institucionales que simulaban su pertenencia al citado cuerpo, llegando a mostrar una placa y fotografías suyas vistiendo el uniforme oficial.
Mantenía un vínculo emocional con las víctimas
En todos los casos, dado que había llegado a establecer con ellas un vínculo emocional, las mujeres afectadas le entregaron importantes sumas de dinero sin llegar a desconfiar de él. Con su segunda víctima obtuvo más de 43.000 euros, entre efectivo y tres tarjetas regalo de alto valor. Luego repitió el mismo método: cuando recibió el dinero en un local, salió para atender una supuesta llamada y no volvió a ser localizado.
El último caso registrado se produjo el 10 de julio de 2026. Una persona que había conocido a este sujeto a través de redes sociales le entregó 47.000 euros en efectivo para la supuesta compra de una furgoneta y propiedades en subasta. En esta ocasión, además del dinero, el autor se apropió de pertenencias personales y una maleta que la víctima había dejado en un alojamiento en el que previamente habían estado juntos y cuya dirección resultó ser falsa.
Los agentes interceptaron al investigado en la estación de Chamartín-Clara Campoamor. Las pesquisas policiales permitieron averiguar que el investigado llegaría en tren a la capital viajando desde Murcia, tal y como han confirmado agentes del CNP vinculados a la investigación. Ante esta previsión, se estableció un dispositivo especial de vigilancia por funcionarios adscritos a los subgrupos de Estafas y Hurtos de Policía Judicial de la comisaría de distrito Centro.
Así, justo un mes después de su tercera estafa, el 10 de agosto, la Policía Nacional localizó e identificó al individuo, confirmando que se trataba de la persona buscada y procediendo a su detención en ese mismo momento por los delitos de estafa y apropiación indebida. Luego pasó a disposición judicial.
En el momento de la detención, el detenido portaba entre sus pertenencias una mochila con el emblema tradicional de la Guardia Civil, cuatro teléfonos móviles, seis tarjetas SIM y más de 6.000 euros en efectivo. Tenía antecedentes penales y, según el CNP, no existían vínculos previos o personales con el cuerpo policial del que fingía formar parte.
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