España renquea en adopción del coche eléctrico
Nuestro país se encuentra en un tercer estrato, a nivel mundial, en lo que a adopción del vehículo eléctrico se refiere, según un ranking de madurez en transición energética publicado recientemente por Arval Consulting. Con los mismos puntos que Uruguay y Finlandia (51), naciones que el estudio coloca en cola del segundo vagón del tren de la electrificación, España se sitúa por delante de Italia (48), Lituania (47), Rumanía y Turquía (46), Grecia, Letonia e Irlanda (45), Hungría (44), Eslovaquia y Estonia (41).
La lista está encabezada por Noruega (81 puntos), Países Bajos (68), Israel (66), Bélgica (63), Reino Unido (59), Dinamarca, Suecia y Luxemburgo, los tres con 58 puntos. Europa es la región con una mayor puntuación media (50/100); China (58/100) lidera con claridad en Asia, y Estados Unidos y Canadá (42/100 de media) presentan bajas puntuaciones.
España se encuentra en un estadio que la consultora define como “avanzado en la transición, listo para la combinación de eléctricos y motores de combustión interna”. Su informe Puntuación de madurez en transición energética se basa en evaluaciones cuantitativas de diversas variables, entre ellas la paridad del coste total de propiedad (TCO) de los vehículos eléctricos (EV) frente a los de combustión, la red accesible para infraestructuras públicas, las cuotas de mercado de entregas de vehículos eléctricos o la descarbonización de la producción eléctrica.
Europa gana 14 puntos respecto a 2024 y es la región con una mayor puntuación media, si bien se observan grandes diferencias entre los países del norte y el este, por un lado, y los del sur y el este por otro. Los primeros son líderes en adopción y en el desarrollo de políticas de incentivos.
Territorios como Noruega, Países Bajos, Dinamarca y Suecia tienen algunas de las cuotas de mercado más altas en vehículos eléctricos, así como redes de carga densas. También disfrutan de impulso político, con incentivos fuertes, objetivos y ambiciosos planes de infraestructura de carga. En España, Italia, Polonia o Hungría, el despliegue de la red de carga avanza con mayor lentitud y los incentivos son más débiles, según Arval.
En el grupo líder de países plenamente preparados para el coche eléctrico figuran, como hemos dicho, Noruega, Países Bajos, Bélgica, Reino Unido, Dinamarca, Suecia y Luxemburgo. En la siguiente categoría están los “preparados para una mezcla de eléctricos e híbridos enchufables”, entre los cuales se hallan Francia (58 puntos), Alemania, Austria y Portugal (55 puntos), Suiza (54) y Finlandia (51).
En un cuarto grupo, “en transición, adecuado para híbridos pero aún no para EVs”, aparecen Rusia (40), República Checa (37) y Polonia (36). Finalmente aparecen los países “no preparados para la introducción de vehículos eléctricos”, como Serbia (26) y Montenegro (25).
España es el país con una puntuación más alta de la tercera categoría. Fuera de Europa, solo es superada por Israel y China, e igualada por Uruguay. La evaluación de nuestro país se compone de las siguientes puntuaciones: 91/100 en paridad de TCO, 4/100 de EVs en la flota activa del mercado global, 9/100 de EVs en entregas/registros acumulados, 59/100 en intención de introducir eléctricos en flota, 15/100 en infraestructura de carga y 84/100 en descarbonización media de la producción eléctrica en 2024.
China lidera la producción, las ventas y la fabricación de baterías a nivel mundial y representa, dice el estudio, una parte desproporcionada del volumen e inversión del mercado en este terreno. Las tasas de adopción de vehículos eléctricos son altas en comparación con otros mercados, su infraestructura de carga es extensa y está en rápida expansión. En consecuencia, la perspectiva “es un liderazgo continuo en la preparación para vehículos eléctricos, un fuerte apoyo político y una manufactura orientada a la exportación”.
En el sudeste asiático, la propiedad de vehículos eléctricos sigue siendo baja, pero el interés de los consumidores crece, pues la mayoría planea la compra de un vehículo eléctrico pronto. Singapur encabeza la preparación regional, mientras que las restricciones de infraestructura y suministro persisten en Filipinas o Indonesia, por ejemplo.
En India y otros mercados emergentes, el potencial de crecimiento es significativo, pero partiendo de una base baja. La infraestructura de carga, aunque aumenta, sigue muy por detrás de los mercados líderes.
Un progreso desigual
En cuanto a Estados Unidos y Canadá, la adopción de vehículos eléctricos está creciendo gracias a incentivos federales y a iniciativas favorables en infraestructura, aunque el progreso es desigual a nivel estatal y local. La infraestructura de carga y la preparación para la red se encuentran en expansión, pero generalmente por detrás de Europa y China en densidad y comodidad de la red. Y, por supuesto, el cambio en los programas federales de EEUU afectará con seguridad al desarrollo de la electrificación.
En Latinoamérica (32/100 de media), la penetración de los vehículos eléctricos sigue siendo baja en muchos países debido a la falta de asequibilidad, la infraestructura limitada y la menor priorización de políticas. Algunos mercados muestran interés, pero se enfrentan a limitaciones estructurales.
Países como Israel, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí están avanzando más rápidamente en la preparación para el vehículo eléctrico, con objetivos nacionales y redes de carga en crecimiento, si bien en términos globales la evolución resulta desigual en la zona de Oriente Próximo y Medio.
África aún no está lista para la transición a los coches debido a los desafíos de infraestructura, capacidad limitada de la red y pocas estaciones de carga en la mayoría de los países. Algunos proyectos piloto, como el de intercambio de baterías en Nigeria, muestran innovación, aunque la preparación general para la transición al vehículo eléctrico sigue siendo muy limitada.