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Frente a la corrupción, honestidad

Cifuentes, Aguirre y González acudirán a la comisión sobre el PP del Congreso

María Espinosa

Diputada y consejera ciudadana de Podemos Madrid —

La realidad política madrileña, se encuentra en sus horas más bajas. Hace tan solo unas semanas asistíamos estupefactos a un nuevo escándalo de corrupción en nuestras instituciones, sin embargo, sus protagonistas siguieron aferrados esperando que la tormenta amainase, que la gente olvidase, que nada de aquello que había ocurrido quedase en la memoria de la ciudadanía madrileña. Algo que resulta bastante complicado tras la imputación de Cristina Cifuentes por el Caso Máster y que ha supuesto un nuevo desprestigio de nuestras instituciones, así como una falta de respeto para los madrileños y las madrileñas.

La llegada del Partido Popular a la presidencia de la Comunidad de Madrid significó el inicio de una nueva forma de gobierno pensada en el enriquecimiento personal, que continúa extendiéndose hasta nuestros días. Gallardón, imputado hoy por el Caso Lezo, fue el primero en llevarlo a cabo y tras ello, su rival política, Esperanza Aguirre, quien construyó un campo de golf ilegal hoy demolido. Ignacio González, sucesor de Aguirre, pisaría la cárcel por malversación y cohecho, entre otros delitos, y en el caso de Cifuentes, ya conocemos cómo acaba esta historia.

Resulta indignante, que de los cuatro presidentes del PP que han gobernado nuestra comunidad, tres se encuentren imputados y uno bajo sospecha. Algo tan general, no puede ser una cuestión de individualidades, sino de una corrupción sistémica que recorre al PP de arriba abajo. El problema no es Cristina Cifuentes, Gallardón, Ignacio González o Esperanza Aguirre, el problema es el Partido Popular.

Nuestras instituciones deben tener paredes de cristal para la ciudadanía, quienes utilizan las mismas como cortijo, no pueden permanecer en ellas. La cotidianeidad de estos hechos ha tendido a normalizar un grave problema, como si de una simple molestia al caminar se tratase. Más de veinte años de escándalos en la Comunidad de Madrid, así como en el resto de España, están provocando que nuestra ciudadanía entienda la corrupción como un bloque más de nuestra democracia.

Debemos comprender, que quienes parasitan nuestras instituciones no son el reflejo de nuestra ciudadanía y es que los madrileños y las madrileñas, son mucho mejor que sus gobernantes. Nuestra democracia, debe encontrarse en quienes construyen este país cada día, en quienes entienden que las instituciones deben estar al servicio de la gente y no ser entes que nada tienen que ver con quienes representan.

Quienes sostienen esta corrupción, forman parte de la misma. Quienes respaldan la lapidación de lo público, también participan en ello. En política hace falta ser responsable y actuar ante la inacción y el engaño. La actitud de Ciudadanos ha demostrado una gran irresponsabilidad política ante una grave crisis institucional como ha sido el Caso Máster de Cristina Cifuentes, pero, además, ha evidenciado que no existen diferencias entre ambos, y es que Ciudadanos ha resultado ser el flotador naranja del PP.

La imputación de Cristina Cifuentes demuestra que no hay recambio posible dentro del Partido Popular, que no hay alternativa posible dentro del mismo. La única opción para los madrileños y las madrileñas es un gobierno de cambio, un gobierno que apueste por la honestidad. Podemos ha demostrado que otra forma de gobernar es posible, que podemos hacerlo por y para la gente, como lo ha hecho Manuela Carmena. En 2019 tenemos la oportunidad única de echar al PP de la Puerta del Sol, de decir no a más corrupción, de decir no a la privatización de lo público. Está en nuestra mano.

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