Una diputada del PP introduce un spray de gas pimienta en el Congreso y fuerza una bronca con Armengol
Lío en la sesión de control al Gobierno celebrada en el Congreso este miércoles. La presidenta de la Cámara, Francina Armengol, protagonizó una acalorada discusión con la diputada del PP Ana Vázquez después de que esta mostrase durante su intervención un spray de pimienta, un instrumento que se considera legalmente un arma y cuya posesión está prohibida salvo en determinados casos. Armengol exigió a Vázquez que se deshiciera del spray y llegó a amenazarla con la expulsión del hemiciclo si no lo hacía, ante lo cual la parlamentaria terminó abandonando por decisión propia su escaño arropada por los aplausos de la bancada del PP.
La diputada popular mostró el spray durante su intervención en la sesión de control mientras interpelaba al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y criticaba la inseguridad que —dijo— sufren las menores de edad en Ceuta a causa de la estancia en las calles de la ciudad de miles de inmigrantes que accedieron irregularmente a la ciudad en la entrada masiva de finales de julio. “Este es el símbolo de la falta de libertades que sufren las mujeres ceutíes, este es el material escolar básico, un spray de gas pimienta. ¿Es esta la nueva normalidad a la que se tienen que acostumbrar los ceutíes? ¿Acaso las mujeres de Ceuta no pueden tener libertad, pasear por las calles, que los niños jueguen en los parques, no pueden recuperar su ciudad invadida?”, espetó mientras esgrimía el arma.
Tras su intervención, Armengol llamó al orden por primera vez a Vázquez “por haber enseñado un arma en el Congreso”, lo que provocó una airada protesta de la bancada del PP y de la propia interpelada, que comenzó a gritar a la presidenta de la Cámara desde su escaño sin estar en el uso de la palabra. Armengol no expulsó a la parlamentaria, sino que le pidió salir del hemiciclo para deshacerse del spray y que luego volviera a entrar. Ante la negativa de la diputada a seguir esas instrucciones, la presidenta la llamó al orden por segunda vez y le avisó de que, ante una tercera advertencia, la expulsaría de su escaño, lo que hubiera supuesto que no hubiera podido participar en el resto del pleno.
Finalmente, Vázquez abandonó el hemiciclo por decisión propia antes de ser expulsada entre la ovación de todo su grupo con la excepción de su líder, Alberto Núñez Feijóo, que permaneció sentado en su escaño sin aplaudir. Minutos después del episodio, no obstante, Feijóo acusó a Armengol de estar “muy indocumentada” o de “tener muy mala fe”, y se cuestionó “cómo se puede decir que ha traído un arma” en conversación con los periodistas en los pasillos del Congreso. “No se puede decir a una diputada del PP que ha traído un arma”, insistió el líder del PP, que aseguró que le da “vergüenza” la actuación de la presidenta de la Cámara Baja. “Es inaudito. Quien inflama el debate es Armengol. No es un arma y además está vacía”, apuntó.
No obstante, según explicó Armengol a Vázquez durante su intercambio en el hemiciclo, la ley sí considera el spray de gas pimienta como un arma. El reglamento que regula este tipo de instrumentos establece en su artículo 5.I que “queda prohibida la publicidad, compraventa, tenencia y uso, salvo por funcionarios especialmente habilitados” de “los sprays de defensa personal y todas aquellas armas que despidan gases o aerosoles, así como cualquier dispositivo que comprenda mecanismos capaces de proyectar sustancias estupefacientes, tóxicas o corrosivas”. La única excepción que contempla la norma son los sprays aprobados por el Ministerio de Sanidad: su venta sí está permitida, pero eso no significa que no se consideren armas.
Además, el reglamento del Congreso establece en su artículo 101 que los diputados que “portaren armas dentro del recinto parlamentario” se exponen a “la suspensión temporal en la condición de diputado” por razones “de disciplina parlamentaria”. Esta medida, no obstante, debería adoptarla el pleno de la Cámara por su excepcional gravedad.