El director del organismo que gestiona la sanidad en Ceuta también se vacunó contra la COVID-19 como "personal sanitario"

El director territorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en Ceuta, Jesús Lopera.

El director territorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en Ceuta, Jesús Lopera, también se ha vacunado contra el COVID-19 y se suma al listado de dirigentes públicos y altos cargos de distintas administraciones que se han inoculado la vacuna presuntamente antes de que les correspondiera. En esa lista está también el consejero de Sanidad de la ciudad autónoma, Javier Guerrero, del Partido Popular.

La vacunación de Lopera ha sido confirmada a este diario por distintas fuentes, aunque el INGESA, el organismo del Ministerio de Sanidad que mantiene las competencias asistenciales en la ciudad autónoma, ha evitado corroborar, aunque ha defendido que "no se habría saltado el protocolo". Lopera, que en etapas anteriores, siempre que el PSOE estaba en el Gobierno de España, ya había ocupado ese y otros puestos políticos en el INGESA, es especialista en Medicina Intensiva, pero se encuentra en servicios especiales desde agosto de 2018, cuando tomó posesión de su actual cargo.

La Dirección Territorial ha argumentado en condicional tras negarse a ratificar que ya se ha inmunizado que "una vez inoculadas las primeras 545 dosis a los trabajadores que atienden directamente a pacientes [se terminó el miércoles de la semana pasada], Lopera se habría vacunado con la extensión del proceso a ‘otro personal sanitario’ del Hospital".

Desde el INGESA también han subrayado que el director territorial "acude a diario" al Hospital Universitario, al que trasladó su despacho al inicio de la pandemia desde el Centro de Salud de Otero.

El consejero de Sanidad del Gobierno de Ceuta, Javier Guerrero (PP), acusado también de saltarse las pautas de la Estrategia Nacional de Vacunación, ha citado ante los medios a Lopera como uno de los responsables públicos que le han trasladado su apoyo y solidaridad. Guerrero, que se ha negado a dimitir, ha afirmado que se puso la vacuna porque se lo "pidieron" los técnicos de su departamento pese a que "no le gustan". A diferencia del director territorial, que desde hace año y medio no ejerce su profesión, el consejero sí compatibiliza su responsabilidad política con la medicina privada como grastroenterólogo.

Un 4,2% de los médicos y enfermeros del INGESA en Ceuta, unos 1.300 profesionales, han rechazado ponerse la vacuna contra la COVID-19 en la ciudad autónoma, donde esta semana se ha comenzado a citar a personal sanitario de clínicas privadas para ponerles la primera dosis.

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Publicado el
22 de enero de 2021 - 11:28 h

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