Casado hunde al PP con el peor resultado de su historia y no dimite a un mes de las autonómicas y municipales
Los votantes de derechas no han considerado al Partido Popular como un “valor seguro”, lema con el que Pablo Casado pretendía arrebatar la Moncloa a Pedro Sánchez. La consigna, acompañada de la foto sonriente de Casado, seguía colgada a última hora de este domingo en las farolas de una desierta calle Génova de Madrid, donde apenas se han concentrado una treintena de simpatizantes populares, que asumían con rostros desencajados la mayor derrota de la historia del partido.
Casado ha perdido este 28A más de la mitad de los escaños logrados por Mariano Rajoy en 2016. Se queda en 66, muy lejos de los 134 de hace tres años. “El resultado ha sido muy malo. Al PP le gusta ganar”, sostenía el presidente de los populares al filo de la medianoche en una declaración ante la prensa en la que no ha aceptado preguntas.
El giro a la derecha emprendido por el líder del PP desde su triunfo en las primarias, hace ahora apenas 10 meses, ha hundido este domingo a los populares al peor resultado desde su nacimiento, en 1989. Los diputados logrados por Casado son incluso menos que los obtenidos por su partido predecesor, Alianza Popular, en 1982, año de la primera mayoría absoluta del PSOE, cuando Manuel Fraga aglutinó bajo esas siglas por primera a los llegados de distintos partidos de centro derecha.
Lo cuenta Iñigo Aduriz.